viernes, 17 de junio de 2016

Shakespeare & Cervantes

   Este año estamos de doble aniversario, se cumplen 400 años de la muerte de Shakesperare y Cervantes por lo que desde diferentes instituciones y organismos se están organizando todo tipo de actos.

Puede que haya sido esto (o el despertarme a mitad de la noche y no conseguir volver a dormir) lo que hizo que me pusiera a pensar en mi relación con ambos autores, especialmente con Shakesperare.
La primera conclusión a la que llegué es que en mi biblioteca no hay ni un solo libro suyo. . También me di cuenta de que tan solo soy consciente de haber leído una de sus obras y eso hace muchos años: El mercader de Venecia.

 Lo cierto es que apenas leo teatro -la última vez fue hace dos años. No solo eso, puedo contar con los dedos de una mano los libros de este tipo que forman parte de mi biblioteca; además, si están en ella, es porque fueron lecturas de alguna asignatura de filología.

Pese a lo que pueda parecer me encanta el teatro y procuro asistir siempre que me es posible. Y las obras de Shakespeare han estado entre ellas. Desde un Macbeth con Eusebio Poncela, pasando por Las alegres comadres de Windsor; o El mercader de Venecia, que vi en el Globe Incluso tuve la suerte de asistir a la representación de dos de las obras incluidas en el Bridge Project : The Tempest y Richard III.

  Si a esto unimos que aunque puede ser leído, el teatro se escribe para ser representado,  creo que ya he dado con la explicación a ese hueco en mi biblioteca. Por eso y porque la cosa hoy va de teatro, os  recomiendo que si  tenéis ocasión veáis la versión de Hamlet que ha realizado Miguel del Arco (envuelto en la polémica por su zarzuela Como está Madriz) con un magnífico Israel Elejalde  como protagonista.

La falta de sueño también me llevo a pensar en Cervantes y su relación con el teatro. El autor de la novela más importante en lengua española en realidad lo que quería era convertirse en autor teatral de éxito, como el que tenía su enemigo Lope de Vega.

Al final también él ha conseguido triunfar , aunque no  en la forma que esperaba. El año pasado Els Joglars adaptaban El coloquio de los perros, una de sus novelas ejemplares. Por su parte, Ron La Lá, (no os podéis perder a ese grupo)que el ya habían homenajeado a Cervantes con su magnífico En un lugar del Quijote,  le dedican también  su nuevo espectáculo  Cervantina-(el día 30 estará en Oviedo) Incluso habrá una, cuanto menos curiosa versión Kathakali (tipo de teatro indio)' del Quijote . Se verá en el festival de Teatro Clásico de Almagro y luego vendrá a Avilés. 

Si a pesar de todo no he conseguido persuadiros para que vayáis al teatro, aquí os dejo los títulos de sendos libros que me tientan muchísimo:El espejo de un hombre, la biografía sobre Shakespeare que escribió Stephen Greenblat y El viaje de Don Quijote, de Julio Llamazares.

  Y para acabar un pequeño vídeo del capítulo que  El Ministerio del Tiempo dedicó a Cervantes en su segunda temporada.

viernes, 10 de junio de 2016

Volver a leer ( o De libro en libro 2.0)

  Llevaba ya un tiempo pensando en reabrir el blog; al mismo tiempo  me decía: -.  A estas alturas ¿quién va a estar ahí para leerme? - Después de dos años, ¿sabré escribir?  ¿No estará ya caduca la forma en que tenía organizado el blog?  Además, ¿Cómo debería ser esa primera entrada?

  Sin respuesta a tanta pregunta he decidido dejarme llevar y empezar por hacer un resumen  de lo poco que he leído en lo que va de año. Así que allá vamos. 

The GildedStage: A social history of opera, de Daniel Snowman.Una lectura de fondo a la que dedicaba esas mañanas perezosas de domingo que me servían de compensación al ajetreo de la semana.  (Mi lectura de fondo actual es la Historia del Arte de Gombrich) 
 Tal como el título indica nos cuenta la habla de la ópera desde el punto de vista social – teatros, empresarios,  expansión por los diferentes países y continentes así como evolución a lo largo de los siglos. Me ha parecido muy interesante.

