sábado, 17 de septiembre de 2011

Lecturas imprevistas

Lo que pensaba leer

 Suelo ir de vacaciones cargada de libros, de los que la mitad vuelven sin ser leídos. Este año, para evitarlo, decidí llevar tan solo tres. Luego, sustituí uno de ellos por otro que llevaba en mi lista de pendientes (y prestados) un año; añadí Oscurece en Edimburgo y varios de autores húngaros  (si Blogger se porta bien, cuando esta entrada se publique estaré en Budapest). Al final resultó que mi biblioteca portátil no fue tan exigua ni mis lecturas de vacaciones las previstas.
Lo que llevé para leer

Siempre hay lecturas inesperadas
Lo que hay que tragar, de Gustavo Duch. Un libro que le había prestado a mi hermana  y  que al final decidí regalarle, con la condición de que me dejara leerlo. Más de una vez, durante la lectura me acordé de Las uvas de la ira.

 A praia dos afogados de Domingo Villar. Cuando le vi el libro a mi cuñado, no pude dejar pasar la ocasión -hacía tiempo que quería leer a Leo Caldas en gallego. Tuve que leerlo a modiño (era mi primer libro en esta lengua) pero eso no me impidió disfrutar de la lectura, y saborear la  forma en que describe el mundo de los pescadores gallegos o sonreírme ante la sorna de algunos de los personajes.
  Unos meses antes me preguntaba si los libros de este autor soportarían una relectura (para mí, un indicador de la calidad)  Ya tengo la respuesta y es afirmativa.

La escritura o la vida, de Jorge Semprún.  Se lo había cogido prestado a mi ahijado hace un año y aunque no estaba en mi lista inicial, tras la muerte de su autor, decidí que ya iba siendo hora de leerlo.
Aunque habla sobre su experiencia en el campo de concentración de Buchenwald, también hace alusión a su etapa en la resistencia francesa, su actividad como miembro del PC español o referencias a la filosofía y la literatura. Es difícil tratar de describir este libro así que no lo haré; simplemente, diré que merece la pena ser leído.  

Tierra, tierra, de Sandor Márai. Siguiendo el consejo de Ricardo, elegí este libro para ambientarme y prepara el viaje. Se trata además de un autor del que aún no había leído nada. 
  Nos habla de la llegada del comunismo a Hungría pero al mismo tiempo reflexiona sobre la agonia de la cultura europea, sobre la historia de su país, sobre la lengua, sobre la indiferencia con que Occidente observa el sufrimiento de los húngaros, o sobre como de nuevo, 25 años después del tratado de Tryanon se volvía a desmembrar su país.
  Es inevitable, tratándose de un escritor que también  haya reflexiones sobre la literatura y sobre el papel que  los escritores,críticos y traductores  jugaban en   el proceso de bolchevización

Para ir conociendo Hungría
La puerta, de Magda Szaba. Esta novela, también de una autora húngara, tuvo una doble recomendación. Primero en la caseta de Hungría, en la feria del libro de Madrid, aunque terminé llevando un libro de relatos. Después, fue Natalia D. quien volvió a hablarme de él.
Narra la relación que se establece entre una señora y su criada; decir esto es tanto como no decir nada pero os aseguro que si la leéis os atrapará y conmoverá al mismo tiempo Una auténtica delicia.
El rincón musical de hoy lo elige Jorge Semprún quien sentía debilidad por Louis Amstrong.

15 comentarios:

Golem dijo...

Me alegro de que te gustara "La escritura y la vida". A mi me impresionó en su día. Y me alegro también de que Domingo Villar soporte bien la relectura.

Saludos.

jiescribano dijo...

Comparto la opinión de Fab

Amando Carabias María dijo...

Bueno, espero que 'todos' te hayan gustado. Saber que has leído "Oscurece en Edimburgo" es ya todo un honor para sus autores. Esperemos.

loquemeahorro dijo...

El de "La puerta" me seduce mucho.

Blogger te ha hecho caso, pero a cambio te ha escatimando unas palabras :-)

xGaztelu dijo...

¡Budapest, qué suerte! Ya se ve que has leído mucho: me apunto LO QUE HAY QUE TRAGAR, por la referencia que haces a LAS UVAS DE LA IRA.

xG

Pollo dijo...

