domingo, 8 de mayo de 2011

Cartografía de la lectura

Tras unos días de desatención intentaré ponerme al día con las entradas del blog y con las visitas a los vuestros.

Conocía el proyecto de la Fundación Germán Sanchez Ruiperez ¿Donde lees tú? y aunque me había gustado, no lo recordé hasta que vi la entrada de Discreto Lector enseñándonos  algunos de su sitios de lectura. Así que decidí sumarme y enseñaros también algunos de los lugares en que de forma habitual leo;

Uno de mis placeres lectores es, tras el desayuno, volver a la cama a leer, sin prisas. Algo que solo puedo permitirme los domingos o en vacaciones. ¡Un auténtico placer! y un pecado de pereza que ya había confesado.
¿Recordáis el meme sobre costumbres lectoras? Una de las preguntas que incluía era si leíais en el baño (y que tipo de lectura). Mi respuesta (y la de toda mi familia) es afirmativa.  No sé el motivo pero en lugar de uno de los libros que esté leyendo siempre busco algún completamente distinto.No es extraño encontrarse alguna de esas lecturas, al entrar en el cuarto de baño.  
Otro de los lugares de lectura más frecuentes es el sofá. Otro placer lector: en invierno, acurrucada en él, tapada con una manta y con una infusión calentita, ...
 Cuando viajo en tren ( o en avión) siempre llevo un libro para el trayecto. Uno de los motivos por los que no me gusta viajar en autobús es -además de la mayor incomodidad- que en ellos soy incapaz de leer, me mareo.

Philip Delerme en La première  gorgée de biere et autres plaisirs minuscules al referirse a la lectura en la playa  habla de leer con el cuerpo

"Pas si facile, de lire sur la plage. (…)Toutes ces positions succesives, ces essais, ces lasitudes, ces
voluptés irrégulières, c’est la lecture sur la plage. On a la sensation de lire avec le corps."

Estos son algunos de los puntos que conforman mi cartografía lectora. ¿Cuales son los vuestros?

Ya que hablamos de espacios para la lectura, el Rincón Musical de hoy une Time & Space

16 comentarios:

Valeria dijo...

Los mismos lugares y costumbres que yo. Exactos!!
Una excentridad que podría agregar: a veces me llevo un libro chiquito en la cartera para esperas aburridas (audiencias, médico, banco, etc)

Alice Silver dijo...

A mi me gusta leer en la cama, por la noche y sentir que los ojos se van cerrando poco a poco... También leo mucho en el metro, cuando voy a trabajar... también cotilleo que van leyendo los demás.
¡Y por supuesto en el baño!

Carmina dijo...

Leía y al mismo tiempo me sonreia, y lo hacía simplemente porque me veía retratada, a mi me gusta leer en la cama a cualquier hora del día, pero por la mañana después de desayunar es un placer indescriptible que pocas veces me puedo permitir, porque la casa bulle a esas horas y no me dejan tranquila. Leo en el baño, pero yo si arrastro el mismo libo que estoy leyendo, sobre todo porque si yo y mis hijos dejaramos alli nuestras lcturas a mi marido podría darle un colapso, y como tenía poco tiempo para leer, pues aprovechaba ese momento cada vez más largo. El sofa en invierno es uno de mis sitios predilectos con mantita e infusión incluidos. En verano la mecedora en la terracita de la playa. Cuando viajo nunca suelo hacerlo en autobus porque soy incapaz de leer en él y también me mareo, para los viajes cortos suelo utilizar el tren, y me doy tremendas sesiones de lectura. En verano tambien bajo mi libro a la playa y a la piscina, y eso de modelar tu cuerpo en las piedras y adoptar una postura comoda para leer me es conocido. Ah y siempre llevo un libro en el bolso, eso si pequeño para amenizar esperas, ultimamente visito demasiado el medico.
En fin que se te echaba de menos chata

Eneida dijo...

Yo sobre todo leo tirada en el sofá y en la cama. Pero cuando me encanta leer, es en una hamaca en el cesped de una parcelita que tienen mis padres, en la sombra y con una cervecita al lado. Para mi eso es la felicidad pura :)

Anónimo dijo...

Coincido prácticamente contigo en todo. Solo que hace muchísimo tiempo que no leo después del desayuno. ¡Qué tiempos aquellos! Debe ser cosa de la edad pero ya no aguanto leer tirada en la playa. Me gusta más leer en casa que en la calle, será porque en la calle tengo mucho que ver y me distraigo. Pero me apunto a la idea de Eneida... Y que se te pasen las horas sin levantarte de allí y que cuando acabes la lectura, ya no sepas ni mover el cuerpo.
LESCAUT

loquemeahorro dijo...

Sobre todo leo en el metro, y por supuesto en cualquier espera (yo la verdad, no lo encuentro una excentricidad, sino la única manera de aguantar ciertas cosas), y me ocurre lo mismo que tú, prefiero el tren al bus, porque en el segundo me mareo si leo.

Ah, leer en la playa!! Qué placer!!!

bss

xGaztelu dijo...

Yo tampoco puedo leer en coche/autobús (me pongo malísimo) me encantaría estar ahora en una playa como la de la foto para leer un rato (aunque luego, en la playa, nunca encuentro la postura cómoda ...).

xG

lammermoor dijo...

