viernes, 30 de marzo de 2012

Lo maté porque era mío

Más o menos eso pudo ser lo que le dijo Sir Arthur Conan Doyle a su madre, harto ya de su detective, a lo que ella contestó:¡No,  hijo, no! Y es que como muy bien sabía esa señora, los personajes dejan de pertenecer a los escritores para pasar a ser de los lectores.

Sir Arthur Conan Doyle se vió obligado a buscar la forma para que el inquilino del 221b de Baker Street regresara de entre los muertos. -Tal como  este le le explicaría a Watson en El regreso de Sherlock Holmes, en realidad pudo sobrevivir-. Aunque  el suyo es el ejemplo más notorio de autor que terminó odiando a su personaje, no es el único.

Hemos hablado en muchísimas ocasiones de Henning Mankell al que le sucedió algo similar a Conan Doyle y también buscó la forma de desembarazarse de su detective Wallander. No lo mató pero buscó la forma de que le resultara imposible volver.

Agatha Christie terminó por aborrecer a su detective belga, aunque lo mantuvo con vida porque tenía claro que no era el caso de sus lectores –creo que no nos hubiera parecido tan mal si se hubiera querido cargar a Hastings-  A pesar de todo, el  Telón terminaría cayendo sobre Poirot.

Puede que la razón de que doña Agatha siguiera escribiendo novelas protagonizadas por Poirot  residiera, además de en su educación victoriana, en que disponía de su alter ego, la escritora Ariadne Oliver , la cual increpaba de vez en cuando a su detective finés (en alguna novela dice que si no fuera porque a sus lectores les gusta, ya hace tiempo que le hubiera matado)

Andrea Camilleri, como Sir Arthur Conan Doyle o Mankell valora más sus otras obras, no diré “serias”, al contrario que sus lectores –al menos es mi caso-. También él reconoció estar harto de su comisario Montalvano y ya tiene escrita la última de las novelas, que se publicará a su muerte.

Hay quien se plantea la serie con fecha de caducidad. Es el caso de Sue Grafton por ejemplo y su alfabeto del crimen. Hay que reconocer sin embargo que 26 novelas protagonizadas por la detective privado Kinsey Millhone son un buen motivo para querer asesinarla antes de  llegar a la  Z.  A lo mejor al llegar a esa letra nos encontramos con que abandona Santa Teresa y se lleva con ella a su casero

También nacieron con fecha de caducidad -contar la historia de la república romana y su paso hacia el imperio- las novelas protagonizadas por Gordiano el Sabueso. Steven Saylor, su autor, permite que Gordiano se jubile y disfrute de su familia aunque ¡quien sabe!. Quizás alguno de sus hijos herede el negocio “familiar”

Hay ocasiones en que no es el autor quien quiere matar al personaje sino alguien cercano a él. Rosa Ribas nos contaba en la presentación del último libro protagonizado por Cornelia Weber–Tejedor, que a veces, cuando su marido veía que lo estaba pasando mal  mientras escribía la novela, le decía ¡¡Mátala, mátala!!! Menos mal que nos ha prometido que de momento no piensa hacerlo.

No hubiera echado en falta a Hastings si doña Agatha hubiera decidido, ya no diré matarlo, pero sí dejarlo en la Argentina.Confieso sin pudor que no hubiera derramado uan lágrima si Tuppence y Tommy Beresford –el matrimonio de sabuesos-, hubieran perdido la vida –juntos, eso sí- Tampoco echaría en falta a Phylo Vance y por el contrario, el Socrates Smith de Edgard Wallace me hubiera gustado que protagonizara más novelas.

Uy, parece que después de todo tenía razón doña Agatha. Matar es fácil (en la imaginación) así que aprovechad. ¿Qué personaje elegiríais?


NOTICIA DE ÚLTIMA HORA: A través del blog de Ale me he enterado de algo que me ha resultado muy sorprendente, la autora de Mari Poppins (tampoco sabía que era un personaje literario)  también quiso acabar con ella.


