lunes, 3 de diciembre de 2012

LLámame Charles (Dickens)

  Me temo que este año no voy a conseguir superar ninguno de los retos lectores que me propuse. Tan solo el reto Bicentenario Charles Dickens, organizado por Carmen y amig@s y eso por los pelos porque aunque ya he leído dos libros y estoy a punto de empezar el tercero, no he publicado ninguna reseña. Intentaré remediarlo.

Mi primer Dickens

  La  propuesta de Carmen  no solo me pareció interesante -y factible- sino un magnifico aliciente para acercarme al señor Dickens, con el que había tenido muy poco trato a pesar de que nos conocíamos desde mi infancia. Ya  anteriormente, al leer Tres maestros: Balzac, Dickens, Dostoievski, de Stephan Zweig me había dado cuenta de que, si exceptuamos, su Cuento de Navidad, en la mítica colección de RTVE y El guardavías y otros relatos de fantasmas, no había leído nada suyo. 

  Tras leer El señor Pip incluí en mi plan infinito Grandes Esperanzas pero no encontraba el momento (ni una edición con un tamaño de letra aceptable). Finalmente, María –a la sazón auxiliar en el archivo- me dejó su ejemplar del Círculo de Lectores. Unos días antes de que por fin lo leyera me comentó que, aunque no quería condicionarme, Pip le había caído muy mal. Ya hablaríamos tras mi lectura.

  El protagonista, como casi todos los de Dickens, es un niño huerfano que vive con su hermana –una mujer bastante desabrida- y su marido, que es herrero. La dureza con que ella trata su hermana se ve compensada por el cariño que le demuestra Joe, su cuñado y amigo.

Esta fue la edición que leí
  Cierto día recibe la noticia de que  un benefactor secreto  quiere hacer de él un señor, para lo que deberá ir a vivir y educarse a Londres. Nuestro protagonista no solo acepta encantado la oferta sino que cree saber quien es el benefactor y cuales son los planes que alberga hacia su futuro.

  Una vez en Londres, Pip va alejándose poco a poco de sus amigos y tan solo vuelve al pueblo tras el fallecimiento de su hermana. Luego, cuando se hace cargo de su dinero, se dedicará a malgastarlo sin intentar hacer nada de provecho. Cuando descubra quien es en realidad su mecenas y que todas sus (grandes) esperanzas eran tan erroneas como la identidad de este, su mundo se vendrá abajo.

  En las novelas de Dickens siempre hay lugar para el reconocimiento de los errores y la redención. No solo Pip sino la propia señorita Havisham cobrarán plena conciencia del daño que con su comportamiento han causado a otros. Pensando en la otra novela que he leído para el reto Tiempos difíciles o en Cuento de Navidad, llego a la conclusión de que esta consciencia y arrepentimiento es característico de la obra dickensiana También esos finales “no completamente felices” y algo melancólicos

  Una vez terminado el libro comprendí a que se refería Zweig cuando decía que los personajes de Dickens son mejores cuando son niños y pierden fuerza al hacerse adultos. Además, como a María, también me cayó mal Pip. Esto no quiere decir que el libro no me gustara; al contrario. Podría haber quien piense que un autor “folletinesco” y “decimonónico” como Dickens ha perdido vigencia ya en pleno siglo XXI. No es así, porque el autor nos habla de la codicia, el amor, el rencor, la bondad, el daño, el miedo… en resumen de los sentimientos humanos.

Para una canción de navidad, unos adornos navideños (de Praga)
  Por cierto, tengo la sensación de que este libro es el favorito –o al menos el más famoso- entre los americanos. En La evolución de Calpurnia Tate, ese es precisamente el libro que la niña está leyendo; en un episodio de la serie Samanta Who, esta debe hacer un trabajo sobre la novela y en un determinado momento le dice a su profesora que se siente como Pip. También en El crepúsculo de los dioses, de Billy Wilder hay una referencia a esta película –exactamente a la señorita Havisham.

  Cuando visité La Central de Callao encontré una edición en inglés de A Chirstmas Carol (incluye otros dos relatos) así que serán Scrooge y los espiritus de la Navidad quienes me ayuden a completar el reto.


En el rincón musical una de las canciones de la Banda sonora  pertenciente a la adaptación cinematográfica de este libro. Kissing in the rain

6 comentarios:

Natalia D. dijo...

Grandes esperanzas me parece una gran novela pero no es uno de “mis” Dickens favoritos. El primero que leí, Oliver Twist, sigue siendo al que más cariño tengo y quizás el que más he releído, para sentir cada vez más admiración de la finísima e inteligente ironía con la que Dickens ajusta cuentas, bajo una capa superficial de sensiblería, con la sociedad en la que le tocó vivir. Ya de adulta leí mi otro gran preferido: “Los papeles póstumos del Club Pckwick”. Creo recordar que leyendo una entrega de esta novela, un personaje de la estupenda novela Cranford, de Elizabeth Gaskell, iba tan abstraído que fue atropellado por un tren, lo que le sirvió a la Gaskell para rendir tributo a Dickens y, en cualquier caso, es una muestra de lo muy admirado que fue en su época.
Y todavía tengo pendiente “Casa desolada”, que según quienes la han leído, es magnífica. Pero hay tantos libros magníficos y tan poco tiempo…

bibliobulimica dijo...

ayyy yo también voy muy mal con los retos...con muchas dificultades terminaré con el de Meribélgica y creo que será el único. El de 25 autores hispanos...ni la mitad leí (que le vamos a hacer) y de lo que me propuse leer no llegué ni a la mitad tampoco. Eso si, me he divertido mucho y he disfrutado mis lecturas, que era de lo que se trataba ;)
También le tengo un cariño especial a Oliver Twist...y por supuesto, al cuento de navidad que en esta época es MI libro a leer.
Un beso,
Ale.

lammermoor dijo...

Natalia Los papeles postumos del Club Pickwick eran los inicialmente elegidos para intimar con Dickens pero... aún siguen en lista de espera. Ahora que nos hemos hecho amigos, seguiré tratándolo (o leyéndolo)
Desde que leí su estupendísima biografía de Charlotte Bronte quiero leer algo de Elisabeth Gaskell. Tomo nota de Cranford.

lammermoor dijo...

Ale pues a mí no creo que me de tiempo ni a terminar el de Meribélgica. En cuanto a los españoles, me he quedado en la mitad y mi reto "Bajar el montón" .,, por uno que quitaba añadía dos o tres.
Este fin de semana adornaré la casa y comenzaré a leer A Christmas Carol.

Carol dijo...

A mí si que me gustó mucho Grandes Esperanzas, es verdad que Pip no es un personaje con el que se empatice al 100% pero no me cayó mal, la que me cayó peor fue Stella. Eso sí, los momentos de la señorita Havisham me parecen los mejores, con ese recuerdo a los relatos góticos de terror y esa atmósfera tan conseguida, para mí, lo mejor del libro. Bsos

lammermoor dijo...

Carol supongo que me hice una imagen equivocada de Pip por culpa de Matilda (El señor Pip) y sí Stella tampoco inspiraba ninguna simpatía.
Estoy contigo en que la atmosfera y lo relacionado con la señorita Havisham es de lo mejor de libro. Estoy pensando que en Sunset Boulevard se recoge esa misma atmósfera´.