martes, 24 de enero de 2012

NO pido perdón

 (A pesar de que es una flagrante contradicción, os pido perdón por salirme completamente de la tónica habitual del blog, pero necesitaba este "pequeño" desahogo)

No creo que nadie que trabaje en la administración se haya librado de oír en alguna ocasión eso de “Su sueldo se lo pago yo”. En muchísimas ocasiones me tuve que contener para no responder “Y yo a usted su prejubilación” (trabajo en un concejo minero). Otra variante que además se utiliza como argumento para asentir ante los recortes es la que dice que mi sueldo, y el de todos mis compañeros,  sale de sus impuestos. No lo discuto pero me gustaría saber para qué se utilizan los míos; porque también yo los pago: el I.R.P.F, el I.B.I, la “Viñeta”, incluso un recargo sobre la gasolina (en Asturias a los impuestos estatales sobre el combustible tenemos que añadir el recargo regional). Eso por no hablar del IVA o el canon digital.

No hay que perder la capacidad de reirse de uno mismo
 Se nos tilda de vagos, de ¡vivir estupendamente!, de ser antipáticos y desagradables… Vayamos por partes: Por supuesto que hay vagos en la administración y gente que se escaquea; exactamente igual que en los bancos, comercios, empresas. Podría citar ejemplos de empresas privadas

Vivimos estupéndamente! Harta,  opté por responder: Si quieres vivir tan bien como yo, ya sabes que tienes que hacer ¡A lo que enseguida te responden, Ah, no ¡No quiero estudiar! Hay quien reconoce que efectivamente la plaza la ganamos pero luego… ya no tenemos más que esperar a la jubilación ¿De verdad? Esos mismos que me reprochan el vivir tan bien y no tener que molestarme, son los que me preguntan con cara de asombro para qué quiero hacer un curso de formación. Porque - ¡Oh sorpresa! –quienes trabajamos en la administración seguimos estudiando y poniéndonos al día. Bien porque pertenecemos a un campo específico como es el mío o porque la nueva legislación es compleja de aplicar (Legislación del suelo; Ley de contratos del estado; Protección de Datos; facturación electrónica,…)

 Los comentarios sobre que siempre estamos tomando el café o haciendo la compra son continuos. Quizás lo desconozcan pero todos los trabajadores con jornada continua (ya sean funcionarios, empleados de banca, dependientes de comercio o trabajen en una empresa de limpieza) tienen derecho a media hora de descanso, que habitualmente se aprovecha para tomar un refrigerio; de ahí que a ese descanso se conozca coloquialmente como  “el café” o “el pincho”. El estatuto de los trabajadores y los respectivos convenios laborales regulan ese tiempo pero no establecen en qué deben emplearse. Por tanto, no incurro en ningún tipo de falta cuando utilizo esa pausa para hacer la compra; algo que, por otra parte hago  no por trabajar en la administración sino por ser mujer.  Es lo que se llama conciliar vida laboral y familiar o doméstica.

Recortar siempre por la parte más debil
¿Antipáticos y desagradables? ¿Por trabajar en la administración o porque esa persona en concreto lo es?.  La cajera de una sucursal bancaria a la que acudo en ocasiones es bastante antipática; en otra sucursal de ese mismo banco, esta vez en Oviedo, fui testigo de cómo otro cajero trataba bastante mal a un señor mayor. ¿Daré por sentado que todos los cajeros del banco en cuestión son antipáticos y no desayunan All-Bran?

Y los usuarios y ciudadanos en general. ¿Están ellos eximidos de ser agradables con quienes trabajamos en la administración? Un señor me dijo una vez que “él me pagaba mi sueldo y por ello estaba obligada a aguantarle”. Más de una vez he tenido que soportar que me digan “que no quiero hacer mi trabajo” cuando simplemente estoy tratando de explicarles que se han dirigido erróneamente a mi departamento o faltan datos. Una señora casi me insultó cuando le dije que los certificados de nacimiento se obtienen en el Registro Civil, que no es lo mismo que el Archivo Municipal.

 Déjenme pensar en alguna otra de las lindezas que he escuchado en estos últimos días. ¡No somos productivos! No lo soy en tanto que no fabrico coches, construyo edificios o vendo  jabones. Pero sí en  cuanto desempeño mi trabajo y gracia a él usted puede demandar al constructor de su vivienda por los problemas de la misma. También cuando gracias a nosotros puede obtener una pensión no contributiva u obtener pruebas que le permitirán ganar un juicio o…  ¿Se ha parado alguna vez a pensar que el beneficiario último y real de mi trabajo es usted?

