Lecturas de verano

(Ya se que no tiene mucho sentido reabrir un blog después de casi cuatro años parado, justamente cuando casi todo el mundo se va de vacaciones pero... las cosas suceden cuando suceden. Me hubiera gustado haberlo retomado hace unos meses pero me resultó imposible)


  Durante algún tiempo aprovechaba el verano para leer un “tocho” - entiéndase por tal uno de esos libros voluminoso que requieren de tranquilidad y tiempo para poder leerlos y disfrutarlos-.  Luego, por influencia del blog, me iba de veraneo con una biblioteca portátil en la que incluía todos los libros que me habían quedado pendientes de leer durante el invierno más algunos otros que me habían llamado la atención y también quería leer.

Mi biblioteca de verano
  Solía suceder que volvía a Oviedo con la mayor parte de ellos como habían ido; sin haberlos abierto.  Este año he optado por  llevar menos libros e intentar leerlos todos. Aunque, como siempre, termina habiendo “invitados inesperados".

  El primer título elegido para la biblioteca portátil es el último libro de Antonio  Damasio, El extraño orden de las cosas. Es precisamente una de las lecturas que tengo entre manos. Lo había empezado pero no había conseguido pasar de la segunda hoja ya que en el mes de junio tuve un “apagón lector”  y no fui capaz de leer ni una página de ningún tipo de libro.

  Sigo con la otra lectura que tengo entre manos y que tenía a medias –lo había dejado de lado para leer un par de títulos en italiano que me habían dejado. Il cacciatore dil buio, de Donato Carrisi. Podría decirse que es una relectura puesto que ya lo había leído en español hace un tiempo.

   Llevaba un tiempo queriendo releer  Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Shelley, pero entre el apagón lector y que mi edición es maleja y con una letra enana lo fui demorando. Coincidiendo con que hace un par de semanas fui al cine a ver Mary Shelley, me pareció que no podía faltar en mis lecturas de verano.

    Cuentos inconclusos de Númenor y La Tierra Media, de Tolkien. He leído y releído tanto El Hobbit como El señor de los anillos pero ninguna otra obra de este autor. Por ese motivo decidí coger prestado este libro de la biblioteca de mi sobrino. Creo que con el de Damasio serán las únicas novedades lectoras de mi selección veraniega.

  Italoamericanos. El libro de cocina de la familia Scorsese, de  Catherine Scorsese El libro, no muy extenso, es en realidad una conversación en la que hablan de los orígenes de los Scorsese, con fotos de la familia y en la que se incluyen recetas familiares.
  Me lo regaló Ismael hace unos años por mi cumpleaños y me apeteció releerlo ya que precisamente le han concedido a Martin Scorsese el premio Princesa de Asturias de las Artes 2018. (También pretendo hacer un pequeño cineclub con algunas de sus películas)

Esta edición tiene más de 50 años. 
Todo un libro fatigado
  Mientras escribo me estoy dando cuenta de que mi biblioteca portátil o mis lecturas de verano, como prefiráis llamarlas, están compuestas sobre todo de relecturas. Digo eso porque los dos “invitados inesperados” que se han unido a ella lo son también.

  El primero de ellos es Veinte mil leguas de viaje submarino. Este año se celebró el ciento cincuenta aniversario de la llegada del Nautilus a Vigo y el ciento cuarenta de que lo hiciera Julio Verne por primera vez (volvería a Vigo en otra ocasión). Con ese motivo se organizaron una serie de actos, exposiciones, conferencias, etc.-. Existe además una sociedad verniana creada hace unos cinco años. Total, que tanto oír hablar de Verne, me entraron las ganas de releer el libro.


Sí, ya necesito usar gafas para leer,  sobre todo con algunos libros
  Y  como colofón, más que una relectura, un intento de ello. Lo digo porque pretendo leer en francés a Sophie Henaff, autora que descubrí el año pasado con motivo de la Semana Negra de Gijón y que me sedujo con sus Poulets grillès o La brigada de Anne Capestan, como se tradujo aquí en España.
Mi francés está oxidadísimo y creo que el libro está lleno de expresiones coloquiales; no sé si seré capaz de leerlo pero voy a intentarlo. Además el haberlo leído ya en español, será una pequeña ayuda (o eso espero).


  Ahora queda averiguar si de aquí a principios de septiembre seré capaz de leer todos estos títulos o, como siempre, algunos de ellos volverán a casa como vinieron. Sin abrir.

Posdata: Debo decir que mientras escribía esta entrada terminé la lectura de los libros de Carrisi y Damasio y he empezado a leer a Julio Verne. Por ese motivo me he animado a incluir otro par de títulos que había seleccionado para la biblioteca portátil pero que luego descarté por aquello de no ir cargada de libros. Se trata de La Tregua, de Primo Levi, en italiano y Arte, mente y cerebro de Howard Gardner.

Retomando una vieja costumbre del blog, incluyo un rincón musical y dado que me voy de vacaciones (sería mejor usar el término veraneo) y lo hago junto al mar, nada más apropiado que esta vieja canción de verano 

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