lunes, 19 de noviembre de 2012

¿Qué clase de lector eres?

Abandono la crítica artística que no es lo mío y vuelvo a las tareas propias del blog, que son  hablar sobre los libros y la lectura. Os propongo -tomo la idea  de Papeles Perdidos- que descubráis que tipo de lector sois 


 (...) He aquí la guía de diagnóstico que han elaborado en The Atlantic para ayudarnos a descubrir el tipo de lector que llevamos dentro:

El lector promiscuo: empieza un libro y no duda en abandonarlo por otro. Así es su dieta lectora. No puede evitarlo. Le gusta demasiado leer y no sabe decir que no.

El lector cascarrabias: voraz a la par que exigente. Nunca deja un libro a la mitad aunque no le guste nada y opine que el autor no sabe juntar dos frases seguidas con sentido. Suele lanzar el libro contra la pared.

El lector cronológico: lento y constante. Se compra un libro, lo lee y vuelve a la librería a por otro. Es la antítesis del lector promiscuo. Sólo abandona un libro sin terminar de leerlo si tiene una razón de peso y ni con esas se libra de los remordimientos de conciencia.

El lector aniquilador: siente pasión por los libros, los lleva a todas partes y, por eso, toda su biblioteca está formada por libros con las hojas sueltas, las cubiertas rotas y las páginas amarillentes. Quiere tanto a sus libros que ni se da cuenta de que les hace daño.

El lector ocupado I: amante de los libros, entra a una librería y no puede evitar comprar varios ejemplares. Luego llega a casa y los coloca en una estantería o en la mesita de noche como si fueran una obra de arte. Pero está muy ocupado y tarda meses, años incluso, en abrir los libros y leerlos. Cuando lo hace, lamenta haber tardado tanto en leer esa maravillosa pieza literaria.

El lector ocupado II: no le gusta leer, compra los libros para presumir.

El librófilo: más que leer, le gustan los libros. Los viejos, por su olor, sus arrugas y sus páginas amarillentas, y los nuevos, por su olor, su frescura y su disponibilidad.

El anti-lector: nunca lee libros porque son demasiado largos.

El espíritu libre: dícese de un adulto que lee literatura para jóvenes o de un niño que lee libros para adultos. Antaño esto era causa de sonrojo, pero ya no. La sociedad ha aceptado a estos espíritus libres que nunca han hecho caso de las estrictas categorías del mercado editorial.

El multi-tarea: lee varios libros a la vez, confunde tramas y personajes, pero siempre los termina.

El lector somnoliento: sólo tiene tiempo de leer cuando acaba el día, en la cama. Está comodísimo y el libro es fantástico, pero no consigue mantener los ojos abiertos y se despierta a las tres de la mañana para cerrar el libro y apagar la luz. (vía The Atlantic)

Después de leer los diferentes tipos que estableció el periódico americano he llegado a la conclusión de que soy promiscua –empiezo libros y los abandono por otros (aunque luego vuelvo a por los anteriores) y también multi-tarea –suelo leer varios a la vez, pero no confundo las tramas y no, no siempre los termino. Si no me interesa,  lo abandono sin problemas.
Del lector ocupado I tengo el no poder evitar comprar varios libros y tardar muchísimo en leerlos (por cada uno que saco de la pila de pendientes, añado dos o tres) Y sí, más de una vez, cuando por fin lo leí, me he preguntado como he tardado tanto en hacerlo.Con respecto al  somnoliento más bien me sucede lo contrario, que a pesar de tener que madrugar, soy incapaz de dejar de leer y apagar la luz. Aunque pensándolo bien, soy lectora somnolienta porque al día siguiente estoy muerta de sueño. Sin duda  soy un espíritu libre -LEO LO QUE ME APETECE, CUANDO ME APETECE, independientemente de modas editoriales, prejuicios o convencionalismos lectores.
 
¿En que grupo encajáis vosotros? A lo mejor os sucede como a mí y sois una mezcla de varios tipos. Incluso puede que consideréis que falta otra categoría que es precisamente la que os define a vosotros.