Se repite, como si de un mantra se tratara, que la administración pública debería gestionarse con los mismos criterios de la empresa privada. Les recuerdo que el fin último de esta es la obtención de beneficios económicos y que en sus actuaciones busca su interés particular. Las administraciones públicas por su parte, sirven con objetividad los intereses generales y se rigen en su actuación por los criterios de eficiencia y servicio a los ciudadanos. (art. 3 y 4 de la Ley 30/92 de Régimen Jurídico de las Administraciones y Procedimiento Administrativo Común)


Este es el verdadero mal de la administración, el exceso de "jefes"
 Quizás al hacer la afirmación anterior lo que están haciendo es pedir que la administración funcione con mayor eficacia y eficiencia. Tienen toda la razón del mundo y, aunque no se lo crean, los primeros en pedir que esto sea así somos los propios trabajadores. Pero quienes tienen la capacidad para reorganizar la administración, racionalizarla y dotarla de los medios y mecanismos para lograr esa eficacia y eficiencia son los políticos.

Lo primero que les pediría a los políticos es que dejen de hacer demagogia y de adoptar medidas populistas pero ineficaces –no otra cosa es la reducción del  sueldo  a los empleados públicos y ahora la congelación salarial-  Lo eficaz sería reducir, mejor eliminar, el creciente número de personal de confianza –cuyas mayores y mejores capacitaciones suelen ser el parentesco, amistad o afinidad política-. Reducir el número de liberados –concejales y sindicales- o suprimir las fundaciones y empresas públicas que en la mayor parte de las ocasiones son creadas ad hoc para dar un puesto, muy bien remunerado, a alguien cercano y/o evadir el control fiscal del gasto.

Mientras que nosotros los simples mortales –y esto vale para todos los trabajadores- tenemos que cotizar 35 años (ahora más) para recibir una pensión, los diputados y senadores, cuyos sueldos computan con cargo al erario público y por tanto también forman parte de la administración), necesitan mucho menos. Quien haya sido ministro (aún los más incompetentes) recibirá una pensión vitalicia; también los  ex altos cargos –y no solo del estado, sino también en las comunidades autónomas-  pero  ESO NO SE TOCA.

  Hablan de la necesidad de aumentar la productividad y la única medida que se les ocurre es aumentar la jornada laboral. No se habla para nada de reducir el número de horas sindicales o el número de liberados (dejo este tema  aparte). O de reorganizar los departamentos teniendo en cuenta tan solo los criterios de racionalización y eficiencia de los recursos (humanos, técnicos y materiales)

Otro ejemplo de populismo (y de falta de originalidad)  es la reciente declaración de nuestro flamante ministro de justicia. Para reducir el atasco judicial, los juzgados “se abrirán en agosto”. Una medida similar (los políticos además de poca ética, tienen poca imaginación)  fue propuesta por el ministro anterior: abrir los juzgados por la tarde. Ninguno menciona la inversión en personal   –hay un montón de juzgados que no tienen juez titular – y en equipamiento informático (que no consiste simplemente en poner ordenadores sino en dotar a los juzgados de programas EFICACES y que les permitan compartir información con el resto)

Es demagogico hablar de  mejorar la enseñanza y elevar el nivel educativo del país; el presidente habló de "atraer a la enseñanza a los mejores", como sucede en Islandia. La diferencia es que alllí los profesores on altamente valorados mientras que aquí...vemos la escuela como un aparcadero de niños (no otra cosa es la propuesta de alargar el curso hasta el 31 de julio y comenzarlo el uno de septiembre). Extraña forma de motivar a los profesores ofreciéndoles menor sueldo que antes y mayor carga lectiva . Tampoco entiendo como se mejora la calidad  de la enseñanza si no se contratan interinos y quedan plazas sin cubrir.

  Ya sé que todo lo dicho no evitará que muchos sigan tildándonos de vagos  y diciendo eso de que nuestro sueldo sale de sus impuestos  -vuelvo a preguntar que se hace con los míos- ni servirá para que los políticos sean un poco más éticos e imaginativos. Pero como dicen en un anuncio…. Gritar NO PIDO PERDÓN  no tiene precio.

El rincón musical de hoy es fácil: La funcionaria asesina

43 comentarios:

Laura Uve dijo...

Totalmente de acuerdo. Soy profesora de secundaria y no pido perdón, como tú......

Una gran entrada!!

Un abrazo!!

Isi dijo...

