Con su personaje Augusto Dupin, Poe creaba un de los tipos característicos del género policiaco: el detective aficionado que utiliza la deducción para resolver el enigma y que, característica importante, deja en evidencia a la policía. Los personajes de Sherlock Holmes y Hércules Poirot están basados en él aunque con algunas diferencias: ambos son profesionales. Si Sherlock ridiculiza y deja en evidencia a Lestrade continuamente, nuestro detective belga, aún triunfando donde la policía fracasa, mantiene buena relación con ellos, incluso de amistad.
También son detectives privados el agente de la Continental, Sam Spade o Philip Marlowe, protagonistas de las novelas de Hammett y Chandler, respectivamente. En sus novelas el papel de la policía es de antagonismo con los protagonistas. Más que de antagónica, quizás podamos tachar de complicada (incluidos algunos aspectos sentimentales) la relación que con el cuerpo policial mantiene Kinsey Millhone, el personaje de Sue Grafton.Pero el detective aficionado va a ocupar un papel estelar en el género detectivesco. La propia Agatha Christie esconderá a uno de ellos bajo la fachada de una dulce y delicada ancianita, Miss Marple. Otro detective aficionado oculto, en este caso por una sotana y aspecto de cura pueblerino es el Padre Brown.
Junto a ellos tenemos otro tipo de dete
ctive aficionado: personaje culto, rico, puede que incluso aristócrata, y lo suficientemente ocioso como para ver su colaboración con la policía como un entretenimiento. Sus representantes: Phylo Vance o Lord Peter Winsley, mi snob preferido.
ctive aficionado: personaje culto, rico, puede que incluso aristócrata, y lo suficientemente ocioso como para ver su colaboración con la policía como un entretenimiento. Sus representantes: Phylo Vance o Lord Peter Winsley, mi snob preferido. Todos ellos, tanto los profesionales como los aficionados tienen en común su sagacidad y capacidad deductiva y que triunfan allí donde la policía no puede. Dependerá del autor ridiculizar en mayor o menor medida a la policía.
Quizás por ello durante mucho tiempo, el Comisario Maigret fue el único protagonista de los relatos policiacos que pertenecía a las fuerzas del orden público. Pero parece que poco a poco, va rompiéndose esa especie de tabú y comienzan a aparecer: el detective-poeta Adam Dalgliesth, Harry Bosch, la forense Kay Scarpetta, el comisario Montalvano, Brunetti, el comisario Pitt.
Alguno, como William Monk, comenzará siendo comisario de policía para abandonar el cuerpo y dedicarse después a la investigación privada (algo que comparte con Kinsey Millhone, aunque a ella la conocemos después de dejar la policía).
En la novela negra nórdica, tan de moda actualmente, también observamos que excepto en el caso de Larsson, los protagonistas son miembros de la policía nacional: Wallander, Gunn
arstranda y Frolich, Erlendur Sveinsson (aún poco conocido).
arstranda y Frolich, Erlendur Sveinsson (aún poco conocido). Aquí en España, los autores parecen preferir a los detectives pertenecientes a la policía o cuerpos similares. A un cuerpo no demasiado bien visto -el de la Guardia civil- pertenecen Bebilacqua y Chamorro; con los que Lorenzo Silva ha contribuído a cambiar su imagen. Su antecesor, Plinio, tenía su particular Watson manchego. Por su parte, pertenece a la policía un recién llegado que ha conquistado el corazón de todos los que lo leímos: Leo Caldas; a ese mismo cuerpo pertenece la inspectora Petra Delicado. Y entre los detectives privados patrios, el más famoso y puede que más antiguo es Pepe Carvallo (con Maigret, Montalvano, Brunetti, Leo Caldas, forma el grupo de los detectives "fartones")
Para poder desalojar a los intrusos que se empeñaban en ocupar el Rincón Musical no ha habido otra solución que llamar a The Police
P.D: para no llenar la entrada de enlaces, os remito al blog de Alice Silver y a las que yo dediqué a algunos de estos autores.





Isaac Asimov tiene un estilo muy ágil y dinámico, se lee con facilidad. Es un autor muy prolífico. Escribió, además de CF, divulgación científica, divulgación histórica, novela policíaca y de misterio… Soy de la opinión de que, en el fondo, Asimov era un gran conversador (o un gran charlat





