sábado, 19 de enero de 2013

Literaturas pintadas.

   Quería dedicar una entrada a la relación entre pintura y literatura. Son muchos los autores que se han inspirado en un cuadro (Muñoz Molina con El jinete polaco o Tracy Chevalier con La joven de la perla) o en un pintor, real o inventado, (Las manos de Velazquez, de Lourdes Ortiz; La luz es más antigua que el amor de Menéndez Salmón o El pintor de Flandes, de Rosa Ribas)

  Cuando supe que el Thyssen iba a dedicar una exposición a Gauguin, inmediatamente me acordé de un libro que había leído hacía dos o tres años –Soberbia, de Somerset Maughan- basada en la vida del pintor. Luego, caleyando por la página web del museo me encontré con un blog sobre la exposición   en que recomendaban lecturas relacionadas.

  Gauguin esta indisolublemente unido a  los mares del sur y  sus archipiélagos. No fue el único que viajó a ellos, también lo hizo Stevenson y escribió sus Cuentos de los mares del sur. (los indígenas llamaban Tusi Tala –El contador de historias) A Jack London lo asociamos con los paisajes helados de Alaska pero también  escribió Relatos de los mares del sur.

   Poco a poco mi entrada sobre pintura y literatura iba cambiando de rumbo. Ya en enero con motivo de la exposición sobre el Hermitage en el museo del Prado, recordaba con insistencia La cámara de ámbar;  un libro en que se intenta resolver el destino de una gran habitación de ámbar propiedad de los zares. Creo que incluso lo recomendé en SeleccionArte.

   Hopper me trae inmediatamente a la cabeza a los clásicos del género negro americano (Hammett, Chandler o, sobre todo, William Irish). Sus cuadros son tremendamente literarios, tienen su propia historia secreta. Precisamente hace unos días, cuando me preguntaban que  tal era el libro de Erika Bornay, Las historias secretas que Hopper pintó, contestaba que no eran las mías. Lo que quería decir con mi (incomprendida) respuesta es que las historias que Hopper esconde en cada cuadro pueden ser tantas como espectadores tenga.

  La últimas pinceladas para esta entrada se dieron en el museo de Bellas Artes de Bilbao, en la exposición de Fernando Botero. Contemplando El presidente a caballo y Primera Dama me vino a la cabeza la literatura hispanoamericana; la exuberancia, y también la decadencia,  que aparece en muchos de sus libros. Resulta curioso que pocos minutos después (y previa incorporación al grupo correcto –se trataba de una visita guiada y, como no, me había confundido de grupo-) la guía estuviera mencionando a García Márquez y su obra.

   Susana (así se llamaba la guía) además de explicarnos con todo lujo de detalles y relacionándolo con otras obras y épocas artísticas, nos iba citando títulos de obras en cada una de las partes que componen la exposición. En la primera de ellas, la citada referencia a García Márquez –Cien años de soledad, el Coronel no tiene quien le escriba;  en los cuadros del burdel mencionaba Pantaleón y las visitadoras de Vargas Llosa. La fiesta del chivo, también de Llosa, fue el título que nos sugirió en los cuadros relacionados con el clero –a mí me vino a la mente, Del amor y otros demonios, de Gabo.
Pensándolo bien ¿por qué la pintura no habría de ayudarnos a entender la literatura de un autor o país? ¿Puede servirnos la literatura para acercarnos a un determinado pintor y su obra? Al fin y al cabo recurrimos a ella cuando preparamos un viaje o queremos saber más del país que visitamos? ¿Alguna vez os ha pasado a vosotros eso de que un cuadro te haga pensar en un escritor o libro en concreto? De no ser así, al menos tengo el consuelo de que no estoy sola en mi frikismo, Susana me acompaña


  Muchos años después, frente  al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde en que su padre lo llevó a conocer el hielo.
         (García Marquez, Gabriel: Cien años de soledad)

9 comentarios:

Carmina dijo...

Una entrada muy interesante, la verdad es que ultimamente me pierdo muy poco en los museos, así que no se si un cuadro me puede llevar a un autor o a un libro, pero esta bien esa relación, a mi me ocurre más con la música mira por donde, pero es que me muevo más en ese campo, con tres músicos en casa me dirás?

Como siempre un placer leerte

Susana Hernández dijo...

Una entrada de lo más interesante!
Hay algunos en los que siempre nos vienen a la mente como el que dices de la chica de la perla, pero la verdad es que no es algo que suela relacionar, supongo que ahora cada vez que entre en un museo me acordaré de ti. :D

Besicos!

Maribel dijo...

