lunes, 18 de febrero de 2013

Lecturas con sabor


 Mientras preparaba esta entrada descubrí un par de cosas. Hacer fotografías de mermeladas (de comida en general) es muy difícil. Además me di cuenta de que llevar a cabo la dulce combinación que pretendía resulta mucho más complicado de lo que suponía


   Los maridajes están de moda, también los literarios. Diego Moreno, de Nórdica libros fue de los primeros en unir  vinos y libros. Hace unos días también Elena Rius nos ofrecía sus propuestas para leer mientras nos tomabamos una taza de te o bebíamos un buen vino. Se me ha ocurrido hacer algo semejante, aunque con mermeladas

  Mientras preparaba el atrezo para las fotos de la entrada me acordaba de la trilogía de Corfú, de Gerald Durrell. Su madre,  la "señoras” Durrell, que diría Spiro, está siempre metida entre pucheros, con sus libros de cocina, probando recetas y condimentos. Tambien en a mí me gusta hacer experimentos y probar mezclas y sabotres. ¿Qué tal sabrá la mermelada de pera si le añado vainilla y clavo? ¿Y si a la de melocotón le pongo un toque de jengibre?

  Para el dulce de manzana (en el pote de barro), la combinación perfecta es Fulgencio Argüelles y su A la sombra de los abedules. Un  autor asturiano  cuya  obra siempre está ambientada aquí;  en este libro nos habla de la recogida de la manzana.

  La literatura de Miguel Delibes es como la mermelada de mora; la materia prima es humilde y procede del campo y la naturaleza. El resultado final no deja entrever la complejidad del proceso de elaboración para obtener un producto sencillo pero sofisticado.

  Lo que Angel Wagenstein nos cuenta en Adios, Shangai es tremendamente duro; aún así, en su novela no hay nada de amargura. Por eso me parece que combinaría perfectamente con la mermelada de limón,

  La mermelada de fresa es la elección perfecta para  Jane Eyre, de Charlotte Bronte. ¿Que mejor sabor que el de la fruta que representa el amor y la pasión para un libro en que encontramos ambos.

  El desengaño amoroso y el rechazo estarían representados por la calabaza. Algunos de los poemas incurables de Fernando Beltran nos hablan  de eso y también de los amores de una noche a calor de la barra de un bar. Me parece que combina bien con la mermelada de calabaza y pomelo al whisky

En Orgullo y prejuicio Jane  Austen  utiliza todos los ingredientes de las novelas románticas y consigue elaborar con ellos algo completamente distinto. La mermelada de mandarinas al te de naranja puede irle bien; tomamos la receta de la mermelada de naranja e hicimos algo diferente.

La mermelada de higo está muy rica pero tienes que tener cuidado al hacerla; si le pones demasiado azucar resulta empalagosa.  La bibliotecaria de Auschwitz  de Antonio García Iturbe me hace pensar en una mermelada de higo fallida; el autor pone tanto empeño en emocionarnos que consigue el efecto contrario

  Bueno, ¿os animais a proponer vuestros propios maridajes? Si sois cocinitas también podéis darnos la receta de alguna mermelada que os guste especialmente.

El rincón musical también tenía que ser dulce así que pongámosle un poco de Azucar negra

10 comentarios:

Isi dijo...

Yo mermeladas de momento no he hecho... pero todo se andará ;)
En cuanto a La bibliotecaria de Aschwitz, es la misma impresión que tuve yo: me gustó el libro, pero no consiguió llegarme del todo. Pensé que era por el uso del presente como tiempo narrativo, pero vamos, que fuera por lo que fuese, el libro es muy bueno pero le falta esa "conexión".

Isabel García dijo...

Me ha encantado esta entrada, es muy original y simpática.
El maridaje que utilizo yo a menudo es un buen trozo de bizcocho casero mientras leo, al que le iría genial cualquiera de las mermeladas que propones :)
Besos

lammermoor dijo...

Isi son muy fáciles de hacer y una estupenda forma de aprovechar la fruta cuando está demasiado madura.
En cuanto al libro, pará mí está en la voz narrativa que eligió (que pedante suena esto) y en que da demasiadas explicaciones -nos dice que Fredy oculta algo, luego nos dice lo que oculta. Al principio del libro acumula adjetivos para hacernos ver la tensión que Dita está sufriendo; desaprovecha al profesor, convierte en una caricatura a Mengele...

Isabel bizcocho,¡¡qué rico! Hay tambíen hago experimentos. Mis últimos descubrimientos; el bizcocho de maiz, el de calabaza y el de zanahoria con almendras. A los dos segundos no les añadiría nada pero el de maiz seguroq ue estáría buenísimo.
¡Como me apetece! :-)

Teresa dijo...

Me dan ganas de ponerme en la cocina y hacer esas ricas mermeladas, vamos que haré algunas.
Me ha encantado, nuca se me hubiera ocurrido hacer ese maridaje, pero te ha quedado muy rico y culto
Un abrazo
Teresa

lammermoor dijo...

Teresa suelo hacer las mermeladas según las temporadas de las frutas (o las que tenga demasiado maduras en casa). Luego pones el bote un poco guapo, añades uan etiqueta y ... un estupendo (y económico) regalo de reyes. :D

Rocío dijo...

Me ha encantado tu entrada con el tiempo que hace que no me como una tostada con mermelada, un besote.

lammermoor dijo...

Hola, Rocío pues anímate; unas tostaditas, un café o un té y un buen libro. Estupendo plan para una de estas fríisimas tardes que estamos teniendo. :D

bibliobulimica dijo...

no soy de hacer mermeladas más que cuando hago un pay de queso y quiero ponerle encima una que no tenga mucha azúcar, pero me has dejado pensando en agregarle jengibre y clavo para ver que novedades de sabor encuentro.
Tengo por ahí la receta una de puro jengibre, buenísima cuando hace frío porque el jengibre calienta por dentro (según la ayurveda).
Un beso,
Ale.

lammermoor dijo...

Pues haz la prueba, Ale ya verás como cambia el sabor. Soy muy de añadir hierbas o especias a las comidas y es alucinante como un poco de tomillo o una pizca de jengibre puede transformar el plato más sencillo :D

Elena Rius dijo...

Excelentes maridajes. Yo también me animo a hacer mermeladas de vez en cuando.¡Y gracias por el enlace! Siento llegar a tu post con tanto retraso, estaba convencida de haberme suscrito a esta extensión culinaria de tu blog literario, pero compruebo que no es así.

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