sábado, 11 de febrero de 2012

Febrero: Calderón de la Barca


Era inevitable que tras las referencias hechas a Calderón en el rincón de la poesía anterior, fuera él quien lo ocupara este mes. 

  Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

(Monólogo de Segismundo en La vida es sueño)

12 comentarios:

Xavier Beltrán dijo...

"La vida es sueño" es una maravilla. Llenos de reflexiones memorables, los soliloquios de Segismundo son inolvidables. Un autor muy recomendable y una obra ya clásica.

Un saludito.

Amando Carabias María dijo...

Si siento envidia de los ingleses, entre otras cosas, es por el máximo respeto y orgullo con el que tratan a sus clásicos, y cómo -con ese respeto y orgullo- son capaces de llevar siempre a cada una de sus generaciones a sus obras. Lo digo por W. Shakespeare, pero lo digo por otros.
Aquí, adaptar y traer a los clásicos a los diferentes contemporáneos asusta o simplemente no parece interesante.
"La vida es sueño" es comparable a muchas obras de Shakespeare en muchos aspectos. Pero a veces parece que nos avergüenza. Que yo recuerde entre los más modernos, sólo Pilar Miró se atrevió con Lope para llevar al cine "El perro del hortelano". Y con todo mi respeto para la inmensidad de la obra de Lope, "La vida es sueño" es de otro nivel.
Este fragmento de este soliloquio es exquisito, y su final digno de los más grandes líricos y filósofos.

Teresa dijo...

Lammermoor, que buena sorpresa me has dado y qué maravilla. Mira el día se ve de otra forma leyendo esto
un abrazo
Teresa

lammermoor dijo...

Xabier Beltrán los clásicos siempre son recomendables, y hacerle un hueco a nuestros autores del Siglo de oro también :-)

Amando pensaba leyéndote que dentro del teatro clásico español apenas se representa a Calderón; al menos, tan solo vi una obra suya frente a muchas de Lope.
En cualquier caso, hubo un tiempo en que TVE hacía series que no tenían nada que envidiar a las inglesas.

Teresa pues me alegro. Está bien eso de empezar el día con algo agradable o que nos guste.
Otro abrazo.

loquemeahorro dijo...

Estoy de acuerdo con Amando, no se conoce y aprecia lo suficiente a nuestros clásicos en España, y el cine efectivamente tiene mucho que ver, y si las incontables adaptaciones "shekaspearianas" que existen fueran de Lope o Calderón, la cosa a lo mejor, sería diferente.

Antonia Romero dijo...

Adoro esta obra de Calderón, me aprendí el monólogo de Segismundo y aún lo recuerdo perfectamente con un nudo en la garganta. Te sigo.

Un saludo

bibliobulimica dijo...

ahhh me encanta esta pieza de Calderón de la Barca...y este extracto me parece la verdad absoluta del planeta...
un beso,
Ale.

Natalia D. dijo...

“¿Qué es la vida? Un frenesí…” Cuantas veces habremos parafraseado estos versos la mayoría de los españoles, hayamos o no leído la obra de Calderón. Forman parte de nuestro hablar cotidiano, supongo que porque definen de manera perfecta lo que es la existencia humana.
Coincido con Loque y Amando en lamentar lo poco que conocemos a nuestros clásicos y, en concreto, el poco partido que saca de ellos en el cine.

lammermoor dijo...

Antonia que suerte;tan solo me se un par de frases. Cuando seleccióné el poema del mes pensé que tenía que releerlo (lo hice en el instituto y reconozco que no volví sobre él)

Ale lo mismo pensé yo. A veces me sorprende la actualidad de los clásicos.

Natalia D pues si que los conocemos poco y les sacamos poco partido. Es un círculo vicioso:
Además cuando pretenden "acercárnoslos" suelen terminar mutilándolos. Nada que ver con el respeto con que los tratan los ingleses.

lammermoor dijo...

Loque perdona, creía que te había contestado ya.
Sabrás de casos como los que digo en que se empeñan en "modernizar" a los clásicos y los convierten en esperpentos (lo primero que me viene a la cabeza es el INFAUSTO)
Luego, cuando la gente los conoce, se sorprende de su vigencia y de que no son tan aburridos como se imaginaban

maribel dijo...

Imposible no engancharme en esta entrada, leo y escucho la voz en escena de Joaquín Notario (¿?) del montaje de Calixto Beitio, o la de Roberto cuando nos lo hemos leído en voz alta, un ejercicio a recomendar, leer teatro de siglos de oro.
Y desde luego, versiones sin edulcorar, hay que pensar!!
Un abrazo y gracias por traerme a la realidad de los sueños ;-)
El Guisante Verde Project

lammermoor dijo...

Uy, leer en voz alta ¡qué difícil me parece! A lo más que llego es a leer (o atormentar con) algún fragmento que me ha gustado mucho.
Si que a veces leo en voz alta poesía pero eso lo hago para mí sola.
Y he comprobado que oir leer, cuando lo hacen bien, es un placer; dejarte acunar por el sonido de la voz que te envuelve en lo leído. (¿Me habré puesto demasiado cursi?)