viernes, 23 de septiembre de 2011

Mirar sin ver

Iglesia de San Matías en Buda (imagen tomada de aquí)
Cuando estaba visitando la iglesia de San Matías -realmente preciosa, con esa confluencia  de Oriente y Occidente- y mientras estaba sentada allí, simplemente estando y disfrutando del lugar (me gusta hacerlo cuando visito iglesias) de repente  me encontré con que mirara a donde mirara me cegaban los flashes de las cámaras. No pude por menos de preguntarme si realmente estarían viendo algo o se limitarían a apretar el botón de la cámara, una y otra vez, como quien va de cacería y su único objetivo es cobrar el mayor número de piezas. También me vino a la cabeza este  fragmento

¿Quién no ha experimentado la absurda sensación de llegar a un lugar repleto de miles de personas pero que nadie está mirando con sus propios ojos, sino a través del recuadro de un teléfono móvil, una lente fotográfica o una cámara de video? Las Pirámides de Egipto, el Gran Cañón del Colorado, el desierto del Sinaí, el delta del Mekong, las cataratas Victoria, el Coliseo de Roma o la Alhambra de Granada son espacios a los que llegamos para capturarlos en un disco duro, encerrarlos bajo mil llaves tecnológicas, apropiarnos de ellos con ese gesto cansino y absurdo que consiste en grabar, filmar, atrapar bajo forma de imagen lo que está ahí, para goce de nuestros sentidos. En efecto, nadie –muy pocos- ve ya el establo: solo vemos su representación. El resultado es que habitamos un mundo de simulacros, de débiles copias, de ecos de una voz primordial. Como viajeros ha dejado de interesarnos la biografía, lo que de verdad nos interesa es el currículo: dónde hemos estado, en cuántos países hemos dormido, bajo qué cielos y junto a qué mares hemos sido fotografiados. No lo que hemos visto, sino el soporte en que hemos conservado nuestro recuerdo.
(Menéndez Salmón, Ricardo: Asturias para Vera)

13 comentarios:

oesido dijo...

Es el maldito afán de poseer, aunque sea imágenes.

Susana Hernández dijo...

Ya hace tiempo que me había dado cuenta de esto, quizá por ello, cada vez hago menos fotos.

lammermoor dijo...

Oesido probablemente o quizás ese querer demostrar que "yo estuve allí"

Susana a veces me sorprende las cosas que fotografía la gente. Y sí, yo prefiero observar (los sitios y a las personas ;))

Alice Silver dijo...

Tienes toda la razón, a veces estamos tan obsesionados por capturar que no vemos, no disfrutamos. Pero dado que la mente es frágil y la memoria débil yo no renuncio a hacer fotografías como una loca que luego, después de años, cuando el recuerdo o parte de él, voló de mi cabeza, puedo puedo volver a recuperar.

lammermoor dijo...

Alice reconozco que juego con ventaja porque aunque no hago fotos, luego me las pasan. El problema no está tanto en hacer las fotos como en tomarse un tiempo, antes o después, para observar eso que queremos fotografiar.

bibliobulimica dijo...

Lammermoor:
¡Que preciosa iglesia! debo confesar que yo soy muy mala fotógrafa porque paso el tiempo mirando: tratando de llenar la memoria de lo que tengo enfrente. Y bueno, la fotografía no es lo mío. Ciertamente, debería sacar más fotos, pero me parece que me pierdo de lo que tengo enfrente.
Un beso,
Ale.
me temo que el día que se vayan de mi memoria, tendré que buscar en internet las imagenes jajaja

xGaztelu dijo...

Tienes, como siempre, toda la razón del mundo: primero hay que ver, disfrutar de lo que uno tiene delante, captar los detalles, buscar los matices. Pero entiendo muy bien a esos que –como dice ALICE- necesitan llevarse la imagen. A mi me pasa: primero miro, pero luego fotografío sin pudor, sin parar, como cualquiera. Es la ventaja -y a la vez el problema- de la foto digital: puedes disparar cien mil veces al mismo objetivo, un lujo que hace unos años no te podías permitir. Así que primero mirar, luego fotografiar ... y después el difícil ejercicio de tirar: nada de almacenar fotos a troche y moche!

xG

Carol dijo...

Yo pienso lo mismo cuando viajo, hay gente tan obsesionada en fotografiarlo todo (¡hasta la comida! es que ya sé que lo hace mucha gente, pero aún así me parece tremendamente hortera) que no creo que vean nada a no ser a través del objetivo de la cámara. Menos mal que se ha pasado la obsesión por las cámaras de vídeo, porque esos me ponen más nerviosa aún. Veo que no soy la única. Bsos

Pitt Tristán dijo...

Hace tiempo dejé de hacer fotos en los viajes, no me llevaba ni la cámara por eso mismo que explicas muy bien, parece que ves los paisajes, las ciudades, las gentes, a través de un agujero y viajar es vivir, y vivir es sentir.
Ahora cuando salgo a hacer fotos, salgo a eso.

lammermoor dijo...

Ale tampoco yo soy buena fotógrafa así que "delego" y me dedico a disfrutar viendo con calma las cosas. Pero a veces ese es el mejor sistema para recordar las cosas.

xGaztelu que conste que no estoy en contra de que se hagan fotos pero creo que por si solas no nos sirven de nada, si no hemos observado las cosas, captado los detalles.

Carol lo de las cámaras de video era una pesadilla. A mí no me gustan esas fotos de monumentos "con puntito" que sueles ser tú o alguna otra persona. O sacas el monumento o haces la foto de recuerdo. Pero bueno ;)

Pitt Tristan hombre ¡tampoco es necesario no llevar la cámara! pero estoy de acuerdo que lo importante del viaje no es fotografiar sino ver, vivir y sentir los lugares en los que estás y visitas.

loquemeahorro dijo...

Pues es cierto: En algunos sitios prácticamente nadie parece que esté mirando, solo fotografiando o grabando.

Con el texto de M.Salmón estoy bastante de acuerdo, aunque me siguen sobrando frases (supongo que porque francamente no sé qué significan) como " de ecos de una voz primordial"

Pero no lo estoy en lo de "ahora".

¿No hay una cierta obsesión en pensar que todos los males de este mundo son actuales?

Ahora y siempre ha habido gente (lo sé bien) cuyo único interés es llegar a un sitio y después a otro y a otro, pero sin disfrutarlo, sin dar tiempo a nada, algo así como cuando de pequeños y tocabas en un pared y gritabas "Casa" y ya está, ya estabas salvado.

Amando Carabias María dijo...

A veces es peor incluso, pues ni siquiera importa poseer la imagen del lugar; a veces me da la impresión que el verdadero afán de tanta fotografía no es otro que poder decir:
-Estuve aquí.
-¿Dónde...?
-Pues aquí, ¿no lo ves?

lammermoor dijo...

Estoy de acuerdo contigo Loque en que todos los males no son "de ahora". Leyendo tu comentario me acordaba de un chiste de Gila: Ese de desayuno en Suiza, como en Alemania y...
Lo que sucede es que AHORA con las cámaras digitales el problema se ha agravado.

Amando estoy de acuerdo contigo.