Como  las despedidas muchas veces van a compañadas de lágrimas, en el Rincón Musical Tears in Heaven,

domingo, 25 de marzo de 2012

Día Tolkien

Hace ya algún tiempo mi sobrina me envió un trabajo que había hecho para la facultad, suponiendo que me gustaría. Así fue, hasta el punto que le pedí permiso para publicar el fragmento en que habla sobre Tolkien. No hay mejor  fecha que la de hoy, cuando se celebra el Dia Tolkien"

Desde mi punto de vista, el genial Tolkien recurrió a la mitología griega, además de a la escandinava, para la creación de su saga. No sólo hay influencias homéricas en El señor de los Anillos, sino en toda la obra de Tolkien, como en El Hobbit, sin embargo, es en la trilogía en la que más claramente se observan los paralelismos entre el poema y esta novela de fantasía.

Lo primero que se percibe es el tono épico que emplea Tolkien, y la abundancia de descripciones. En la Ilíada no son tanto descripciones del paisaje- que solo aparece cuando es necesario, por ejemplo, durante la batalla de Aquiles y el río Escamandro- pero la forma de describir de Tolkien recuerda a las écfrasis homéricas, y además ambos emplean multitud de comparaciones de tono  poético.

El tema es similar, pues es, al fin y al cabo, una lucha. En Tolkien se enfrentan el mal y el bien (tópico literario, por otro lado), en la Ilíada se enfrentan griegos y troyanos. Ambas obras presentan a los dos bandos en una mayor o menor similitud de condiciones; es más, en este sentido ambas se enfocan igual, hay una parte que es un poco más fuerte, en el caso de la Ilíada, se supone que los griegos son más numerosos y mejores guerreros, en El señor de los Anillos es Sauron el que aparece con más poder, pero eso no hace que las batallas sean desiguales y menos arduas. La manera en cómo Tolkien describe los combates, a campo abierto, es completamente equiparable a la forma de Homero. Siempre son luchas frente a frente, los dos ejércitos en campo abierto, excepto el desenlace final, que es a través del engaño. En la Guerra de Troya será el caballo, en El señor de los Anillos, es el cometido de Frodo.
Además de estos paralelismos en la forma, los hay también en los personajes, unos más claros, y otros menos. El primero y más visible, lo encontramos con la figura de Néstor, el consejero, el anciano, que luchó con los hombres de antes, con los que eran más nobles, y Elrond, el elfo más anciano, el "rey" de Rivendel, combatió en la última alianza de hombres y elfos, cuando los hombres no habían sido corrompidos todavía, él es la sabiduría en persona, el consejero, al fin y al cabo. Otro ejemplo son Agamenón y Aragorn, Agamenón es el rey de reyes, el rey de todas las huestes y el que tiene que tomar las decisiones últimas, el que une a todos para ir al combate, Aragorn es el heredero al trono de Gondor, por tanto, rey de todos los hombres, al que todos siguen cuando revela su identidad. Además, tanto Aragorn como Legolas, se podrían comparar con Héctor, por su heroicidad, su valentía y su nobleza. La fuerza del río Escamandro, y la escena en la que con la fuerza de sus aguas derrota a Aquiles tiene una influencia clarísima en El señor de los Anillos en el momento en que Glorfindel, tras ser herido Frodo por los Nazgul, se lo lleva a Rivendel a caballo, y cuando aquellos los van a alcanzar, invoca a las aguas que adquieren forma de caballos y derrotan a los siervos de Sauron. También la presencia de los Ents (pastores de árboles, es decir, árboles enormes que hablan y caminan, con un poder sobrenatural) puede ser considerada influencia de la mitología griega, la personificación de fuerzas de la naturaleza. La imagen que se da de Minas Tirith es totalmente paralela a la descripción de Troya, en una colina, con murallas irrompibles.

El señor de los Anillos, además, no deja de tener relación con la Odisea, que es la primera “novela de aventuras”; además, comparten el motivo del viaje entre muchas otras cosas.