Estoy de acuerdo contigo.
Yo, por trabajo, me paso el día de administración pública en administración pública y allí hay gente maja, gente borde, etc, igual que en todas partes (el otro día mi novio decía que no iba a volver a tal bar del mal gesto que le habían hecho).
Lo de recortar sueldos a los que más bajo lo tienen, en vez de recortarselo los políticos... además de ahorrarse enchufes que pagamos todos... en fin, es lo que todos pensamos, creo.

Ahora, lo de la hora del café, voy a discrepar (un poquito): es cierto que todo el mundo tiene derecho al descanso, por ley. Pero que me explique alguien, por favor, por qué los de Transmisiones de la Junta se van a tomar café todos a la vez justo en el momento en el que la cola alcanza su máximo... teniéndonos a veces hasta 45 minutos esperando (como lo lees, te lo digo totalmente en serio!). Extrapolable, ya que lo mencionaste, al Registro Civil, donde cuando consigues entrar (la cola sale de la sala y la haces en el pasillo) ves que solo hay una chica atendiendo (cuando normalmente hay 3).

Es que quería desahogarme con lo de las colas y los cafés :)

Alice Silver dijo...

Pues aunque no soy funcionaria también estoy de acuerdo. Estoy hartísima de oir como se os utiliza como cabeza de turco de todo. Y no sólo a los políticos o miembros de esta estupendísima patronal, sino a todos los "esclavos" que lo cacarean...
Mi experiencia particular con el personal de empresas públicas y privadas es la misma, en todas partes hay estupidos, ineficaces y vagos en la misma proporción... y también gente inteligente, amable y trabajadora, por supuesto.

Antonio F. Rodríguez dijo...

Totalmente de acuerdo. Soy funcionario desde hace años, trabajo en informática y te aseguro que cada vez se trabaja más. Bastantes compañeros se quedan hasta tarde para acabar cosas, hay muchos funcionarios mileuristas, ya no se escaquea casi nadie por la enorme presión de trabajo que hay y alguna vez nos ha pasado que el viernes a las 14:00 la empresa privada al otro lado del teléfono, nos ha cortado y se ido de finde.

Los políticos y los empresarios nos utilizan como muleta, si la gente se mete con nosotros, no se fija en ellos.

Icíar dijo...

Estoy convencida de que hay de todo. También trato con administraciones y no me quejo demasiado. Se está hablando demasiado de que el funcionario por el hecho de tener trabajo ya debe dar gracias y no quejarse. Ya hay algunos que van por ahí casi pidiendo perdón. Me parece una forma de enfrentar algo absurda. No hay nada más aburrido como estar sin hacer nada. No hay nada como para hacer que el tiempo no pase, que no hacer nada. Yo particularmente ni en Hacienda ni en la Seguridad Social ni en Consellería he observado eso.

detectives salvajes dijo...

En catalán, tenemos el refrán: "Només ens recordem de Santa Bàrbara, quan trona" Este acoso es, ha sido y siempre será dirigido por la clase política. Mientras los pececitos nos comamos entre nosotros, los tiburones agrandarán su caza en ese mar inmenso de la codicia. Recuerdo yo quien abrió la veda hace dos años sobre "los funcionarios son unos privilegiados" Y no sigo...

detectives salvajes dijo...

Una compañera, me escribe esto:

" Como resposta al correu sobre “funcionaris” que he enviat abans, m’estan arriban una pila sobre el tema......,


Resulta que en la década prodigiosa del pelotazo, cuando media España se lo llevaba caliente a casa, cuando un encofrador sin estudios se embolsaba tres mil euros, cuando hasta el último garrulo montaba una constructora y en connivencia con un par de concejales se forraba sin cuento, cuando un gañán que no sabía levantar tres ladrillos a derechas se paseaba en Audi, los funcionarios aguantaban y penaban. Nadie se acordaba de ellos. Eran los parias, los que hacían números para cuadrar su hipoteca, hacer la compra en el Carrefour y llegar a fin de mes, porque un nutrido grupo de compatriotas se estaba haciendo de oro inflando el globo de la economía hasta llegar a lo que ahora hemos llegado.

Y ahora que el asunto explota y se viene abajo, la culpa del desmadre. es de los funcionarios. Los alcaldes, diputados y senadores que gobiernan la cosa pública a cambio de una buena morterada no son responsable de nada y nos apuntan directamente a nosotros: somos demasiados, hay que ultracongelarnos, somos poco productivos. Los responsables bancarios que prestaron dinero a quienes sabían que no podrían devolverlo tampoco se dan por aludidos. Todos los intermediarios inmobiliarios, especuladores, amigos de alcalde y compañeros de partida de casino de diputado provincial no tenían noticia del asunto. Nosotros sí. Como diría José Mota: ¿Ellos? No. ¿Nosotros? Si. Siendo así que ellos? No. Por tanto, nosotros? Si.

