viernes, 12 de octubre de 2018

No sos vos, soy yo


 Al pensar en un posible título para esta entrada me vino a la mente una película argentina que vi hace bastantes años y en la que la pareja del protagonista, al romper con él le decía No sos vos, soy yo

  Exactamente eso es lo que me sucede a mí con los dos libros de los que quiero hablar. Todo el mundo habla maravillas de ellos, han sido grandes éxitos editoriales  pero a mí no me han gustado. Por eso, parafraseo el título de la película y digo no so(i)s vos(otros), soy yo

  Comenzaré por la trilogía del Baztán, de Dolores Redondo; o más exactamente por el primero de los títulos El guardián invisible, porque después de terminarlo decidí no continuar.

   No era una autora ni unos títulos que me llamaran especialmente la atención pero cuando se estrenó la película me planteé leerlos y comentándolo con unas amigas, una de ella me puso la trilogía por las nubes así que me animé.


 Más que de novela negra, podemos calificar estas novelas de thriller, lo que en principio no es ni bueno ni malo. Lo que si me pareció malo fue la resolución del crimen; tuve la sensación de que el culpable podría haber sido ese como cualquier otro personaje. Lo siento mucho pero no me parece que la autora justifique por qué precisamente él

 No son las únicas pegas que le pongo. No hablaré de ese marido tan pluscuamperfecto a la par que sosito y que perfectamente sobraría. Todo lo que tiene que ver con la madre de la inspectora lo encuentro bastante exagerado y poco creíble para mi gusto
  
  Y si el asunto materno filial me parece nada creíble, aunque muy en la linea de los thrillers americanos (en los que probablemente se inspire más que en la novela policíaca clásica) Ese encuentro final en la tercera fase  en el bosque mientras, si no recuerdo mal, la protagonista duerme me pareció... No sé ni que palabra utilizar ¿despropósito?

  Me hizo preguntarme una vez más como otros autores de mayor calidad pasan mucho más desapercibidos y no tienen este mismo éxito. Claro que no todos los autores ni todas las editoriales tienen detrás la fuerza y las campañas de marketing  de editorial Planeta.


  El segundo título del que quiero hablar es Patria, de Fernando Aramburu, que fue el libro más vendido en 2017 y sigue estando entre los más vendidos en este 2018. Todo el mundo habla maravillas de él;  tan solo encontré dos voces discrepantes: la de un amigo al que me encontré una tarde cuando el venía de la librería y yo de la biblioteca   y la de La medicina de Tongoy

  Debo confesar que me alineo con este segundo y minoritario grupo. No me gustó y terminé por abandonar el libro (eso sí, bastante después de las 60 paginas que leyó Tongoy) No es que el asunto que trata no me parezca interesante, que lo es; lo que no me convenció fue la forma de narrar la historia o la manera en que están construidos los personajes, algunos de los cuales me parecieron poco creíbles. 

  Esto me llevó a plantearme -sigo haciéndolo- si el reconocimiento que se le está haciendo a esta obra de Aramburu lo es por el tema en sí y no por la calidad literaria. Tanto es así que una tarde en que en una de las bibliotecas que frecuento mantenía una conversación con un conocido y el bibliotecario sobre el funcionamiento del taller de lectura, no pude evitar preguntarles si habían leído Patria  ya que no podía deshacerme de esa impresión (sigo sin poder) 

   Antes de que alguien se lance a llamarme snob o algún otro insulto, quiero dejar claro que en  este blog nunca  he pretendido hacer critica literaria y/o  dictaminar que es buena y mala literatura sino simplemente recoger mis opiniones sobre mis lecturas o las reflexiones que me sugieren.  

  Es evidente que los gustos son personales y difieren de unas personas a otras; lo contrario sería demasiado aburrido. Y, tal como decía al principio,  no so(i)s vos(otros), soy yo


sábado, 6 de octubre de 2018

Sophie Hénaff, noir con sentido del humor

  Supe de Sophie Hénaff, por casualidad, al leer alguna noticia relacionada con ella y la Semana Negra de Gijón de 2017, a donde venía a presentar su segundo libro: Aviso de muerte (Rester groupes, es su título original)

  Me llamó la atención y decidí comprobar si en las bibliotecas tenían alguno de sus libros. Tuve suerte así que comencé por La brigada de Anne Capestan. (Poulets Grillés, en francés)  Y me gustó tanto que en cuanto tuve ocasión me puse con Aviso de Muerte 