(Este fin de semana he estado viendo la exposición de Fernando Botero en el Bellas Artes de Bilbao, por lo que recurro a él para ilustrar la entrada)

17 comentarios:

jaal dijo...

Hay días que no leo.

Saludos.

El infierno de Barbusse dijo...

Terrible..., yo soy un poco de todo. Así es mmi patología. Multibibliorgánica y polidisfuncional.

Muy interesante el post.

Un saludo.

Valeria dijo...

Me encanta estar rodeada de libros, son mi orgullo. En casa compra mas mi marido, gran lector. es tanto lo que compra que sin duda tenemos muchos aún no leídos, pero en nuestro caso somos "Lectores Ocupados" ¡leyendo otros libros!
No soy demasiado promiscua, me identifico mas con el "Lector cronológico": por lo general empiezo y termino, pero si a las 50/100 páginas me doy cuenta que no valela pena, lo dejo son remordimiento alguno.
Últimamente, como mamá de una niña de 14 meses, me enrolo en la categoría "somnolienta", jaja!!
Por mi espíritu libre me auto apodé "Lectora omnivora".
...Y sí: llevo los libros por todos lados, así que soy un poco aniquiladora. Para el verano me confeccioné una cubierta de un plástico grueso muy poco elegante para llevar libros caros al mar.
Divertido post, creo que podemos seguir pensando categorías!!!
Saludos

Nienor dijo...

Diría que soy promiscua y en ocasiones somnolienta (al día siguiente, un zombi.
Un abrazo =)

Teresa dijo...

Yo creo que soy un poco de casi todo. llevo los libros a todos lados, doblo las páginas.
Cuando entro en una librería no salgo de vacío nunca, pero no los dejo mucho tiempo colocados, me encanta abrirlos y empezar a leer las primeras páginas a ver que tal.
Si no me gusta lo aguanto un poco pero se hay que dejarlo los dejo, tan tranquila; hay mucho que leer bueno como para perder el tiempo en un libro malo.
Un abrazo
Teresa

detectives salvajes dijo...

Creo que soy un poco de todo. Como en arte, quizá debería llamarme lectora ecléctica.

Anónimo dijo...

Yo me declaro lectora promiscua: suelo leer dos libros al mismo tiempo, en ocasiones hasta tres, dependiendo del estado de ánimo, cansancio y tiempo disponible, leo uno u otro.También me declaro multi-tarea, eso sí, sin perderme. :-)
Y lectora-ocupada I, además de espíritu libre. Con mis hijos he releído algunos de mis libros de infancia y juventud. Y es curioso, algunos me desilusionaron; otros me gustaron más (Por ejemplo, "Viaje al centro de la Tierra")
Habría que añadir la categoría de "lectora tardía" para aquellos libros que han tardado en llegar a nosotros o que los hemos rechazado hasta un determinado momento. A mí me ocurrió con "Cien años de soledad", no me gustó el primer libro de García Márquez y sentía una especie de repulsión por cualquier libro suyo.Hasta que casi me obligaron a leerlo.
LESCAUT

lammermoor dijo...

Jaal me sucede lo mismo; a veces estoy varios días sin tocar un libro. Supongo que esa categoría es la del lector Intermitente o discontinuo

Infierno de Barbusse pues sí, tenemos patología lectora :-)

Hola Valeria falta el tipo de lector culpable así me siento cuando llego a casa con otros tres o cuatro libros nuevos y pienso en lo que ya tenía esperando a que le llegue el momento.
También soy lectora acaparadora porque con la opción de reservar en las bibliotecas a veces se me va la mano.
Poco a poco van saliendo nuevas categorías :D

Hola Nienor compartimos categoría y sueño :)

Ay, Teresa eso sí que lo hago. Me encanta leer las primeras páginas de los libros que compro (saco de la biblio, me dejan,...) y también los llevo a todas partes: No sin mi libro aunque intento no estropearlos.
Y lo de dejar, si que los dejo si no me convencen -ahí si que no tengo sentido de culpabilidad.

Detectives salvajes apuntada queda la categoría Lectora eclectica -u omnívora, como Valeria

Lescaut podemos poner la categoría de lectora tardía pero ¿realmente llegamos tarde a leer un libro? Cada día estoy más convencida de que los libros son quienes eligen el momento en que quieren ser leídos; cuando creen que les sacaremos más jugo o los disfrutaremos más o ...