La culpa, según estos preclaros adalides de la estupidez, es del juez, abogado del estado, inspector de hacienda, administrador civil del estado que, en lugar de dedicarse a la especulación inmobiliaria a toca teja, ha estado cinco o seis años recluido en su habitación, pálido como un vampiro, con menos vida social que una rata de laboratorio y tanto sexo como un chotacabras, para preparar unas oposiciones monstruosas y de resultado siempre incierto, precedidas, como no podía ser de otra forma, de otros cinco arduos años de carrera. Del profesor que ha sorteado destinos en pueblos que no aparecen en el mapa para meter en vereda a benjamines que hacen lo que les sale de los genitales porque sus progenitores han abdicado de sus responsabilidades. Del auxiliar administrativo del Estado natural de Écija y destinado en Barcelona que con un sueldo de 1000 euros paga un alquiler mensual de 700 y soporta estoicamente que un taxista que gana 3000 le diga joder, que suerte, funcionario..." Y sigue...

Valeria dijo...

La verdad que me llama la atención lo que contás, porque de este lado del océano es igual!! Se nota nuestra herencia española, jaja... yo también trabajo en la administración pública y sufro la mala fama. Es cierto que hay muchos que se aprovechan, pero en la generalización pagamos justos por pecadores.

Teresa dijo...

Cómo te entiendo, yo tengo una hija que es maestra y la conozco como buena profesional y de las que le encanta su trabajo, en estos días anda malhumorada como tú y yo la entiendo. No hay nada peor que generalizar sobre un gremio para ponerse todo el mundo en contra.
En la administración como en todos los lugares cuecen habas, pero no todos, ¡por dios!
Lammermoor tu tranquila y no pidas perdón, tu trabajo y estudios te ha costado tener una plaza. Lo que debemos hacer todos es trabajar en serio, a ver si los políticos aprenden.
Un abrazo
Teresa

Natalia D. dijo...

Querida Lammermoor me he sentido profundamente identificada con lo que escribes en tu magnífica entrada. Soy funcionaria. Logré serlo después de aprobar con esfuerzo unas oposiciones y desde el momento de mi nombramiento he realizado mi trabajo con toda dedicación y honradez, al igual que la mayoría de los compañeros que me he ido encontrando en mi vida funcionarial.
Yo tampoco pido perdón. Es más, creo que tanto los políticos como aquellos ciudadanos sin espíritu crítico a los que les parece bien que nos hayan convertido en los “chivos expiatorios” de la crisis, deberían pedírnoslo a nosotros. Al igual que en la Edad Media se acudía a quemar las juderías cuando la coyuntura era mala (pestes, malas cosechas, etc.), ahora se recurre a al ataque y desprestigio de los funcionarios. Yo tampoco pido perdón ni perdono a los que nos “queman” socialmente.

lammermoor dijo...

Gracias, Laura V, me parece estupendo que tu tampoco pidas perdón. :)

AMADO MIO dijo...

Este magnífico e incontestable alegato no se merece el omiso caso que le harán y le haría todos cuantos lo lean o leerían que no sean funcionarios.
Yo acabé por utlizar con esa gente (los anti-funcionarios) el látigo del desprecio alegre y la ironia sarcástica: Que sí, que sí, que tienes razón, tío, que vivimos como dios, sin pegar un sello y blablabla. Que se jodan los envidiosos!

lammermoor dijo...

Isi en lo del café tengo que darte la razón. Lo normal es que se establezcan turnos para salir (y que se aplique el sentido común)

lammermoor dijo...

Pues sí, Alice tuntus hailos en tos laos.
No sabes lo que me ofende que diga que soy una vaga un tipo que está casa prejubilado y cobrando una pasta.

La mayor parte de la gente es amable, eficaz y trabajadora ya sea en la administración, el autobús o la Taquilla de El Prado. Y también hay estúpidos en todos esos sitios; por desgracia, suelen ser los que más se ven.
Y sí, hay m

lammermoor dijo...

Antonio empresarios y políticos nos están usando como cabeza de turco; azuzando al resto de la población contra nosotros y tildándonos de privilegiados. Cuando un obrero cobraba casi el doble que yo y tenía un cochazo mientras yo iba con mi ford Fiesta de segunda mano no era una privilegiada sino una prubina.

lammermoor dijo...

