viernes, 28 de junio de 2013

El bosque en llamas



Bosque de Muniellos (Asturias)
La época estival no solo es tiempo de vacaciones, sol y playa; también de incendios forestales, la mayoría de ellos provocados, de forma directa o indirecta, por el hombre. Podemos (y debemos) pedir penas severas para los pirómanos, y que se disponga de personal preparado y medios materiales para combatir el fuego; pero sobre todo, podemos tener cuidado cuando vayamos de excursión al bosque o la montaña.


(…) Mi padre era un férreo defensor de la teoría de que el mejor momento de luchar contra un incendio era antes de que empezara. (…)


(…) Un año más comienza la época de incendios y las tormentas no necesitan la ayuda del descuido del hombre. Apenas diez años han transcurrido desde que el incendio en la montaña de La Mujer Fantasma sirviera de ejemplo de lo que ocurre cuando un incendio se desboca de semejante manera. Reimprimimos aquí la crónica de aquel incendio para que sirva como recordatorio. Si visitan los bosques, rompan las cerillas antes de apagarlas, pisen las colillas y asegúrense de apagar con agua todas las hogueras.

(Doig, Ivan: Verano en English Creek)

miércoles, 26 de junio de 2013

Lecturas de verano

Suele hablarse de lecturas de verano como si en la literatura, cual si del vestir se tratara, hubiera temporadas. Como si solo en verano nos apeteciera leer novelas ligeras y de evasión; por el contrario, puede ser este el mejor momento para dedicarselos a esos libros para los que durante el año no encontraste la serenidad o el tiempo suficiente que dedicarles. Eso es lo que pretendo hacer yo durante los meses de julio y agosto.

La noche de los tiempos, de Antonio Muñoz Molina. La última novela, que no el último libro, del flamante premio Príncipe de Asturias de las letrras 2013. Después de dos años de espera paciente durante la cual otros títulos fueron pasándole por delante, le ha legado el momento; más aún, después de haberle oído hablar sobre su obra hace unos días en el Centro Niemeyer en Avilés. (Además de excelente escritor es un gran conversador y una persona nada pagada de si misma )

Ebano, de Kapuscinsky. También galardonado con el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2003. No es en lo único que coincide con el anterior, también lleva dos años esperando a que encuentre el momento en que pueda ponerme a leerlo.
El peor viaje del mundo, de Cherry-Garrard. Es el diario que el autor escribió durante el que el mismo calificó como el peor viaje del mundo, el que realizó junto a Edward Wilson y Bowers, en busca de huevos de pingüino. A su vez formaban parte de la expedición de Scott para descubrir el Polo Sur.

Festín de Cuervos, de George R. R. Martin. Sin ser especialmente aficionada a la literatura fantástica, salvedad hecha de los libros de Tolkien, reconozco que estoy atrapada en las redes de Martin. Tras terminar Tormenta de Espadas necesité un tiempo para recuperarme de tanta violencia pero estoy deseando saber que ha pasado con El perro, Samsa, Tyrion y Jaime o Brienne. No solo eso sino que además aprovecharé el verano para ver las tres temporadas de la serie, que aún no he visto.

Veremos que tal me va y si se me cruzan otras lecturas en el camino ; por de pronto tengo que terminar Hablar solos de  Andres Neuman y Nineteen Eighty-four, de Orwell.

Y vosotros, ¿qué vais a leer este verano?

jueves, 20 de junio de 2013

¿A qué huele el verano?


(Aunque aquí en Asturias no se note nada, mañana entra el verano así que me he permitido formular en voz alta esta pregunta.)

Tras terminar de leer Verano en English Creek, de Ivan Doig, me di cuenta de que las ideas que me venían a la cabeza al pensar en él, eran como cuando estás describiendo un vino –las notas de aroma y sabor que percibes en él- o un perfume. Ante la persistencia de la idea, decidí –más bien lo hizo él- que la unica forma de poder hablar del libro sería así, mediante una cata literaria. Pero además comencé a plantearme ¿a qué huele el verano? Porque estoy segura de que, aunque no seamos conscientes de ello, cada uno de nosotros tenemos una serie de olores componen nuestro verano. 