    No se trata de una autora de novela negra al uso. Columnista en la revista Cosmopolitan, y humorista, antes de dar el salto a la novela negra aún tuvo tiempo de montar un bar.  Con estos antecedentes, podemos pensar que comparte con sus personajes la peculiaridad.
Sophie  Hénaff (foto sacada de internet)

  Anne Capestan es miembro de la policía judicial en París. Tras matar a un sospechoso es castigada y la ponen al frente de una brigada muy suí géneris ya que está compuesta por esos policías quemados que no quieren en otras brigadas:

  Evrad, una ludópata que trabajaba en la brigada contra el juego; Dax, un crack de la informática, completamente sonado por los golpes recibidos practicando el boxeo, Orsini, capitán alcoholizado; la capitana Rosiere,  quien  se ha hecho rica escribiendo guiones policíacos. El comandante Lebretón, exmiembro de asuntos internos con el que Anne había tenido algún tropiezo en el pasado.

 Otros personajes son Torrez,  al que consideran  (y se considera) gafe ya que sus compañeros mueren o terminan heridos. .Está también Lewitz, amante de los coches y que destroza practicamente todos los que conduce Orsini, quien filtra los casos a la prensa. En la segunda novela se incorpora un nuevo,poulet grillé - que está convencido de ser un auténtico mosquetero que estuvo al servicio de Luis XIII.

  Anne no solo tiene que lidiar con esta cuadrilla tan "heterogenea" sino que además los envían a una comisaría en la Rue des innocents, donde apenas disponen de algunas mesas descartadas de otras comisarías y algún que otro ordenador demasiado viejo . Por si eso no fuera suficiente, los ponen a revisar antiguos casos 

   Aunque en ambas novelas hay un caso que la brigada investiga y que, en mi opinión, Sophie Hénaff sabe desarrollar y resolver bastante bien, no es lo que destacaría como primordial. A mí lo que más me ha gustado son los personajes y la relación que se va estableciendo entre ellos, La propia autora dice en una entrevista que ella defiende la novela de personajes.

  Y por supuesto, el sentido del humor. Salvando las distancias me ha hecho pensar en Janet Evanovich,  poco conocida en España, cuyas novelas también están cargadas de humor y tiene unos personajes que, como los de Hénaff, consiguen atraparte. 

  Desde que descubrí a esta peculiar brigada con su capitana al frente, no he dejado de recomendarla y vuelvo a hacerlo ahora.  Mientras esperamos a que se publique la tercera novela (lSophie Hénaff pensaba hacer una trilogía y yo espero que sean muchos más) he releído este verano Rester groupés y me lo volví a pasar genial.


También parece que se va  a hacer una adaptación televisiva de "la brigada de Anne Capestan", aunque según confiesa  Hénaff, los guiones no tienen nada que ver con sus libros. Aún así, ojalá que la podamos ver en España.

  Por último quiero comentar que me gustan mucho más las portadas francesas que las españolas. Destilan ese sentido del humor que es la principal  característica de la autora.  Lo mismo podríamos decir sobre los títulos. Al fin y al cabo poulets grillés -pollos a la plancha, vendría a significar pollos (o polis) quemados.  

   Os dejo el enlace al blog de novela negra de El País que me descubrió a esta autora (y que también me ha servido para conocer a algún otro)

lunes, 1 de octubre de 2018

Entre cielo y tierra, de Jón Kalman Stefánsson

 No sé muy bien si este libro lo encontré vagabundeando por Internet o  más bien alguna mención en periódico o revista me llevó a buscarlo  en la red. En cualquier caso, lo que me animó a darle una oportunidad fue esta reseña. en el blog Un libro al día
 
  Me convenció también el que se tratase de un autor islandés ya que, excepto a Indridason -autor de novelas negras del que he hablado en el blog y que aprovecho para volver a recomendar- no he leído a ningún otro y la literatura islandesa es una gran desconocida para mí.

  El protagonista del libro es el muchacho -no sabemos su nombre- que tras la pérdida de su único amigo, abandona su trabajo como marinero en un barco que se dedica a la pesca del bacalao para irse a Lugar.