Iciar lo has explicado perfectamente. Precisamente una de las formas de "castigar" a un funcionario que se ha ganado las iras del político es quitarle el trabajo y dejarlo en su despacho o mesa sin nada que hacer.

Y sí, aunque la gente no se lo crea en la administración se trabaja y la mayoría mucho y bien.

lammermoor dijo...

Detectives Salvajes aquí en Asturias también lo decimos. No sé quien abrió la veda de la caza del funcionario pero lo que tengo claro es que todos los políticos se han sumado a él.

lammermoor dijo...

Tamibién yo lo recibí. Tiene toda la razón

lammermoor dijo...

Pues sí, Valeria aquí vale eso de coge fama y echate a dormir. Por mucho que se trabaje y las cosas hayan cambiado, seguirán diciendo que no damos un palo al agua.
¡Ay, Larra, cuanto daño nos has hecho! .)

P.D: un posible autor para el reto de los 25 españoles podría ser Pérez Galdós con Miaul :D

lammermoor dijo...

Hola, Teresa no me extraña que esté malhumorada. Ultimamente no hacen más que echarnos a los leones de la opinión pública.

Loo que más me ofende es eso, que se por sentado que todos somos unos vagos, que pedimos bajas falsas (es la última cosa de que nos están acusando) etc, etc. La mayor parte hace su trabajo lo mejor posible.

Otro abrazo para tí.

lammermoor dijo...

Pues sí, Natalia los políticos quieren cargarse a los funcionarios de carrera, porque les resultamos gravosos pero no en el sentido económico sino porque tenemos claro que a quien nos debemos es al interés de la administración y el ciudadano y no al del partido o político de turno. Esa es la clave.

lammermoor dijo...

Amado Mío se que este artículo no resuelve nada pero al menos me ha permitido eliminar un poco de la mala sangre que me provoca oir a algunos babayos que critican sin tener ni idea.
A veces también hago eso que tu dices pero otras, me apetece contestarles alguna impertinencia a la altura de las que ellos me dicen.

Carmina dijo...

plas, plas, plas... no soy funcionaria, pero lo es mi marido, como interina me he paseado por varias administraciones y he podido constatar que hay gente eficiente y eficaz, tambien los hay vagos, pero como en todas partes. Quizas los politicos opten por lo fácil, pero no creo que sea la solución, soys un colectivo demasiado amplio que en pie de guerra podeis colapsarlos, en fin muchachos, mucho ánimo, mi apoyo lo teneis y quizas este escrito no sirva para nada, pero ya te ha servido para desahogarte y para ver que hay mucha gente que te apoya y tampoco pide perdon.

besotes wapa

Lady Boheme dijo...

PLAS PLAS PLAS. Completamente de acuerdo con tu entrada. Alucino con ciertas cosas que no sabía (abrir los juzgados en Agosto, o los colegios hasta el 31 de julio y volver el 1 de septiembre... y dejar a los profesores sin vacaciones, porque en Julio es cuando tienen evaluaciones y demás...). El cambio debería empezar por los de arriba, sueldos vitalicios, duplicidad de cargos, dinero estatal gastado en gilipolleces... Pero no...

En fin, que me ha parecido estupendo tu desahogo, un besazo enorme.

xGaztelu dijo...

Caramba, LAMMERMOOR, menuda entrada! Mis contactos con la Administración no son constantes, pero sí que me paso con alguna frecuencia por los negociados de licencias: por desgracia, mi experiencia no es buena, pero no pienso ir por aquí. En cualquier caso, me parece sabio lo que dices al señalar que el problema no está en los profesionales en grupo, en el “gremio”, sino en las personas individuales. Hace poco dimos con un tipo que nos trató tan tan tan bien, y nos dio tantas pistas eficaces, que –además de llamarnos poderosamente la atención- en el despacho nos referimos a él como Mr. Increíble (seguro que recuerdas la peli, magnífica: Mr. Increíble trabaja en una empresa de seguros y el jefe le llama a capítulo porque sospecha que está facilitando las cosas a los clientes); o ayer, sin ir más lejos, por fin dimos con un caballero que nos explicó con absoluta claridad cómo resolver una situación que sin ser compleja necesitaba, por parte del técnico, moverse con soltura en las Normas (y, sobre todo, atreverse a pensar un poco!). Hay otro tema que rozas en un par de ocasiones y que me parece clave: los sindicatos. Yo tampoco me adentraré en este asunto, pero habría mucho que decir …

xG

maribel dijo...