Uno de los paisajes de mi verano

Mi verano huele a mar –Excepto algún año en que, siendo pequeños, ibamos en vacaciones a Jaen, –mi padre era de allí- siempre he pasado el verano junto al mar. A ocle –las algas que la mar deja en la orilla de la playa y que luego se recogen y se dejan secar- también forma parte de mis olores de verano. La hierba cortada es otro aroma característico del verano, como también lo son el de la figal y la hierbabuena. El cucho también lo es –no he dicho que los olores fueran necesariament agradable- Estos son los principales aromas que conforman mi verano ¿Os animási a contarme los vuestros mientras preparo la reseña sobre Verano en English Creek?

Desde el rincón musical, Coldplay tambien nos traen olor a mar

lunes, 17 de junio de 2013

Porque a veces lo único que quieres es reirte


La literatura chick lit no me llama la atención; en general, no me gustan las novelas románticas. En cuanto a El diario de Bridget Jones, de Helen Fielding, pensaba que básicamente consistía en las aventuras de una treintañera, con exceso de peso obsesionada por adelgazar y buscar pareja. Ver en la televisión la segunda parte - El diario de Bridget Jones, sobreviviré –no ayudó a mejorar mi opinión.

  Lo cierto es que debería aplicarme mis propias palabras sobre Orgullo y Prejuicios porque, contra todo pronóstico, la semana pasada estuve leyendo  Bridget Jones: Sobreviviré,  la que consideraba infame segunda parte del infame Diario de la susodicha  y descubrí un libro más divertido e inteligente de lo que podía suponer.

   Ya hace algún tiempo una amiga me había dicho que Bridget Jones era un pastiche de Orgullo y Prejuicio lo cual me resultó difícil de creer. Hace unos días descubrí no solo que tenía razón sino que además se trata de un auténtico libro medicina con el que me reí a carcajadas durante casi toda la lectura.

  Por supuesto Marc Darcy no podía ser otro que el alter ego de Mister Darcy –rico, estirado- por su parte, Daniel es el equivalente a Mister Wickham. La madre de Bridget, como la de Elisabeth, aspira a que esta se case mientras que su padre tan solo quiere estar tranquilo. El primer encuentro entre Darcy y Bridget, con comentario despectivo de este; su animadversión hacia Daniel por unos hechos que este último tergiversará al contárselos a nuestra Lizzy del siglo XX. Incluso está la ayuda de Marc para  para conseguir sacar a Bridget de un embrollo en el que se ve envuelta sin querer.

Helen Fielding no solo toma “prestado” el esquema de la novela de Jane Austen sino que también rinde homenaje a la serie de la BBC. En los momentos de crisis –que son casi continuos- echan mano de ella para verla, especialmente la  escena del lago, con Darcy caminando con la camisa mojada.


 Además Bridget conseguirá entevistar a Colin Firth en Roma  y termina por preguntarle, una y otra vez, por la escena en cuestión

  Pero además de un divertidísimo pastiche de Orgullo y prejuicio –lo siento por P.D. James, pero el suyo no me convenció- el libro tiene mucho más. Algunos guiños a otros grandes escritores ingleses- Grandes Esperanzas de Dickens o If, el poema que Kipling dedicó a su hijo. Resulta también interesante la visión que nos da de la política inglesa – con la elección de Tony Blair como primer ministro- o de la muerte de Lady Di.

Así que desde ahora El diario de Bridget Jones, o al menos la segunda parte, queda incluido en la categoría de libros medicina. Eso sí, sobre la película no cambié de opinión –sigo pensando que es mala, malísima. En cuanto a la serie, comprendo que a Bridget y sus amigas les gustara la escena de la camisa mojada  -podéis opinar vosotros mismos.