El siguiente libro es Alguien, de Alice McDermott, editada por  Libros del Asteroide.  Muchas veces pienso que la diferencia entre la literatura europea y la norteamericana es que mientras que nosotros siempre buscamos “grandes historias” –drama, celos, codicia, venganza – los escritores norteamericanos se limitan a contar historias cotidianas.
Lección de Anatomía del doctor Tulp (Rembrandt)
imagen sacada de aquí
  Eso es lo que nos encontramos aquí, la vida de Marie, una mujer ya mayor que va recordando su vida pero no lo hace  de forma lineal sino, tal como nos funciona la memoria, saltando de unos recuerdos a otros.  Aunque habrá a quien no le guste porque  no pasa nada, yo no solo he disfrutado  con la lectura sino que me ha caído muy bien su protagonista.

   El sistema es el último libro de Menéndez Salmón. Tras terminarlo,   me reafirmo en la idea que tuve tras leerMedusa.  Es un autor muy racional, no en vano estudió filosofía, pero echo en falta  más corazón en sus escritos.

 No había oído hablar de Donato Carrisi hasta que lo vi por casualidad en  un programa de Página 2.  Sus referencias al archivo del pecado en el Vaticano hicieron que  me interesara por el libro que estaba presentando.
  El cazador de sombras, el segundo título de una pentalogía protagonizada por un sacerdote  penitenciario, el padre Marcus al que no puedes evitar coger cariño.  Me he quedado con ganas de saber más sobre este sacerdote y sus aventuras. 

    Sigo encadenando lecturas de novedades. Ahora se trata de La tierra que pisamos, de Jesús Carrasco. Tal como decía en un mensaje de washapp, no está mal pero no tiene la fuerza de Intemperie.

  Y para terminar un libro que aunque recién publicado, no es una novedad. Uno de mis hijos de Anna K. Green y al que dedicaré un comentario más extenso.

También hubo un par de ABANDONOS. El primero de ellos fue La dama de Blanco, de Wilkie Collins. Aparentemente tenía los requisitos para gustarme; novela gótica unida a historia detectivesca. Sin embargo, No sé por que motivo pero llego un momento que el simple hecho de pensar en leerlo me resultaba una carga así que aunque llevaba ya algo más de la mitad leído, terminé pro dejarlo.
   Para el segundo abandono tampoco tengo una razón clara.  A priori Sheila Levine ha muerto y vive en Nueva York, de Gail Parent, entraría en el grupo de lo que llamo libros medicinaPuede que simplemente no fuera el momento.

    Y aunque en su día terminé harta del rincón musical, no puedo dejar de ponerlo en este mi  primer pero espero que no último post  de esta segunda etapa.  Como banda sonora para estas primeras lecturas, un poco de ópera en la voz de MaríaCallas.

La imagen está sacada de

miércoles, 18 de junio de 2014

De libro en libro se despide


Seguíré leyendo
   Han sido muchas las ocasiones en que me planteé cerrar el blog –falta de tiempo, pocas energías o bloqueo escriturario- pero siempre terminé por descartar la idea. Esta  vez no ha sucedido nada de eso;  simplemente, sucedió. Iban pasando los días y nunca encontraba el momento para actualizarlo.    Cuando me pongo a escribir me entra una pereza infinita –incluso si se trata del correo electrónico más breve-

No abandono los retos.
  Al mismo tiempo que estoy escribiendo esto me pregunto si estoy segura de lo que hago. ¿realmente quiero cerrar el  blog? No, en absoluto; han sido cinco años largos en que he comentado, divagado, reflexionado sobre mis lecturas y otros asuntos. Me he divertido escribiendo y leyéndoos y también he aprendido mucho.   El blog se ha llevado muchas horas de mi tiempo y, aunque no  lo pretendiera, también un poco de mi. 