Una que te da la razón sin ser funcionaria y convencida ya de que no voy a cotizar los años necesarios...
Lammermoor, hay que gritar, ya que lo fácil es criticar, señalar ...en vez de proponer soluciones, que es lo que todos necesitamos.
Me muevo por trabajo en ambos espacios, público y privado, veo mucho esfuerzo, muchos miedos...
Hay algo que me obsesiona desde hace tiempo, necesitamos visiones diferentes, propuestas arriesgadas, y estas están en "personas", a las que hay que incentivar, pero sobre todo respetar.
Esfuerzo, responsabilidad, conocimiento y gritar más!!
Un abrazo ;-)

bibliobulimica dijo...

ay mi querida amiga, yo lo que quiero saber es cómo está hoy tu hígado...¡menudas cosas tienes que escuchar! no se quien le ha dicho a las personas que pueden ser groseras con otras cuando no se actúa con la celeridad, disponibilidad y entusiasmo que NECESITAN aún cuando ellos ponene las trabas para poder hacerlo.
En la viña del señor hay de todo (en ambos lados) personas amables y que es un gusto te atiendan -y atender, supongo- y personas que son majaderas -de ambos lados-
Espero que el día de hoy estés mejor (y que blogger me deje poner mi comentario porque hoy está de lo más majadero)
un beso,
Ale.

bibliobulimica dijo...

mira lo que son las cosas ¡si me dejó! es el primer blog en el que me deja hacerlo.
;)
te mando un abrazote, y te deseo que el día de hoy te toquen puras personas amables por atender.
Un beso,
Ale.

Ricardo dijo...

Lammermoor.

Soy médico y aunque no funcionario, al no trabajar en el ICS, soy “laboral indefinido”, por oposición, eso sí, y trabajo en la sanidad pública. En Cataluña, como somos tan peculiares, o eso nos quieren hacer creer quienes se benefician de ello, tenemos conciertos para todo, lo que convierte a la Administración pública catalana en algo un tanto opaco. En Sanidad, aquí llamada Salud, para ser funcionario tienes que aprobar las oposiciones del ICS (Institut català de la Salut), pero claro el ICS tiene pocos hospitales de titularidad propia y cada vez menos centros de atención primaria, pues la tendencia es a ofrecer la gestión a los diferentes consorcios sanitarios o directamente a empresas privadas, lo que me parece una vergüenza. En la ciudad de Barcelona, sólo uno de los cuatro grandes centros hospitalarios públicos tiene al ICS como titular.
A lo que íbamos; imbéciles los hay en todas partes, sean funcionarios, laborales, privados o parados, y gente estupenda y competente también. Pero en las empresas públicas sobran enchufados y no necesitamos tantos “gestores”, sin más mérito que poseer el carnet del partido político correspondiente.
Los sindicatos han de comportarse como tales y no como si fueran partidos políticos, sólo aspirando a tener más representatividad y, en consecuencia, más poder.
No es serio que los gerentes y directores generales cambien cada dos o tres años y que nunca sean gente de la “casa”, sinó venidos de fuera. La hipótesis de que para gestionar bien hay que fichar a alguien externo “no contaminado” es una barbaridad y quienes, por ineptitud o directamente por puro interés, aconsejan que así sea, son los profesores de las escuelas de negocios, donde -si pagas un pastón- te admitirán , te darán un título y te considerarán “uno de los suyos”. ¿Qué cómo entrar en “la familia”? Muy fácil: con dinero. ¿Qué quién paga entre 60.000 y 100.00 € por un “master en gestión de lo que sea” ? Pues el particular que puede permitírselo o el gestor que tiene carnet del partido, que está trabajando en la pública y como dispone de dinero de titularidad pública para administrar, utiliza parte del mismo en su beneficio y se paga un curso en la privada. ¿Qué por qué son tan caros ? Pues porque aunque no aprendan nada, y no aprenden nada, permiten que los docentes se forren y los alumnos se coloquen en las empresas privadas, de modo inmediato los particulares y cuando pierdan el poder, los “políticos”, que ya han conseguido -pagando con nuestro dinero- el pase VIP. Cuando el partido X está en el poder, los centros de ESADE, IESE, EADA…se llenan de “gestores” afiliados a ese partido X. Qué casualidad. Pienso que hablo de algo común a todas las autonomías. Un asco, en definitiva.
Hay que defender lo público, pero hay que exigir que se gestione bien y, desgraciadamente, los trabajadores, sean privados o públicos, nos movemos muy poco y así no cambiaremos nada.
Para evitar suspicacias, ahora son las 13.30 y estoy escribiendo, no porque me esté tocando las narices en mi trabajo, sinó porque hoy tengo fiesta al tener guardia este fin de semana.
Un saludo.

lammermoor dijo...