Os recomiendo que también os animéis a ver la serie - como todas las de la BBC está muy bien hecha- y Colin Firth  está estupendo  como Mister Darcy. Y de paso os informo que  se está empezando a rodar  la adaptación a la televisión de La muerte llega a Pemberley (espero que me guste mas que el libro) . Esta vez Mister Darcy será Matthey Rys (que fue uno de los Cinco hermanos de Ally McBealCalista  Flockhart y está protagonizando The Americans)

viernes, 14 de junio de 2013

Junio: Rudyar Kipling

La faceta de poeta del escritor Rudyar Kipling era para mí completamente desconocida pero me encontré de forma totalmente inesperada con su poema If y me gustó tanto que decidí dedicarle el rincón de la poesía de junio. Espero que os guste:

If—
Rudyar Kipling

If you can keep your head when all around you
Are losing theirs and blaming it on you;

If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;

If you can wait and not be tired by waiting,
Or, being lied about, don't deal in lies,
Or, being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise;

If you can dream—and not make dreams your master;
If you can think—and not make thoughts your aim;
If you can meet with triumph and disaster
And treat those two imposters just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to broken,
And stoop and build 'em up with wornout tools;

If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: "Hold on";

If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings—nor lose the common touch;
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run

Yours is the Earth and everything that's in it,

And—which is more—you'll be a Man my son!


Si
 SI puedes conservar tu cabeza, cuando a tu rededor
todos la pierden y te cubren de reproches;
Si puedes tener fe en ti mismo, cuando duden de ti
los demás hombres y ser igualmente indulgente para su duda;
Si puedes esperar, y no sentirte cansado con la espera;
Si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira,
Y si eres odiado, no devolver el odio; sin que te creas,
por eso, ni demasiado bueno, ni demasiado cuerdo;

SI puedes soñar sin que los sueños, imperiosamente te dominen;
Si puedes pensar, sin que los pensamientos sean tu objeto único;
Si puedes encararte con el triunfo y el desastre, y tratar
de la misma manera a esos dos impostores;
Si puedes aguantar que a la verdad por ti expuesta
la veas retorcida por los pícaros,
para convertirla en lazo de los tontos,
O contemplar que las cosas a que diste tu vida se han deshecho,
y agacharte y construirlas de nuevo,
aunque sea con gastados instrumentos!

SI eres capaz de juntar, en un solo haz, todos tus triunfos
y arriesgarlos, a cara o cruz, en una sola vuelta
Y si perdieras, empezar otra vez como cuando empezaste
Y nunca mas exhalar una palabra sobre la perdida sufrida!
Si puedes obligar a tu corazón, a tus fibras y a tus nervios,
a que te obedezcan aun después de haber desfallecido
Y que así se mantengan, hasta que en ti no haya otra cosa
que la voluntad gritando: ?persistid, es la orden!!?

SI puedes hablar con multitudes y conservar tu virtud,
o alternar con reyes y no perder tus comunes rasgos;
Si nadie, ni enemigos, ni amantes amigos,
pueden causarte daño;
Si todos los hombres pueden contar contigo,
pero ninguno demasiado;
Si eres capaz de llenar el inexorable minuto,
con el valor de los sesenta segundos de la distancia final;

Tuya será la tierra y cuanto ella contenga

 Y -lo que vale más- serás un hombre! hijo mío!

lunes, 10 de junio de 2013

Todo lo que era sólido

  En su última obra -un ensayo en que reflexiona sobre  la historia reciente de España-  Antonio Muñoz Molina nos demuestra que todo lo que creíamos era sólido  tenía la consistencia de una pompa de jabón.  Es este un libro cuya lectura no te deja indiferente y que creo altamente recomendable pues nos invita a algo  muy necesario y poco practicado en estos últimos tiempos de gritos y premuras, la reflexión.

   Me resulta dificil seleccionar algún fragmento del libro para transcribirlo, fundamentalmente porque  serían demasiados.  He elegido algunos párrafos del final del libro porque en estos momentos en que la realidad nos aplasta y el desánimo nos paraliza, quizá nos ayuden a encontrar las fuerzas para levantarnos y corregir nuestros errores.


Dice Antonio Machado: Qué difícil es / cuando todo baja / no bajar también. En un ambiente donde la corrupción es normal es más fácil ser corrupto, y donde no reina la exigencia ni se reconoce el esfuerzo costara mucho más que alguien dé lo mejor de sí, o incluso que descubra sus mejores capacidades.