Aunque con retraso no podía faltar un rincón musical en esta entrada y nada mejor que la canción de Led Zeppelin, Ramble On

viernes, 23 de marzo de 2012

Marzo: Emily Bronte

A Emily Bronte la conocemos  como la  autora de  Cumbres borrascosas pero mucho antes de esa novela  ya escribía poemas bajo el seudónimo de Ellis Bell. Ella es la ocupante del rincón de la poesía de este mes.

Emily Bronte
 THE VISIONARY
 Silente is the house; all are laid asleep:
One alone looks out o'er the snow-wreaths deep, 
watching every cloud, dreading every breeze
That whirls the wildeing drift, and bend the groaning trees.

Cheerful is the hearth, soft the matted floor; 
Not one shivering gust creeps throug pane on door; 
The little lamp burns straight, its rays shoot strong and far; 
I trim it well, to be the wanderer's guilding-star

Frown my haughty sire!chide, may angrey dame; 
Set your slaves to spy; threaten me whit shaem:
But neither sire nor dame, nor prying serf shall know,
What angel nightly tracks that waste of frozen snow.

What i love sall come like visitans of air
Safe in scret power from lurking human snare; 
What loves me, no word of mine shall e'er betray
Thouhs for faith unstained my life must forfeit pay

Burn, then little lamp; glimmer straight and clear...
Hush! a rustling wing stirs, methinks the air; 
He for whon I wait, thus ever comes to mme; 
Strange Power! I trusst thy might; trust thou my constancy


LA VISIONARIA
Silencio en la casa; estan todos dormidos.
Sólo alguien mira la nieve amontonarse,
contemplando las nubes, temiendo que las brisas
agiten los cúmulos de nieve y los gimientes árboles.

Alegre es el hogar, suave el suelo alfombrado.
No hay puerta o ventana por donde entre el viento.
Llega clara a lo lejos la luz de la candela, 
estrella dque yo coloqué para guiar al viajero.

Frunce el ceño, mi altivo señor; repréndeme, mi señora airada
Haced que me espíen vuestros siervos; amenazadme con la vergüenza
Más ni señor ni señora, ni suplicante siervo sabrán 
qué angel por la novche atraviesa este yermo de nieve

Visitante del aire, así vendrá mi amor;
Con secreto poder, a salvo de las trampas acechantes del hombre.
No habrá palabra mía que traicione al amado
aunque deba pagar mi vida por esta limpia fe.

Arde pues, lamparita; clara y pura centellea.
¡Silencio!; un ala susurrante agita el viento: 
es el esperado que ya viene hacia mí.
¡Extraño Poder! En tu fuerza confío; confía tu en mi constancia.

lunes, 19 de marzo de 2012

La fórmula preferida del profesor (lectura conjunta)

Nunca había participado en una lectura conjunta hasta que Isi organizó esta. Me decidí porque se trataba de un libro que llevaba un tiempo en mi plan infinito y porque además se sorteaba La residencia de estudiantes, del que me había hablado mi librera. Lo que me hizo dudar  y bastante es que cada participante debe hacer su propia reseña  y no sé como hacerla.  Comprendí perfectamente como se sentían los chavales del taller cuando me decían que no sabían que comentar.


_¿Por qué no empiezas por el exterior? Al fin y al cabo, los libros también nos entran por los ojos. 
Me gusta la portada; la imagen cuadra con el contenido del libro (nada que ver con esta) y el color azul claro refleja la serenidad que impregna el libro. Además, puedes tenerlo en las manos con comodidad mientras lees. Funambulista, es otra de esas editoriales cuyo nombre es sinónimo de calidad.

_ En toda reseña debe haber un resumen del argumento ¿ de que trata?
Es la historia de un antiguo profesor de matemáticas que debido a un accidente, solo es capaz de recordar lo sucedido en los últimos 80 minutos y como a través del lenguaje matemático urde una relación de afecto y amistad con la asistenta que le atiende y su hijo de diez años; se convierten en números amigos. La viuda, es la incógnita que hay que despejar en esa ecuación

_  También debes dar tu opinión sobre la lectura ¿qué te pareció?
  Me encantó, me sucedió lo mismo que con Una temporada para silbar; me puse a leer y no era capaz de dejarlo. Eso sí, al contrario que el de Doig -un libro luminoso-este me dejó un poso de melancolía.