  De lo que sí estoy segura es de que  De libro en libro y quienes lo visitáis se merece  dedicación y sobre todo ilusión, la que ahora mismo me falta para atenderlo. Por eso  no lo considero un adiós definitivo sino, tal como diría Chandler, Un largo adiós . Quizás tan solo necesito un descanso  de unos meses, y volveré luego con renovadas energías. Mientras tanto,  gracias por haberme acompañado durante este tiempo



  Era otra la idea que tenía para este último rincón musical pero hoy me encontré por casualidad con esta canción y, a  pesar de que quede un poco cursi,  me ha parecido la más adecuada para despedirme.



jueves, 15 de mayo de 2014

Mayo: Pedro Garfias

El poeta que hoy ocupa el rincón de la poesía, Pedro Garfías  lo he descubierto a través de la novela de Alejandro Gallo, Morir bajo dos banderas.  Aunque en principio iba a elegir otro, me he decidido por este poema  porque a él pertenecen los versos con los que sus compañeros despiden al sargento Fábregas.


 Entre España y México

Pedro Garfias
Qué hilo tan fino, qué delgado junco
—de acero fiel —nos une y nos separa
con España presente en el recuerdo,
con México presente en la esperanza.
Repite el mar sus cóncavos azules,
repite el cielo sus tranquilas aguas
y entre el cielo y el mar ensayan vuelos
de análoga ambición, nuestras miradas.

España que perdimos, no nos pierdas;
guárdanos en tu frente derrumbada,
conserva a tu costado el hueco vivo
de nuestra ausencia amarga
que un día volveremos, más veloces,
sobre la densa y poderosa espalda
de este mar, con los brazos ondeantes
y el latido del mar en la garganta.

Y tú, México libre, pueblo abierto
al ágil viento y a la luz del alba,
indios de clara estirpe, campesinos
con tierras, con simientes y con máquinas;
proletarios gigantes de anchas manos
que forjan el destino de la Patria;
pueblo libre de México:
como otro tiempo por la mar salada
te va un río español de sangre roja,
de generosa sangre desbordada.
Pero eres tú esta vez quien nos conquistas,
y para siempre, ¡oh vieja y nueva España! 


Resulta que también es el autor del poema Asturias al que Victor Manuel puso música y que se ha convertido en el otro himno de todos los asturianos. 

 

viernes, 2 de mayo de 2014

La rubia de ojos negros

Como siempre que pienso que tengo mucho tiempo por delante, se ha acabado abril y mi entrada negra aún andaba intentando coger forma.  Aquí está, con un par de días de demora, mi opinión sobre   La rubia de ojos negros, la novela en que Benjamin Black retoma el personaje de Philip Marlowe.



    Hay dos tipos posibles  de lectores de La Rubia de ojos negros, de Benjamin Black. Los que se han aficionado al género negro de la mano de Hammett y Chandler o lo que es lo mismo, Sam Spade, el agente de la Continental y Philip Marlowe y los que no.  La pertenencia a uno u otro grupo marcará la percepción de la novela.  

   Me preguntaba si quienes no son amantes del género o están acostumbrados a las novelas de detectives actuales disfrutarían con esta obra. Es más que posible que encuentren algo trasnochada una historia en que abundan los gansters y las femmes fatales.  O puede que precisamente sea eso lo que les atraiga conocer a un detective “de los de antes” 

  Los que pertenecemos al segundo grupo   no podremos evitar buscar al viejo Philip Marlowe que nos ha acompañado durante tantas horas de lectura. Eché en falta la ironía que destila el personaje de Chandler y durante toda la novela sentí que había algo impostado en ella. Tan solo dejé  de sentir esa sensación durante el encuentro que Marlowe mantiene con Nico Peterson, casi ya al final del libro. 

 Tendré que releer esta novela.   
  En todas los artículos sobre La rubia de ojos negros que he visto se cita El largo adiós,  con la que esta obra enlaza –me parece exagerado considerarlo una continuación. Todos parecen pasar por alto los guiños que el autor hace a El sueño eterno.  Existe cierta semejanza entre la señora Lansgrile y el general  Sternwood.  Ambos tienen hijos drogadictos, si bien ahora se trata de heroína en lugar de opio no en vano  estamos a mediados de los cincuenta.  La forma en que Edwar Everet III y Marlowe se conocen es un guiño al primer encuentro entre este último y Carmen,   la hija pequeña del general.  

