sábado, 4 de enero de 2014

Se acabó lo que se daba

 Los últimos meses del año fueron un poco "desganados" en cuestión de lecturas y escritura -más en este último aspecto. Aún así y aunque tuve que devolver algunos libros a la biblio porque no me veía con fuerzas para leerlo, la lista de lecturas de este último cuatrimestre es más larga de lo que imaginaba. 

El prestamista, de Edward Lewis Wallat. Novela publicada por libros del Asteroide y una de las mejores que he leído este año. Tengo la sensación de que ha pasado un poco desapercibida, una auténtica pena. ¡Os la recomiendo!

The monuments men, de Robert M. Edsel. Un libro que me encantó y que he recomendado aquí (y de viva voz a algún amigo)

The Big Sleep, de Raymond Chandler. Relectura de un clásico del género negro del que han bebido  autores posteriores.  Aproveché también para ver la película pero no terminó de convencerme.

Mujer leyendo con parasol, de Henry Mattise
The unlikely pilgrimage  of Harold  Fry, de Rachel Joyce. Mi lectura principal para el II readathon convocado por Isi.

La canción del perro, de James McClure.  No sé que autor decía hace poco en una entrevista que el futuro de la novela negra está en África (no es un chiste fácil). Tras leer a este autor, estoy de acuerdo con él.   

Lisboa , 1939-1945, de Neill Lochery.   Dos fueron los motivos que me llevaron a comprar el libro –uno que apareciera Lisboa en el título y otro la recomendación del librero (eso da para otro post) Fue mi lectura durante  mi última visita a la capital lusa –que ya sabéis me tiene enamorada. 

El invierno en Lisboa, de Antonio Muñoz Molina. Como había acabado el libro anterior, decidí releerlo. ¿Qué mejor ocasión que precisamente allí?

 La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joel Dicker. Esta fue mi opinión sobre el éxito editorial del año

El oficinista, de Guillermo Saccomanno. Lectura de noviembre del Club de los  1001 lectores. Aunque me parece que está muy bien escrito no me gustó; esa atmósfera entre futurista y realidad latinoamericana años 70-80 me resultó demasiado opresiva.

Ven, dulce muerte, de Wolf Hass. Recomendación de Rosa Ribas –buscaba una novela policiaca que transcurriera en Viena. Me ha encantado su sentido del humor e ironía y se agradece que no escriba “al peso. 

Viena, final del imperio, de Jose María Valverde.  Otra recomendación para mi viaje a Viena, esta vez hecha por mi librera.  Si queréis haceros una idea de la situación política, artística, musical , literaria y científica entre el fin del siglo XIX y principios del XX este es vuestro libro

Cooked, de Michael Polland. Este libro me costó un par de readathones leerlo;  me costaba 
encontrar el momento de tranquilidad para ponerme  con él.   ¿Sabíais que cocinar puede ser activismo político? ¿Y la relación entre los alimentos y la forma de cocinarlos y las diferentes culturas? 

The Chimes, de Charles Dickens. Tal como decía aquí, leyendo este cuento me acordaba de  ¡Qué bello es vivir! de Frank Capra -un clásico navideño- que es en realidad una película bastante negra. Algo así sucede aquí; bajo el ropaje de un cuento de navidad -con los espíritus o fantasmas , tan  propio de las navidades inglesas- y la noche de Año Viejo, se esconde una dura crítica social

Lisbon, What the tourist should see, de Pessoa. Comparto plenamente las palabras que figuran en la contraportada del libro: 
É un prazer renovado visitar Lisboa pela máo do grande poeta e verificar que, apesar dos añnos que passaram e de todas as alteraçoes urbanas, ainda podemos desfrutar este prazer de passear pelas ruas melancólicas de cidade brance e reconhecer os locales de que ele fala 
  
En el rincón musical Celia Cruz nos recuerda que el año viejo nos ha dejado cosas buenas.Y de paso empezamos el año con un poco de ritmo  :D

8 comentarios:

Mariuca BOLAÑOS dijo...

Al final has aprovechado bastante diciembre con tus lecturas y han sido muy variadas. Algún título tengo ya apuntado.
Esperemos que el Fin de Año de Celia Cruz sea un nuevo año estupendo.
Un saludo.

Ana Blasfuemia dijo...

Tengo "El prestamista" aunque aún no lo he leído, es verdad que no es un libro muy comentado, así que me alegra saber que merece la pena. Por recomendación de una amiga leí a James McClure y no puedo estar más de acuerdo, en sudáfrica hay muy buena (y desconocida) novela negra. Te aconsejo también a Deon Meyer

Saludos!

Nienor dijo...

Menudo susto me he llevado al leer el título de la entrada, creí que ibas a cerrar el blog jajaja.
Sobre "El prestamista" ya había leído, lo tengo en lista de "pendientes" (aunque ya sabrás como funcionan esas listas).
Un saludo :)

lammermoor dijo...

Mariuca la verdad es que me sorprendí al ver la lista porque resultó que había leído más de lo que pensaba.
Seguro que este nuevo año nos trae cosas buenas. De momento, a ver que tal se portan los reyes :)

Hola Ana espero que te guste El prestamista; me pareció muy bueno. El autor en cuestión era Ian Ranki y precisamente citaba a Deon Meyer. Lo buscaré.

Nienor te confieso que la idea pasó por mi cabeza -estos meses atras fueron de apatía no solo bloguera sino cibernética. Sin embargo, parece que el cambio de año me ha cargado las pilas.

Ya, ya sé como funcionan esas listas... empiezan a colarse títulos y ... :D
¡Feliz año!

masteatro dijo...

A mí también me tiene enamorada Lisboa y leí la novela de Muñoz Molina precisamente allí.

lammermoor dijo...

masteatro no hay mejor sitio para leerla.

Si también eres una enamorada de Lisboa te gustará una entrada que espero publicar en breve :)

Maribel dijo...

Tomo nota Lammermoor ya que veo títulos muy interesantes, el de Pessoa casualidad lo hemos traído de nuestra última visita a esa preciosa librería de Coimbra que es Lello & Irmao… y yo también aproveche una visita a Lisboa para leer el de Muñoz Molina.. que cosas.
No conozco el de Lochery, gracias.
que envidia me das con los libros en inglés y francés, yo, excepto los que me tocan a nivel profesional este año he estado muy perezosa…

Un abrazo ;-)
El Guisante Verde Project

lammermoor dijo...

Hola Maribel Lello & Irmao está en mi lista de visitas pendientes....¡Qué envidia!

Seguro que el libro de Pessoa os encanta porque leerlo es como volver a perderte por las calles lisboetas.

En este último viaje descubrí uan librería en la Rua Sao Bento : Palavra de Viajante que estoy segura de que os encantaría. :)¬