(fotografía sacada de internet)
Pero lo contrario también es cierto, y la excelencia puede ser emulada igual que la mediocridad , y la buena educación se contagia igual que la grosería. Por eso importa tanto lo que uno hace en el ámbito de su propia vida, en la zona de irradiación directa de su comportamiento, no en el mundo gaseoso y fácilmente embustero de la palabrería.

Que cada uno haga su trabajo, decía Camus, que tuvo siempre tan poca paciencia para las abastracciones, al contrario que casi todos sus colegas de la intelectualidad francesa. Que cada uno elija ser un ciudadano adulto en vez de un hooligan o un siervo del líder o un niño grande y caprichoso, o un adolescente enclaustrado en su narcisismo. El estudiante que estudie, y si no quiere estudiar que aprenda un buen oficio y disfrute poniendo toda su inteligencia en el trabajo de sus manos. El profesor que enseñe, el padre y la madre que sean padre y madre y no aspirantes a colegas o halagadores permanentes de sus hijos. (…)


Cada uno, casi en cada momento, tiene la potestad de hacer algo bien o de hacerlo mal, de ser grosero o bien educado, de tirar al suelo una bolsa estrujada o una botella o una lata de refresco o depositarla en un cubo de basura, de dar un grito o bajar la voz, de encolerizarse por una crítica o detenerse a comprobar si es justa.

(Muñoz Molina, Antonio: Todo lo que era sólido)

No sabía muy bien que rincón musical podría venirle bien a este libro pero mientras lo enlazaba en el Facebook me vino a la mente una antigua canción de Mecano -Aire.

miércoles, 5 de junio de 2013

Un príncipe para Muñoz Molina

  Reconozco mi  desencanto con la Fundación Principe de Asturias en los últimos años porque n muchas ocasiones hayan buscado galardonados "mediáticos". Dicho esto y centrándome en lo que me llevó a escribir esta entrada, estoy encantada de que este año el premio Principe de las Letras lo haya ganado Antonio Muñoz Molina. 

 Es junto con Delibes y Carmen Martín Gaite, uno de mis autores de cabecera y como ellos, ahora también ostenta el ¿codiciado? premio.  Resulta curioso además que justamente mientras se fallaba el galardón esté leyendo Todo lo que era sólido, su último libro. (He vuelto a sucumbir y de nuevo estoy leyendo dos libros a la vez -este y En la orilla-, aunque creo que en cierto sentido se complementan)

    El día veinte de este mes  Muñoz Molina participará  en un encuentro con Miguel Barrero, dentro del ciclo de Palabra en el Centro Niemeyer, de Avilés. No deja de resultar divertidamente irónico que precisamente el lugar en cuestión sea uno de los más claros ejemplos y simbolos asturianos de  algunas de las cosas que denuncia en el libro.

    En cualquier caso,   estoy muy contenta de que esta vez no haya pesado lo de la proyección internacional, y que conste que la tiene, ) y hayan elegido a uno de los mejores-iba a poner importantes pero  a veces se confunde la importancia con la fama-  escritores españoles.   Lo que me lleva a pensar que otro escritor español también merecedor de este premio por lo que tiene de reconocimiento de su obra y calidad literaria es Rafael Chirbes -ahí dejo la propuesta para el próximo año.

   Muchas felicidades a Antonio Muñoz Molina y por extensión a todos sus lectores y los que disfrutamos con sus libros. 


En el Rincón Musical,  el himno que escuchará el día de entrega de los premios -para que vaya practicando :D

domingo, 2 de junio de 2013

Mis detectives favoritos

 Aunque con algo de retraso aquí está la entrada negra del mes de mayo.  Hoy quiero hablaros de mis detectives favoritos –No me refiero al blog del mismo nombre, que también es de mis favoritos y referencia obligada para los amantes del género- sino a los personajes de novela policiaca que, independientemente de la fama de sus autores  o  la calidad del personaje  se han convertido en mis preferidos.