   Mientras leía esta novela me venían a la cabeza otras dos. Por un lado, La muerte llega a Pemberley, donde P.D. james se enfrenta al mismo reto que Black aunque con un resultado diametralmente opuesto.  El otro título del que me acordaba es El canto del cuco, de Robert Galbraith (o J.K. Rowling, si lo prefieren) Se trata de una novela que está escrito al más puro estilo clásico.

 Me ha gustado la novela y creo que Benjamin Black ha resuelto con solvencia el difícil reto al que se enfrentaba, pero aún así opino que 
 
A RAYMOND CHANDLER, LO QUE ES DE RAYMOND CHANDLER Y A BENJAMIN BLACK/JOHN BANVILLE LO QUE ES DE BENJAMIN BLACK/JOHN BANVILLE.

  Para el rincón musical he elegido otro mito, este del rock and roll americano, Elvis Presley y de entre todas sus canciones este Suspicous Minds. 

martes, 22 de abril de 2014

¿tienen derecho los herederos de un escritor a "revivir" a su personaje?


  Cuando llevaba escrita media reseña sobre La rubia de ojos negros me di cuenta de que en realidad estaba planteando una serie de cuestiones que guardaban relación tangencial con el libro. Mi primer impulso fue darle a la tecla supr  pero lo cierto es que son preguntas que me hago y sobre las que me gustaría que me diérais vuestra opinión.

   La rubia de ojos negros es el resultado de la propuesta  que los herederos de Raymond Chandler le hicieron a Benjamin Black (seudónimo con el que John Banville escribe sus obras negras); que escribiera una nueva obra con el famoso detective como protagonista.  Pero no es este un caso único.

      En 2009  Drake Stopler,  retomaba al famoso vampiro creado por su bisabuelo y escribía  Drácula el no muerto.  Hace algo menos, era  P. D. James quien retomaba  los personajes protagonistas de Orgullo y prejuicio, y escribía la  Muerte llega a Pemberley.   Está a punto de publicarse una nueva aventura de Poirot, escrita por  la inglesa Sophie Hannah a petición de los herederos de nuestra querida doña Agatha

  Ante ello no puede uno por menos que plantearse   ¿Cuáles son los motivos que llevan a los herederos de un escritor que ha creado un personaje famoso  a encargar un nuevo libro? ¿Qué lleva a un escritor de reconocido prestigio a  retomar las andanzas de uno de esos personajes? Habría además que plantearse otra ¿Es capaz el nuevo autor de captar el espíritu del personaje?

¿La nueva Agatha Christie?
   Esta claro,al menos para mí, que lo que impulsa a los herederos es sobre todo una cuestión crematística. El caso de los escritores es más complicado; ni P.D. James ni John Banville Benjamin Black tienen nada que demostrar a estas alturas. Creo que en su caso les pudo sobre todo la admiración por el escritor.  En cuanto  a  Sophie Hannah, sé que estoy prejuzgando –no he leído nada suyo- pero pienso que le sobra presunción 

  Pero la cuestión realmente importante es la que tiene que ver con la obra en si misma. Su calidad literaria y sobre todo, ya que se trata de personajes tan conocidos y universales, si estas continuaciones mantienen el espíritu y la esencia del personaje. Y si se tiene  derecho , moral –legal es obvio que sí- a ello. Porque pensándolo bien, los verdaderos herederos no son los descendientes del escritor sino los lectores que amamos y disfrutamos con estos personajes.


¡El debate está abierto!

viernes, 18 de abril de 2014

En Semana Santa; una saeta

La crucifixión, de El Greco
No podemos concebir  la Semana Santa andaluza sin las saetas que  se cantan desde los balcones, al paso de la procesión.  Nuestro rincón de la poesía se transforma en balcón en el que suena una de las saetas más famosas,  la que Antonio Machado dedicó al Cristo de los gitanos.

La saeta
¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!



A esta saeta, como a tantos otros poemas del maestro, le puso música Joan Manuel Serrat.