 ¿Por que no mencionas las sensaciones que te produjo la lectura?
 RESPETO –de la asistenta hacia el profesor, de él hacia ella y también hacia Roof, de este último hacia el profesor. CARIÑO, el que claramente existe entre ellos tres; cariño que el profesor percibe y se mantiene a pesar de sus problemas de memoria. . PROFESIONALIDAD, la que demuestra la asistenta a través de los comentarios sobre su trabajo. El motivo por el que decide dedicarse al servicio doméstico me recordó a un personaje de una novela de Agatha Cristhie). MELANCOLÍA, que no puedes evitar sentir porque además de bella es una historia triste. SERENIDAD, la que desprende todo el libro y (la literatura japonesa en general) y la que le gustaba al profesor
No era alegría ni libertad, sino calma lo que sentía al conseguir la solución correcta. Era la calma propia del que tiene la certeza que cada cosa está en su lugar, sin tener que añadir ni quitar una sola coma, y que las cosas van a quedarse así eternamente, como siempre había sido. Al profesor le encantaba aquello.
Por tanto, estar tranquilo era el máximo elogio. (…)

-Estás haciéndolo muy bien (me doy ánimos lo mismo que hace el profesor con Roof o su madre cuando les ayuda a resolver un problema) Supongo que no estaría de más que mencionaras algo que te haya llamado especialmente la atención
La ausencia de nombres. MI HIJO Y YO LE LLAMÁBAMOS PROFESOR. Y el profesor llamaba a mi hijo “Root”, porque su coronilla era tan plana como el signo de la raíz cuadrada., De la  asistenta, que es también la narradora, no sabemos su nombre. En realidad, al profesor tan solo le importa, -¿Qué número de pie calzas? En cuanto a la viuda, llamémosla X
Lo mismo sucede con los lugares. De la ciudad en que viven, conocemos unicamente  que está en el litoral, frente al Mar interior de Seto (en el sur de Japón). La residencia se situaba en un lugar a cuarenta minutos en autobús desde el centro de la ciudad en dirección hacia la costa (…) Tiene lógica porque el único lenguaje que el profesor entiende realmente es el de los números.

Pero sobre todo me hizo ver las matemáticas, que jamás me gustaron, con otros ojos. Darme cuenta de que el 0, lejos de ser un “cero a la izquierda” tiene una importancia fundamental. O ser consciente de que están presentes en todos los aspectos de nuestra vida (incluso en la receta del bizcocho )
Sentí envidia de Root y su madre,  me hubiera gustado tener un profesor como este. (…) Los problemas de cálculo que el profesor me enseñaba me entraban sin dificultad. No porque yo intentara –como asistenta- adaptarme al interés de mi patrón, sino porque el sabía enseñar. Sus suspiros de admiración ante una fórmula, sus palabras alabando su belleza, el brillo de sus pupilas, eran muy significativos. Está claro que el entusiasmo es contagioso, incluso en cuestiones matemáticas.

_Una buena reseña incluye alguna cita  ¿Cual elegirías?
 Escogería  dos:
Él siempre trató a Root igual que a un número primo. De igual manera que los números primos son primordiales para formar todos los números naturales, él pensaba que los niños eran los átomos necesarios e imprescindibles para nosotros, los adultos. Creía que su existencia, aquí y ahora, se debía también a los niños.
Y esta otra, en que la fragilidad del profesor se hace patente sin disimulos:
Cada mañana al despertarse y vestirse, le sentenciaban la enfermedad que padecía a través de las notas escritas por él mismo. Le obligaban a enterarse de que el sueño que había tenido no era el de la noche anterior sino el de la última noche que podía recordar, hace muchos años. Lo anonadaba saber que su yo del día anterior había caído en el abismo del tiempo, del que no podría recuperarse nunca más. El profesor que había protegido a Root de la pelota fallida estaba ya muerto en el fondo de si mismo. Yo nunca había pensado que el profesor recibía tal sentencia cruel cada día, solo en su cama.