Gracias, Carmina para algo si que ha servido; para quedarme a gusto -que es importante-. Mira nunca fuí especialmente "reivindicativa" pero viendo como están las cosas, ya me veo en las barricadas:)

lammermoor dijo...

Gracias a tí,tambien Lady Boheme. Dudé mucho sobre si publicarlo o no pero de verdad que a veces oigo unas cosas que me hacen hervir la sangre.
El problema es que los de arriba -banqueros, diputados, etc, etc,- quieren mantener sus privilegios y para ello intentan contarnos milongas.

Eva MMM dijo...

Estoy harta yo de oir siempre que los maestros tenemos vacaciones largas... Cierto es pero quién educan a sus hijos, quién les consolan cuando lloran, quién les limpian los mocos quién, quién hace muchas cosas que no tenemos la obligación de hacer? Y yo siempre contesto lo msimo: "Pues ya sabes, Magisterio está en la Ronda, matricúlate si me tienes tanta envidia.
Sé que hay funcionarios que se saltan sus obligaciones pero ¿por qué nos meten a todos en el mismo saco?
Harta.
PD.- No me importa que te hayas salido de la tónica de tu blog.

lammermoor dijo...

Maribel siemrpe me fastidió que en la casilla de profesión me pusieran funcionaria porque soy Archivera pero últimamente he decidido reinvindicarme como funcionaria. Estoy harta de que nos usen de chivo expiatorio.
Y sí, la incentivación no sobraría (a veces cuesta mucho mantenerla) pero sobre todo lo que pido es respeto por mi trabajo, lo mismo que yo procuro tener por el de los demás

lammermoor dijo...

Ale mi hígado esta bien. Tienes razón en que hay d etodo y en ambos lados; que conste que son muchos más los amables que los impresentables.

lammermoor dijo...

Otro abrazo para tí, Ale.

lammermoor dijo...

Eva mi experiencia como docente "no reglada" me dice que las vacaciones son necesarias. Vuestro trabajo es agotador (este año, cuando terminé el taller estaba completamente exprimida) y además los niños también necesitan un tiempo para descanasr.

Pues claro que hay funcionarios que se saltan sus obligaciones, y también comerciales y albañiles y....No confundamos al individuo con el conjunto.

Atenea dijo...

Amén

Ricardo dijo...

Lammermoor, comparto todo lo que dices.
Siempre me ha gustado la frase, creo que de Groucho, “jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio” y aunque sea una boutade, me sirve para refererime a la política y a los políticos de una manera más o menos general. No parece muy serio que en un Parlamento, doscientas personas voten NO y otras tantas voten SI, por el simple hecho de pertenecer a un partido político o a otro, como si todo fuera blanco o negro, sin matices. ¿Cómo fiarse de gente así? Seguramente exagero, aunque pienso que sólo un poco. Lo que sí he comprobado en los veinticinco años que llevo trabajando en la pública, es que cuando cambia el partido en el poder, cambian los gestores, pero a los anteriores siempre se les reubica. Para unas cosas o blanco o negro, pero a la hora de cobrar si valen los matices.

lammermoor dijo...

Ricardo soy ferviente defensora de la sanidad pública y mi experiencia con ella (más amplia de lo que me gustaría) ha sido excelente.
En cuanto a los imbéciles, aprovechados, etc. no son patrimonio de un lugar o profesión en particular. El problema de la administración pública es que cada partido que tiene el gobierno piensa que eso es su cortijo y lo llena de enchufados y amigos, que por supuesto se convierten en jefes que no tienen ni idea y no dejan trabajar a los técnicos que si saben de que va la cosa.
Sobre los sindicatos... en mi administración sindicato y partido son uno.
En cuanto a que es mejor traer un gerente o director de fuera... Suelen pensar que nosotros no tenemos ni idea. Luego viene una consultora a la que le han pagado una millonada y dice lo mismo que has dicho tú en un informe del que no hicieron ni caso (me ha pasado)
Estoy contigo; hay que defender lo público pero exigir una buena gestión. En cuanto a lo de no movernos... de verdad que estoy pensando en impulsar el movimiento NO PIDO PERDÓN
Lo de las horas, con este sistema de comentarios anidados, va por libre. Creo que voy a volver al sistema habitual.
Disfruta del resto del día y que la guardia sea llevadera.