Hola, Valeria. Veo que compartimos lugares. también "excentricidad" :)

Ay, Alice ¿y cuando estás leyendo en la cama y se hace tarde -al día siguiente hay que madrugar- pero te dices una página más (y al final son un montón)

También yo cotilleo que van leyendo las otras personas ;)


Hola, Carmina coincidimos en todo. Bueno, en verano, en lugar de mecedora, una silla de jardín para leer en el porche en O. -¡qué gustazo!
Y lo del libro pequeño para las espera en el médico... ¡Imprescindible!

Eneida ¡qué bien suena!

Hola, Lescaut reconozco que para leer en la playa cada vez prefiero más una silla. Pero aún así, sigue siendo un placer.

Loque tienes razón; no es una excentricidad sino un mecanismo de "supervivencia". Además, parece que si se te olvidó el libro, tardan aún más en llamarte.

xGaztelu por eso me gustó el texto de Delerm. Describe muy bien las vueltas que das hasta que consigues acomodar el cuerpo y leer a gusto. Como decía más arriba, cada vez practico más lo de leer en la playa pero sentada.

Ya me gustaría poder leer en el coche o el autobús pero me resulta imposible. Me sucede lo mismo que a tí.

Enrique dijo...

¡Qué graciosa la entrada! Yo leo sobre todo en la cama y en el sofá, cuando mis niños están ya dormidos. En la playa me cuesta, y si voy de copiloto sí puedo leer. Hicimos un viaje en coche mi santo esposo y yo desde el Sur de España hasta el Cabo Norte y nos leímos por las interminables carrteras Como se hace una tesis doctoral de Umberto Eco y la trilogía de Alejandro Magno de Manfredi.
Un saludo a todos. Inma.

Anónimo dijo...

Qué graciosa la entrada! Yo leo sobre todo en la cama y en el sofá, cuando mis niños están ya dormidos. En la playa me cuesta, y si voy de copiloto sí puedo leer. Hicimos un viaje en coche mi santo esposo y yo desde el Sur de España hasta el Cabo Norte y nos leímos por las interminables carrteras Como se hace una tesis doctoral de Umberto Eco y la trilogía de Alejandro Magno de Manfredi.
Un saludo a todos. Inma.

lammermoor dijo...

Inma, la verdad es que a mí cada vez me cuesta más leer en la playa; salvo que utilice una silla de idem.
En cuanto a leer en el coche ¡qué suerte tienes! Hace unos días volví de Vigo en Alsa y ... tuve que recurrir a dormir.

Carol dijo...

Coincido en bastantes lugares de lectura, me encanta lo de levantarme a desayunar y volver luego a la cama calentita a leer los fines de semana. El sofá con la manta es mi lugar favorito, y soy incapaz de leer en el autobús, por eso me gusta más el tren. El único lugar donde no he leído nunca es el baño, ja ja me resulta raro y eso que veo que muchos lo hacéis, pero es que son unos minutos y ya. También llevo siempre un libro en el bolso para colas, esperas, etc...

bibliobulimica dijo...

Querida Lammermoor:
me ha fascinado esta entrada (es un placer conocer cómo, cuándo, qué y a qué horas leen los demás jajaja). Yo leo mucho en mi cama, en un sillón arrebujada con un buen café, en la camioneta (no manejando pero si esperando a que los hijos salgan del colegio, de deportes, de las fiestas, en fin, no es mi lugar favorito) y desde hace poco: en la caminadora (los triglicéridos por las nubes son los culpables de esto último).Al igual que Alice, me encanta ver que están leyendo otros con quienes me cruzo. Es la única ocasión en que puedo sonreirle a un extraño, cuando lo veo con un libro que me ha gustado o que estoy deseando leer (la única porque como soy muy tímida en la vida real...en ninguna otra ocasión me atrevo).
Un beso,
Ale

bibliobulimica dijo...

me gustan mucho las fotos que has puesto, y se ve que en todos esos lugares de lectura tienes una luz maravillosa para hacerlo.
Un beso,
Ale.

maribel dijo...

Hola Lamermoor, ¿qué donde leo?, en todas partes!; me he reído con lo de tener libros diferentes en el baño, en el de los guisantes, cómo no, hay libros de viajes, jejeje!
Un lugar que me gusta y es una especie de premio es una biblioteca con entrada de luz natural, a la que me escapo alguna vez!!
Y por supuesto un lugar de lectura es en compañia de un café!
Los formatos, todos, libro de la biblio, de bolsillo, y ahora también ebook, una perdición, entre trabajo y ocio ya tengo cargados casi 100!!

Ah!, algo que intento es no leer en la cama, porque me dan las mil, jajaja!

Un fuerte abrazo lectores ;-)

El Guisante Verde Project

lammermoor dijo...

Hola, Ale. Pues sí, creo que a todos nos gusta saber, además de que leen los demás, donde lo hacen.

En el coche, mientras espero, también lo he hecho alguna vez.

Espero que tus triglicéridos vuelvan a su lugar; en mi caso, tuve que estar a dieta una temporada porque el colesterol se había desbocado.

Y gracias por los ánimos fotográficos. Soy bastante mala pero intento mejorar.

Maribel en la biblio no, pero cuando vuelvo de la del Fontán (en Oviedo) a ve3ces me siento en el Parque San Francisco a leer un rato.
El e-book aún no lo he probado, aunque cada vez me apetece más.