-¿Ves como no ha sido tan difícil? Ya puedes hacer tu reseña


 Lo que si resulta difícil es  pensar en un rincón musical para esta entrada ¿qué os parece el final de Madame Butterfly ?


A continuación el enlace a la reseña del resto de participantes por orden de publicación
Reseña de M
Reseña de Korua-do
Reseña de Patricia
Reseña de Laky
Reseña de Raquel
Reseña de Deigar
 Reseña de Carol
Reseña de Ana
Reseña de Lourdes
Reseña de  Margari
Reseña de Carmen 
Reseña de Montse:
 Reseña de Asun
Reseña de L.
 Reseña de Loque
Reseña de  Marina
Reseña de Lupa
Reseña de Little Emily
Reseña de Pablo
Reseña de Tatty
Reseña de Cartafol
Reseña de Soledad
Reseña de Luisa
Reseña de Isi

martes, 13 de marzo de 2012

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad

Es lo que los testigos de las películas y series americanas juran decir y  debería ser el juramento “hipocrático” de todo bloguero literario. ¿A qué viene esto? A que hace algunas entradas me llamó la atención que un comentarista le agradeciera a Alice Silver la sinceridad de su opinión (siempre lo es)  sobre un determinado detective. Me acordé además de una entrada que Elwen había escrito hacía algún tiempo (no he podido encontrarla)  y que también trataba este tema.


Si leo y sigo blogs literarios (otro día hablaremos sobre ¿A qué llamamos blogs literarios?) es precisamente porque busco opiniones sinceras de lectores normales y corrientes.Con todos los respetos hacia los críticos, no me fío de ellos -la maravillosa sátira de la burocracia francesa no me pareció que mereciera el dinero que pagué por ella; aún recuerdo que “la gran obra maestra de Paul Auster” que era  Viajes por el Scriptorium me pareció un ladrillo que abandoné a las pocas páginas.

Es cierto que además de opiniones sinceras necesito que estén argumentadas. No me vale con un “es buenísimo, me encantó” si no va seguido del por qué te lo pareció. De la misma forma quiero que me expliques lo que no te gusta de determinado autor o título.

Alguna vez hablamos, también en la mencionada entrada de Alice Silver, sobre que no siempre resulta fácil ser sincero. Cuando se trata de un amigo, un autor novel o vas a hablar sobre un libro que te han regalado. Es cierto; en un par de ocasiones me he visto en esa tesitura y te sientes un poco "obligada".  Aún así, creo que también a ellos les debes sinceridad, lo que no significa un “allá va, qué te preste”.


No confundamos la sinceridad con la falta de educación, la descalificación o la simple soberbia (me viene a la cabeza aquel domingo). Por supuesto, sinceridad significa no limitarse a copiar el contenido de la contraportada; para eso ya tengo al propio libro o la página de la editorial. Mucho menos resulta válido hacer una reseña sin haber leído el libro o plagiando el trabajo de otro bloguero (que más de un caso se ha dado)

Relacionado con esto está también la cuestión de si debes hablar solo de los libros que te han gustado o deberías hacerlo de todos Creo que eso tiene mucho que ver con como te plantees el blog; hay quien lo ve como una memoria de lecturas y quien tan solo trae a colación aquellos que le parecen más destacados

Recordemos además que el que a alguien le guste o no determinado autor o libro no significa que los demás tengan que opinar lo mismo. Y por supuesto que no tenemos que sentirnos culpables porque un autor muy prestigioso no nos guste o no querer reconocer que leemos literatura “de evasión” pero eso del orgullo y prejuicios se merece otra entrada

Por mi parte espero que De libro en libro cumpla con las premisas anteriores y que leerme os sirva de algo. Ah, y por supuesto que os veáis libres de llevarme la contraria cuando vuestra opinión no coincida con la mía -porque al fin y al cabo el contraste e intercambio de opiniones es lo que realmente importa.