lammermoor dijo...

xGaztelu, intenté contenerme -la primera parte de la entrada ya la tenía pensada en mi época adjunteril- pero la desfachatez de los políticos (más la de algunos banqueros y empresarios) me ha saturado de tal forma que he explotado.
Por supuesto que hay de todo -tengo unos cuantos ejemplos en el ayto de vagos e incompetentes- y también a mí (a nosotros) nos toca bregar con ellos. No voy a entrar en lo de las licencias y urbanismo porque me saldría del tema. Los políticos (al menos los que yo conozco de primera mano) no quieren técnicos que piensen, tan solo que hagan o informen lo que ellos quieren.
Sobre los sindicatos, tan solo un esbozo. Tras ganar las elecciones por, se crearon una serie de puestos y mandos intermedios que fueron cubiertos por miembros del sindicato. A excepción de un par de ellos que estában cualificados para el puesto (y eso fue por accidente) los demás...

lammermoor dijo...

Ricardo no sería mala idea emular a Islandia. Debemos plantearnos salir a la calle con cacerolas, como hicieron ellos, y echar a los políticos de la poltrona, exigirles responsabilidades penales y también a empresarios y banqueros. Por supuesto, además de eso exigir que devuelvan el dinero "guardado" y que deshagan sus blindajes

Ay, me caliento y ya me veo escribiendo otro "desahogo"

Amando Carabias María dijo...

Gracias a Marián, leo esta entrada. Como bien sabes soy también del gremio, encima pertenezco a la sirvienta de la Cenicienta, o sea, una Diputación Provincial, cuyas competencias en Asturias asumió el Principado al ser Comunidad Uniprovincial.
Por una parte me alegra haber llegado tan sumamente tarde a hacer este comentario, porque he tenido la suerte de ver cuántos apoyan esta entrada tuya.
Estoy de acuerdo punto por punto con lo que dices. Más aún, en alguno de los apartados diría que has estado muy diplomática, cosa que también comprendo a la perfección.
Subrayo el comentario de detectives salvajes. A mí, en persona, un fontanero me llegó a decir que por mi sueldo, él no se levantaba de la cama. Textual. Claro era la época en que a los perros se les ataba con longanizas.
Sólo nosotros -los funcionarios- sabemos que nunca hemos podido hacer grandes dispendios, ni meternos en tremendas inversiones, porque sabíamos lo que iba llegar a fin de mes a nuestra cuenta corriente.
Sólo nosotros hemos sufrido congelaciones y subidas por debajo del IPC mientras que el resto de trabajadores firmaban convenios colectivos que siempre iban por encima de tal índice.
Sobre los políticos prefiero no hablar, porque ocuparía demasiados párrafos. Lo único que digo que si tiran de nosotros es porque somos la parte más débil del engranaje, porque -como muy bien apuntas- no hay imaginación (ni ganas de usarla).
¿Autocrítica?
Pues mira, en este momento no me da la realísima gana. Ya hay demasiadas críticas externas, como para dar ideas.
¿Tenemos que mejorar?
Pues claro, pero también tienen que mejorar en el banco, en el supermercado, los empresarios que defraudan a la Seguridad Social contratando ilegalmente, quienes simulan enfermedades para no acudir a su puesto de trabajo, abogados que no cumplen con plazos en los tribunales, taxistas que alargan los itinerarios para cobrar más...
¿Esto quiere decir que cualquiera de estos gremios esté lleno de irresponsables o ladrones? Evidentemente no. Al contrario, la mayoría somos cumplidores de nuestro deber y, es más, en muchas ocasiones acabamos por ejercer nuestro trabajo como si fuera algo en lo que nos va la vida.
Por supuesto, los funcionarios también.

lammermoor dijo...

Amando echaba en falta tu comentario en esta entrada precisamente por ser del gremio :-)
Ahora en serio, pensé en publicarla sin dejar comentar o moderándolos. Me ha sorprendido -muy gratamente, además- no solo el número de respuestas sino el apoyo a ella.
Cuando me puse a escribir me salieron cinco páginas y creciendo. Para publicarlo en el blog tuve que cortar bastante. Intenté también ser "denotativa" (en la primera versión se notaba mi enfado al escribir)
Estoy contigo, para que hacer autocrítica cuando hay tantos que nos critican ya.
Sobre los políticos que decir: se me ocurren unas cuantas propuestas que podrían aplicar (y que no pasan por llamarnos tramposos diciendo que cogemos falsas bajas y demás lindezas)