  Comienzo la lista con Sherlock Holmes, es uno  de los primeros detectives adultos que leí y me ha acompañado  desde entonces. No solo he releído sus novelas –y seguiré haciéndolo- sino  las películas y series basadas en él (aunque no todas me gustan; es el caso de Elementary).
  Hasta tal punto el detective de  Baker Street es uno de mis favoritos que también me gustan leer los pastiches que sobre él se han escrito. Un día tendríamos que dedicarle una entrada a esta cuestión ya ques posiblemente  sea  el personaje más “pasticheado” de la literatura.   
  
  Otro de mis primeros detectives “adultos”  (me inicié en el género con  los tres investigadores, los siete secretos y los cinco) es  Poirot ,  el personaje de Agatha Christie.   El detective belga, como no se cansa de aclarar,  vanidoso y un poco casamentero, que ha protagonizado muchas de las mejores novelas de doña Agatha –El asesinato de Rogerd Ackroyd, Asesinato en el Orient Express, Cartas sobre la mesa, Asesinato en Mesopotamia, …
  Ya, ya sé que es “antiguo” y según algunos  está superado (lo mismo que su autora) por los nuevos autores nórdicos, pero este detective con grandes bigotes negros que resuelve los casos gracias a sus  células grises  forma parte de mi identidad lectora. 

   Un personaje más reciente pero por el que tengo un gran cariño es Fray Athelstan. El monje dominico (que no dominicano, como decían en una mala traducción) que hace de escribano  del forense sir John Cranston.   Me gusta ese monje enamorado (y correspondido) en silencio por una de sus feligresas, que sube al tejado a ver las estrellas y que tiene que lidiar con una parroquia un tanto peculiar. 
    No me gustan demasiado las novelas de detectives medievales   pero este monje que carga con la culpabilidad de la muerte de su hermano  se ha hecho un huequecito en mi corazón.  Tengo pendiente casi desde el principio del blog dedicarle una entrada junto a su “compañero” Fray Cadfael.

  Más reciente es mi descubrimiento de otro mis detectives favoritos: Leo Caldas.  Gallego, algo melancólico, amante de la buena comida y del jazz. Se ganó  mi cariño desde el principio y tuvo mucho que ver que tanto el personaje como el autor sean de Vigo y por tanto los escenarios en que transcurren las novelas –incluído el Eligio- los conozco.  Espero con auténticas ganas la publicación de Cruces de Piedra y me encantaría un cross-over con Cornelia Weber Tejedor, otro personaje que se hace querer (lo mismo que su autora)

  Otro de mis detectives favoritos es en realidad una cazarrecompensas. Se trata de StephaniePlum, a la que la necesidad de trabajo le hace pasar de ser encargada de la sección de lencería en unos grandes almacenes a cazarrecompensas. Lo único que no me gusta de este personaje es la actriz que eligieron para rodar la versión cinematográfica. Tampoco entiendo que no goce de más popularidad aquí en España.  

  Wallander es para mi un caso especial, fue el primer detective "humano" -con sobrepeso, problemas con su padre y su hija. Te mostraba las relaciones entre compañeros (buenas y malas) y además desmontó el mito que tenía sobre el paraíso sueco.  Por eso y a pesar del cansancio que ahora me produce la sobrepublicación de autores nórdicos de novela negra y sus cansinos tristes, deprimidos y deprimentes detectives, siempre ocupará un lugar especial para mí y me resultó muy duro despedirme de él.

  Aunque resulte contradictorio con lo que acabo de escribir no puedo acabar esta relación sin mencionar al más triston y deprimido de los tristones y deprimidos detectives nórdicos. Erlendur Sveinsson, el personaje de Indridason. No sabría explicaros - aquí intenté hacerlo-  el porqué de que me haya llegado al corazón pero lo cierto es que lo ha hecho.


   Me han quedado fuera otros detectives (o protagonistas). No están Gordiano, ni Montalvano y Catarella con su ¿Es usted, señor comisario? ¿En persona, personalmente? o el agente de la Continental, de Chandler o Guido Guerrieri o....  La lista se haría demasiado larga


A Wallander le gusta la opera así que a él va dedicada este rincón musical con María Callas

Shakespeare & Cervantes

   Este año estamos de doble aniversario, se cumplen 400 años de la muerte de Shakesperare y Cervantes por lo que desde diferentes institu...