Gracias lammermoor por hacerme sentir también a mi, que no estoy sola ;))
Son muchas las relaciones entre arte y literatura, y cuanto más estudio sobre los procesos creativos, más se refuerza la idea de conexión entre diferentes...
Esa especie de "Sinestesia" que a veces me hace leer un cuadro, visualizar un libro, escucharlo...en algunos casos no es fácil de explicar para quién no siente lo mismo. Que unos u otros artistas consigan contarnos historias, y las redes que se establecen entre ellos es lo que me parece fascinante.
De Muñoz Molina y su relación con el mundo artístico hablaríamos horas; De Kandinsky y la influencia de la música en su obra, del recorrido por los cuadros de los artistas holandeses coetáneos de Vermeeer .que hace la película "La joven de la Perla"...
La relación es de ida y vuelta, ya te he contado alguna vez que leí "La joven de la Perla" en inglés porque la "veía" y eso facilitaba las cosas..

Son muchos los cuadros, las imágenes, las fotografías que me llevan a un libro, a un autor. Una imagen de Hiroshige me traslada a la obra de Tanizaki o de Mishima..
Y leer los escritos de Van Gogh, Chillida.. también me ayuda a ver en su obra la influencia de escritores, intelectuales admirados. En el fondo todos buscan un código propio con el que perdurar ¿no?


Si hubieramos sabido que venías a Bilbao (snif) te hubieramos hablado de la relación entre uno de los cuadros de Arteta, en el Bellas Artes, y la obra de Kirmen Uribe, "Bilbao-Nueva York", en fin, otra vez será. Por cierto, las guías del museo son excelentes ;-))

Me encanta que te decidas por estas entradas.
Un fuerte abrazo ;-)
El Guisante Verde Project

Amando Carabias María dijo...

Como dicen mis predecesoras, es una entrada interesantísima. Creo que las conexiones entre las diferentes artes son continuas e inevitables en algún momento u otro de la vida creativa de los artistas.
El artista vive de las fuentes de inspiración y éstas donde suelen mejor aparecer es en otra de las artes.
Y lo que has citado es un ejemplo, cuya extensión podría crecer y crecer.
Y también se podría estudiar lo contrario: cuántos cuadros o esculturas nacen al hilo de un poema, un cuento o una novela?
Hablas de narrativa; pero también en poesía la influencia de la pintura es notable. No son pocos los poetas que deben alguno o varios de sus poemas a la inspiración sugerida por un cuadro.
Y no hablemos de música, porque entonces...

De los citados, y por empezar por el principio, hecho de menos la referencia a Vargas Llosa -que luego citas más abajo- en relación con la pintura de Gauguin: "El paraíso en la otra esquina", o algo así, cito de memoria.

Elena Rius dijo...

Muy sugestiva. Los ejemplos que citas dan pie para enlazar a muchos otros. Las artes entrelazadas, influyéndose unas a otra constantemente... ¡Fascinante!

Filias Y Fobias dijo...

Qué buena entrada. ¡Me ha encantado! Además, ya no me siento sola en mi frikismo (jejej).
Un beso grande

lammermoor dijo...

Carmina música y literatura también están relacionadas; para muestra, el rincón musical :). No en serio, también he pensado en escribir sobre esa relación.
Un beso de tu lectora silente

Susana empecé a pensar en ello cuando leí un artículo en que Muñoz Molina explicaba que al conocer el cuadro del Jinete Polaco decidió que quería escribir un libro sobre él.

Hola, Maribel empiezo por el final y te cuento que aunque pensé en vosotros mi escapada coincidió con vuestro viaje. Espero repetir visita -vuestro museo de Bellas Artes me tiene loquita- espero tener "heroes locales"

Fijate que estos días estuve en Madrid y fuí a visitar la academia de San fernando -nunca había estado- precisamente por "culpa" de Muñoz Molina.
Al final consiste en eso en contar historias. Hay quien las cuenta con una cámara -de cine o fotográfica- quien lo hace con un pincel o un martillo o quien lo hace a través de la palabra.

Un abrazo

Amando hablo de narrativa porque sabes que de poesía se muy poco pero estoy segura de que también podríamos encontrar ejemplos. Quizás me resultaría más fácil (porque tengo la idea en la cabeza) hablar sobre la relación entre la poesía y la música.
fijate, este fin de semana, viendo algunos cuadros de Velazquez, pensaba en Quevedo y en la novela picaresca.

Sí, Elena la verdad es que el tema me parece fascinante, la forma en que las artes se influyen y alimentan las unas a las otras.

Hola, Filias ya ves que somos unas cuantas frikis :D
un beso

Tarjeta de asistencia Viajero dijo...

Una entrada hermosa, que bello trabajo.

Pre Icfes dijo...

Solo talento bello y admirable arte.