  El libro nos habla de la dura vida de los pescadores de bacalao a finales del siglo XIX  pero no solo de ellos sino también del resto de habitantes de un lugar donde el clima y la orografía son hostiles al hombre

Sucedió durante los años en que seguramente estábamos vivos aún. El mes de marzo, un mundo blanco de nieve, aunque no en su totalidad. Aquí la blancura nunca llega a ser absoluta, por mucha nieve que caiga, aunque el frío y el hielo unan cielo  y mar, y la escarcha llegue hasta lo más profundo del corazón, donde habitan los sueños; el color blanco nunca lleva la victoria. Los cinturones rocosos de las montañas se arrancan la nieve para destacar negros como el carbón en medio de un mundo blanco. Prominentes y oscuros, sobresalen por encima de Bárdur y el muchacho, que se alejan de Lugar, nuestro principio y final, el centro del mundo
  No  se trata de un libro que guste a todo el mundo, sobre todo a quienes les gustan los ritmos frenéticos en donde pasan muchas cosas. Este es un libro moroso, de lectura pausada, como la vida que llevan estos pescadores que pasan mucho de su tiempo pendientes del cielo, esperando ... a que el tiempo les permita salir a pescar, a que el bacalao pique, a regresar a casa sanos y salvos. Para ellos 

(...)La felicidad consiste en poder comer, en haber escapado a la tormenta, en atravesar las rompientes que penetran un buen trecho en la costa, en acertar el momento justo para cruzarlas ya que, de otro modo, las olas volcarán el bote o lo llenarán de agua, y entonces habrá en el mar seis hombres que no saben nadar y doscientos peces muertos, una pesca tan inútil como la muerte de esos hombres (...)

Y luego dicen que el pescado es caro (Joaquín Sorolla)
 Mientras leía  me vino  a la mente este  cuadro precioso de Joaquín Sorolla

  Como decía más arriba no es un libro que guste a todo el mundo pero si sois de los que os gusta dejaros llevar por un lenguaje poético,  y no os importa alejaros de las mesas de últimas novedades y de los libros más  vendidos, puede que os sorprenda este autor. ¡Vosotros decidís!

domingo, 23 de septiembre de 2018

Balance de un verano lector

Al reabrir el blog, me planteé suprimir la sección últimas lecturas pero finalmente decdí que me servia para hacer un pequeño balance de los libros leídos.


Ya ha entrado  el otoño así que es el momento de hacer balance de un verano lector en que, viendo la relación de títulos, tuvo mucho peso la novela policiaca. Supongo que dadas mis circunstancias de este verano, necesitaba sobre todo, lecturas livianas. También un hubo un par de abandonos y un
libro que llevaba años esperando en la estantería sin encontrar su momento.

Empezaré por El extraño orden de las cosas, de Antonio Damasio. En él profundiza en ideas que ya desarrollaba en su libro anterior Y el cerebro creó al hombre.  Si bien me resultó interesante, también lo encontré algo más arduo que el anterior.

La lectura, de Pablo Picasso. Imagen sacada de  aquí
Il cacciatore del buio, (El cazador de la oscuridad) de Donato Carrisi. Es la segunda entrega de la trilogía  protagonizada por Marcus, sacerdote de la penitenciaria apostólica y Sandra, fotógrafa policial.  Fue precisamente con su traducción al español, como conocí al autor y me gustó bastante. Es un autor muy recomendable y espero dedicarle una entrada negra.

Veinte mil leguas de viaje submarino, de Julio Verne. No se cuantos años hacía que no releía a este autor pero resulta que en Vigo hay una sociedad verniana de la que mi cuñado ha entrado a formar parte hace muy poco.
  No fui la única que disfrutó con las aventuras del profesor Aronnax ya que mi sobrino nieto de cinco años se empeñó en que a medida que leía le fuera contando el libro. Así descubrimos la leyenda del Kraken y me puso en algún aprieto cuando comenzó a preguntarme si el capitán Nemo era de verdad o de mentira o si el Kraken era una mentira.

Italoamericanos. El libro de cocina de la familia Scorsese.  Es un libro breve pero ameno en que entre recetas familiares nos van contando la vida de la familia Scorsese. Los origenes de sus padres, como se conocieron pero también nos habla del rodaje de algunas de sus películas.
Está basado en un documental que el director de cine rodó en el año 1974. Puede verse en YouTube si estáis interesados.

Frankenstein o el moderno Prometeo, de  Mary Shelley. Esta es una rerelectura pues creo que es la tercera vez que lo leo y sigo disfrutándolo lo mismo. Llevaba ya un par de meses queriendo releerlo pero como hubo otros libros que se le adelantaron, resultó que fui a ver la película  Mary Shelley  antes de leerlo.