El rincón musical de hoy nos dice que todo esto es True

jueves, 8 de marzo de 2012

Ellas son las protagonistas

 Tomando como excusa que hoy es el Día internacional de la mujer, traigo una relación de libros protagonizados por mujeres, que  no necesariamente escritos por ellas. (No  creo en la “literatura femenina” como no lo hago en la “masculina”, de “médicos”,  “arquitectos” o  “amantes del kung-fu”. Hay buena y mala literatura y buenos y malos escritores, independientemente de su sexo o profesión)

 Madame Bovary, de Gustave Flaubert. Releí este libro ante las continuas referencias que a él hacía un compañero de embarque durante unas vacaciones; mi percepción de madame Bovary cambió completamente tras hacerlo. Me pareció que Emma era una victima de su educación y, en cierto modo, también de su marido. Charles estaba tan ocupado y satisfecho por tener lo que él quería que no se paró a preguntarse ni preguntarle que era lo que quería ella (las relaciones son cosa de dos)
Maitena no podía faltar en una entrada como esta

La lluvia antes de caer, de Jonathan Coe. ¿Libro para mujeres?  Libro sobre mujeres. Tanto Oesido,  por quién conocí y leí el libro como Teresa e Isi le dedicaron sendas reseñas.  Además de un título sugestivo, tiene una magnifica y sorprendente forma de enlazar la historia -20 fotografías a partir de las cuales se va contando la historia de una vida (recogida en otras tantas cintas magnetofónicas)

Orgullo y prejuicio, de Jane Austen. Según Ismael, que lo leyó a instancias de su hija, una novela rosa. Según yo, una crítica cargada de humor sobre la situación de la mujer en la sociedad inglesa de la época, cuya única salida era el matrimonio.

Jane Eyre, de Charlotte Bronte.  A raiz de la charla con Ismael sobre Jane Austen y Charlotte Bronte (había leído también la biografía que sobre ella escribió Elisabeth Gaskell, muy buena) le recomendé que leyera este libro.  Heroínas fuertes, trabajadoras e independientes… pero que también terminan casándose con el hombre de sus sueños -en aquella época, no había otra opción-.


La evolución de Calpurnia Tate, de Jackeline Kell.  Concebido como un libro juvenil terminó siendo leído por el público adulto.  Cuando finalicé (algunos dirían finiquité) su lectura no pude por menos de sentir pena de Calpurnia  quien a pesar de sus deseos de convertirse en científica tendrá que conformarse con estudiar cocina, piano y todas las demás materias que la convertirán en “una señorita y futura esposa”.


 La puerta, de Magda Szaba. Este libro nos cuenta la relación entre una señora  y su criada. Esta última es una persona de fuerte personalidad que  debe decidir si quiere trabajar con el matrimonio “porque no le lava las  camisas a cualquiera” No solo nos habla de la estrecha relación de cariño y amistad que se forja entre ellas sino que también nos muestra un poco de la vida en Budapest durante el comunismo o incluso de la  época anterior.

La Conspiración de las lectoras,de Jose Antonio Marina y Mª Teresa Rodríguez de Castro. Libro que descubrí por casualidad en una de las librerías-quiosco de Barajas. Es un ensayo en que los autores nos hablan de una institución bastante desconocida que existió en España entre 1926 y el principio de la Guerra Civil: el Lyceum Club Femenino -una especie de versión femenina de la Institución Libre de Enseñanza. Os aseguro que es un libro muy interesante pero si no os fiais de mí podéis leer la reseña que Carmina le dedicó

Los gozos y las sombras
, de Gonzalo Torrente Ballester.  Aunque es una novela  en que son muchos los personajes principales, la incluyo porque uno de los femeninos -Clara Aldán- me impresionó mucho y es quien primero me viene a la mente cuando pienso en esta obra.   En los tiempos en que TVE hacía buenas series  también hizo su adaptación con Charo Lopez en el papel de Clara.


En el Rincón Musical una de las protagonistas del recopilatorio de jazz Eternas: Dinah Washington con Unforgettable

sábado, 3 de marzo de 2012

Sin solución de continuidad

así fueron mis lecturas de los dos primeros meses del año. Lecturas empezadas  o libros reservados en la biblioteca en el 2011 y que leí ya en este 2012.