Editorial CM dijo...

Yo soy un lector cronológico. Empiezo uno, lo termino, y empiezo otro, sacado de la biblioteca o comprado en una librería.
El leer varios libros a la vez aún no lo he podido conseguir, creo que me agobiaría bastante.

Deborah dijo...

Creo que entre aniquialdor y espíritu libre. Si no me gusta lo dejo, lo marco, si es de aventuras o de mucha seriedad me da igual, me gusta todo.

loquemeahorro dijo...

Promiscua, ocupada I y espíritu libre.

Y me llevo los libros a todas partes, pero vamos, que tampoco tengo yo libros con hojas sueltas y medio muertos por ahí.

No sé si hay categoría para los que se compran un libro y milenios más tarde los regalan porque se los mira un día a los ojos y les dice:

- No es por ti, es por mí.

bibliobulimica dijo...

tengo de todos menos del lector 2 (el que compra libros para presumir).
Leo de todo, varios libros a la vez, antes no dejaba ninguno sin terminar de leerlo aunque no me estuviera gustando. Ya no, si no me ha convencido en la página 100 me doy por vencida y paso a otro sin asomo de culpa.
¡Una entrada de lo más interesante!Me encantó la definición del Infierno: . Multibibliorgánica y polidisfuncional.

lammermoor dijo...

Hola, Carlos entiendo lo que quieres decir porque a veces se me va "un poco" la mano y llego a tener cinco o seis libros empezados y entonces me entra el agobio.
Dos o tres los llevo sin problemas porque además suelen ser diferentes - ensayo, negro y "blanco" y voy cambiando en función del momento

Deborah cuanto tiempo.No hay nada mejor que leer lo que te apetezca cuando te apetezca, sin ningún tipo de corsés. ¡Viva el espíritu libre!

Loque que bien verte por aquí. Eso significa que ya estás recuperada :-)
Si no existe esa categoría podemos crearla: ¿libertadora? ¿donante? algo así.

Ale lo de comprar libros para presumir nunca lo entendí, aunque hay gente que, si no para presumir, si lo hace para adornar.

Saramaga dijo...

Pues creo que como tú, soy una mezcla de casi todos los tipos de lectores.. no me puedo quedar con una descripción sola. Muy interesante la entrada! Besos!

Susana Hernández dijo...

Yo soy muy rarita, hay un poco de todos los que muestras pero también de otras categorías que no aparecen.

Curiosa y buena entrada!

Natalia D. dijo...

Desde luego, soy promiscua, cuando tengo en mis manos un libro nuevo soy incapaz de no empezarlo, aunque inmediatamente trasladaré ese amor apasionado a otro nuevo hallazgo.
También soy multilateral; siempre leo varios libros a la vez, debido a mi promiscuidad y a que, según el momento del día o mi estado de ánimo, me apetece leer una u otra cosa. Y, definitivamente, soy lectora libre, sin sujetarme a modas ni prejuicios.
También, y como consecuencia de lo anterior, se me puede incluir en los lectores-ocupados, pero en el sentido de que compro más de lo que, en buena lógica, sé que voy a tener tiempo de leer.
Y soy lectora nocturna, y en la cama, porque, por muy cansada que esté, no puedo dormirme si no leo algo antes.
Me he divertido mucho con esta entrada, porque me ha hecho reflexionar sobre mis, a menudo absurdos, hábitos de lectura.

lammermoor dijo...

Saramaga a la vista de vuestras respuestas está claro que, por mucho que se empeñe The Atlantic no se pueden catalogar en una única clase a los lectores.


Susana si que me parece que faltan algunas categorías. Por ejemplo, el lector imperativo -al que pertenezco. Cuando un libro me gusta mucho y creo que le va a suceder lo mismo a alguien de mi familia se lo doy a leer "porque sí"

Natalia D más que lectora nocturna soy lectora yacente. Me encanta leer en la cama pero por la mañana, después de haber desayunado (un día de domingo o de vacaciones, cuando no tengo prisa). Es uno de mis placeres culpables