Aquí  podéis leer la reseña que le dediqué en La Esfera Cultural, y aquí la de una artista invitada al blog.

Arte, mente y cerebro, de Howard Gardner. Compré el libro a raíz de que le concedieran el premio Príncipe de Asturias de las ciencias sociales en 2011. Así que el pobre llevaba muuuuchooo tiempo esperando a que le llegara su momento.
En bastantes momentos estuve tentada de abandonarlo pero decidí darle una oportunidad. Debo decir que me decepcionó. En su descarga debo decir que es un libro que está escrito en 1994 y en comparación con los de Damasio se encuentra algo desfasado.

 Uno de los motivos que me llevó a no cejar con el libro de  Gardner fue que lo alterné con otras lecturas más livianas. La primera de ellas, Lejos del corazón, de Lorenzo Silva. Último título de la saga protagonizada por Bevilacqua y Chamorro a los que se han ido incorporando otros compañeros: Andreu, Chamorro, ...Este libro ha terminado de reconciliarme con Silva y sus guardias civiles después de la decepción que me llevé con La marca del meridiano

El ejército furioso, de Fred Vargas. Se trata de otra relectura imprevista -le había dejado el libro a  mi hermana y cuando ella lo terminó, decidí releerlo ya que coincidiendo con la entrega de los premios Princesa de Asturias, quiero dedicarle una entrada negra.

Si en el caso de Gardner solo amagué con el abandono del libro, hubo otros dos en que el abandono se hizo efectivo. Cuentos inconclusos de Numenor y la tierra media. Se trata de un libro que recoge historias escritas por Tolkien y que no fueron terminadas; aún así su hijo decidió publicarlas.

 La Tregua de Primo Levi, no tuvo mejor suerte. Me apetece mucho leerlo pero entre el tema nada alegre-que trata y que es la edición italiana, decidí que prefería dejarlo para otro momento.

En su lugar, me atreví a enfrentarme a Sophie Henaff y su Rester Groupés. Ya lo había leído en español (publicado con el  título Aviso de muerte) lo que me facilitó bastante las cosas ya que además de que mi francés está muy oxidado el libro está lleno de giros coloquiales. Aún así, volví a disfrutar como una enana. Lo he recomendado un montón de veces y espero poder dedicarle la próxima entrada.

 Casi al mismo tiempo que el verano, terminé de leer La transparencia del tiempo, de Leonardo Padura. Última novela protagonizada por el detective y ex-policía Mario Conde. Me ha gustado bastante aunque no la calificaría de novela negra al uso.

No  pensaba poner rincón  musical, pero a a Mario Conde y sus amigos les gusta escuchar a Credeence y no se cansan de oir  Proud Mary por Tom Fogerty, 

domingo, 16 de septiembre de 2018

La llamada del libro

  La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey es un libro del que se habló mucho en la blogosfera  en la época en que me lancé a este mundo. Con críticas bastante buenas y recomendaciones de personas de cuyo criterio me fiaba, no fue hasta este año animada por Regina Ex-Libris cuando me decidí a leerlo. Hay un fragmento que no me resistí a copiar pensando en la sección palabras prestadas, porque estoy segura de que muchos lectores nos sentiremos identificados con él. Ese deambular por la librería, sin saber exactamente lo que buscas; simplemente, esperando a que un libro, por el motivo que sea, te llame la atención...
imagen sacada de aquí

Me asombraba entonces, y todavía me pasa, que mucha gente que deambula por las librerías en realidad no sabe lo que busca… Lo único que quieren es mirar y esperar a encontrar un libro que les llame la atención. Y luego, al ser demasiado inteligentes para confiar en la contracubierta del editor, le harán las tres preguntas: 1) ¿de qué va? 2) ¿lo ha leído? 3) ¿vale la pena?
Los libreros de verdad , incorregibles, como Sophie y yo, no saben mentir. La cara siempre nos delata. Una ceja levantada o una mueca revelan que el libro no merece la pena, y entonces los clientes inteligentes piden que les recomendemos otra cosa, con lo cual los llevamos a la fuerza hasta un volumen en concreto y les ordenamos que lo lean. Si lo leen y les desagrada, nunca volverán. Pero si les gusta, serán clientes para toda la vida.”
(Mary Ann Shaffer/ Annie Barrows: La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guersey . Pag. 22-23)