Hola Lammermoor! Me alegra que poco a poco los blogueros del otro lado del charco estén retomando su actividad, espero que oesido también decida animarse. A mí me gustó mucho Las uvas de la ira, esa referencia que haces del libro de Duch será para tomar en cuenta. Últimamente también tengo bastantes lecturas imprevistas por un regreso a las biblitoecas, espero que estés disfrutando las tuyas, saludos!

lammermoor dijo...

Hola Golem pues sí que me gustó. En cuanto a Domingo Villar, la próxima semana publicaré algunas preguntillas que le hice sobre este libro y tuvo la amabilidad de contestarme.

Jose Ignacio te digo lo mismo. Y a mi misma me recuerdo que tengo que cambiar el enlace a tu página.

Amando me temo que al final, con los que se colaron por el medio, aún no leí "Oscurece en Edimburgo". Sabes que cuando lo haya hecho -espero no tardar- os daré mi opinión sincera.

Loque a mi hermana y a mi (ambas coincidimos en destino del viaje y lecturas anteriores) nos gustó mucho.

xGaztelu en la entrada anterior hablo sobre Lo que hay que tragar. Aunque me hizo pensar en Las uvas de la ira no se trata de una novela.

´Bueno, Praga tampoco está mal. Por cierto, que en Pecs (al sur de Hungría) vi un par de casas que me hicieron acordarme de tu entrada sobre la arquitectura cubista.

Pollo poco a poco nos "reincorporamos". A ver si además de actualizar el blog, puedo conseguir pasar por los vuestros con calma y no leyéndoos por el rabillo del ojo.

P.D: en ese lado, parece que a R le cuesta arrancar ;)

Icíar dijo...

Tienen buena pinta todos. El de Ebano lo tengo para leer muy próximamente. Te quería preguntar, tu nombre ¿tiene algo que ver con la novela "La novia de Lammermoor" de Walter Scott?

Teresa dijo...

He visto dos que ya he leído y espero tus reseñas, Ébano y La noche de los tiempo, las dos especiales.
Ahora que todo el mundo se va integrado yo me marchare unos días por ahí.
Un abrazo
Teresa

jiescribano dijo...

Espero con interés tu entrevista con Domingo Villar,

lammermoor dijo...

Iciar espero poder leer mis "lecturas de verano" durante el mes de octubre.
En cuanto a mi nombre,expliqué el motivo en una de las primeras entradas (la dedicada a Corín Tellado) El libro de Walter Scott tengo ganas de leerlo pero aún no lo he encontrado en ninguna librería de viejo.

Teresa disfruta del viaje, a la vuelta estaremos aquí.
Espero que no surjan muchas más lecturas imprevistas y pueda ponerme por fín con Ebano y el libro de MOlina.

Jose Ignacio espero poder publicarla el próximo miércoles.

Pollo dijo...

Sí, parece que le cuesta un poco. Justo mañana me encontraré con R, vamos a ver el clásico del fútbol peruano, jeje y a ver si lo convenzo que vuelva a postear algo
saludos!

lammermoor dijo...

Pollo pues salúdalo de mi parte y dile que nos tiene muy abandonados.

P.D: espero que disfrutéis con el partido y el resultado ;)

bibliobulimica dijo...

¡Bienvenida de vuelta! pues has llevado muchos libros ehhh, seguro que la maleta iba pesadita. Al igual que tú, varias veces me llevé libros que vacacionaban conmigo sin ser leídos.
Ahora llevo menos, y me atengo a lo que pueda encontrar por donde ando paseando. Y llevo el lector electrónico (con lo que en realidad llevo muchísimos) por si no encuentro algo que me llame la atención.
¿Y qué tal Hungría? espero que disfrutaras mucho y que poco a poco vayas retomando tu ritmo (que veo que lo requetetomaste pues me había perdido de 3 entradas) :-)
un beso,
Ale.

lammermoor dijo...

Pues sí que iba cargadita, voy a tener que pasarme al lector electrónico.

Ay, Hungría me encantó aunque el idioma es endiablado. A ver si consigo escribir una entrada en que os hable un poco de allí.

P.D: dejé varias entradas programadas.

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