     Stoner, de  John Williams. Recomendado por  el librero de La Buena Vida ; es un libro melancólico que nos cuenta la historia de Stoner, un profesor de literatura en una universidad de Texas. Carmen y amig@s le dedicó esta entrada

      Una temporada para silbar, de Ivan Doig  Luminoso, un auténtico libro medicina así diría en Twitter. En La Esfera Cultural dije algo más

Mujer leyendo, de Pieter Janssens
       Los laureles del Cesar, de Steven Saylor. Tras terminar Una temporada para Silbar no sabía que leer; necesitaba algo diferente  y pensé en Gordiano. Con este libro termino la serie Sub Rosae,  protagonizada por este detective, o espía como se llamaban en la época. Altamente recomendable no solo por los casos que Gordiano debe desentrañar sino por la estupendísima ambientación histórica de la época. Por cierto que leyendo este libro me vino a la mente la película Cleopatra y esa escena en que Liz Taylor entra en Roma, sentada en esa gran carroza.  ¿Empezaré de nuevo un programa doble?

     (*)De ratones y hombres, de John Steinbeck.  A pesar de su brevedad -lo leí mientras esperaba en el hospital, aunque, para variar, esta vez no era yo la paciente- te conmueve la historia que nos cuenta y te deslumbra  la maestría del autor; como  va llevándonos hacia ese final tan duro y tan lleno de amor al mismo tiempo, de que forma va graduando los actos y preparándonos para ello aunque no nos demos cuenta hasta que lo hayamos leído.  Una joyita (y  primer punto en mi reto: LISTA DE ESPERA).

      Un arbol crece en Brooklyn,  de Betty Smith. Trata sobre la capacidad de sobrevivir en condiciones adversas, como los arboles que crecen en Brooklyn. Me gustó aunque sin entusiasmarme; es posible que si no tuviera tan reciente el libro de Doig mi valoración hubiera sido más positiva.

   La fórmula preferida del profesor, de Yoko Ogawa. Primera lectura conjunta que organiza Isi y primera en la que participo. Me corresponde publicar la reseña el día 19

  La lista de los catorce, de Nacho Guirado. Una  de mis lecturas “de territorio”. Hablé sobre ella en Maldito Karma y también en La Esfera Cultural.

   El extraordinario caso del doctor Jekill y Mister Hyde, de Robert Louis Stevenson. Uno de mis libros favoritos y del que he escrito esta  entrada
   (*) Muerte en escarlata, de Walter Mosley. Segundo en salir del montón; copio el comentario que dejé en la entrada que Alice le dedicó: Tal como decía después de leer El demonio vestido de azul, que el detective (y el autor) sea negro es esencial porque nos cuenta la historia desde su punto de vista en una época en que aún estaban sometidos a los blancos (...)Me gusta mucho porque nos permite ponernos en su lugar y comprenderlos. Y dejando de lado eso y centrándonos en lo policiaco es una novela negra (no quiero hacer chistes) al estilo clásico. Mundos más o menos marginales, perdedores,.. Relación tensa con la policia. Lo único que creo que no tiene es la botella de whisky en el cajón de la mesa del despacho.

 El ejército furioso, de Fred Vargas . Libro que nos recomedaba Domingo Villar y que fue uno de mis regalos sorpresa de Reyes -muchísimas gracias, Amando-.  A esta autora se la odia o se la ama pero me temo que aún no sé en que bando quedarme. La trama me enganchó y hubo momentos en que esos caracteres normando con sus rodeos y sus huidas de las preguntas directas me recordaron a los gallegos.  Por otro lado, no empaticé demasiado con Adamsberg y sus compañeros; los encuentro un poco prosaicos de más. Creo que a este comisario lo voy a poner junto a su compañero Maigret, no me entusiasman pero tampoco los detesto.

En el rincón musical, un poco de Blues

Shakespeare & Cervantes

   Este año estamos de doble aniversario, se cumplen 400 años de la muerte de Shakesperare y Cervantes por lo que desde diferentes institu...