domingo, 20 de marzo de 2011

Historias de hospital

Hola a todos. Aquí estoy de nuevo, pero que el dibujo elegido no os llame a engaño; no me he hecho ningún “arreglito” entre otras cosas porque el oído estaba tan dañado que no pudo reconstruirse. Tengo un tímpano nuevo, que no luce tanto como unos pechos dos tallas más grandes pero me resulta más útil; por lo demás, seguiré siendo mujer de sonrisa difícil (eso dicen) pero no imposible –el colesteatoma estaba empezando a dañar el nervio facial.

Durante mi estancia hospitalaria he hecho varios descubrimientos :

El primero de ellos es que ni pasando por el quirófano me libro de protagonizar uno de esos momentos de estelar estupidez a los que soy tan dada.

En el quirófano, cuando me estaban preparando para la operación, a uno de los médicos se le ocurrió preguntarme si era el oído derecho el que había que operar –supongo que para darme conversación, algo que suelen hacer para relajarte hasta que te duermes-. Tras responder afirmativamente, empecé a pensar que a veces confundo la derecha con la izquierda ¿Y si me operaban el que no era? Así que, con cierta ansiedad, me las arreglé para sacar la mano de debajo de la sábana y tocarme el oído en cuestión, preguntándole si era ese el derecho y diciéndole –¡qué le importaría a él!-que tenía problemas con la derecha y la izquierda. Sea por "mi rápida reacción" o porque tal como me contestó, leen tres veces el historial antes de operar, no hubo confusiones.

Ya en planta me pidieron que sonriera y le pregunté a la enfermera si era para comprobar que no me habían roto algún diente al entubarme. (Es una de los posibles riesgos de los que te advierten cuando tienes que firmar la autorización para la operación y la anestesia) ¡Pues no! era para comprobar que no había daños en el nervio que regula la expresión facial. En mi descargo diré que aún estaba bajo los efectos de la anestesia.

El segundo tiene que ver con Loque. He descubierto que esas señoras que le acompañan al teatro tienen su equivalente hospitalario. Se trata de un señor mayor, bastante gruñón que está todo el día protestando y quejándose al personal sanitario y volviendo locos al resto de los pacientes con el volumen de la tele, que tiene puesta desde las ocho de la mañana hasta las doce de la noche. El último día no fue así, dado que las altas no se conceden hasta despues de la comida (H.H. H). -decidimos que o bien lo habían bajado al quirófano o -me inclino por esa teoría- alguien le había amenazado de muerte.

El descubrimiento final y más preocupante, es que mi friquismo blogolector no descansa ni recién operada. En un par de ocasiones que mis compañeras de habitación charlaron sobre libros con sus visitantes o por teléfono, se me activó el radar e incluso tomé algunas notas pensando en una posible entrada.

Recurro de nuevo a la página web 5 canciones sobre... y me facilita el Rincón Musical perfecto para los días de Medical Center

(H.H. H: Huso horario hospitalario. En el caso de la comida, las doce y media)

38 comentarios:

Elwen dijo...

Habrá que hacerte practicar esa sonrisa :)

Me alegro que todo haya salido bien ^^

Lady Boheme dijo...

A recuperarse pronto!!! Me alegro de que todo esté bien, y espero que pronto estés perfecta ^^

Besos!

La hierba roja dijo...

Me alegra tener noticias tuyas.

Lo del radar es normal, creo yo... ¡es inevitable activarlo cuando alguien habla de libros!

M. dijo...

Ay! Me he alegrado muchísimo volver a leerte y, sobre todo, de leerte con ese buen humor. A recuperarse pronto y a ver las cosas con eso, con ese humor.

Besos!!

Isi dijo...

Me ha encantado lo de H.H.H.
Yo estoy con Elwen y te recomiendo que practiques la expresión facial de felicidad (comunmente llamada sonrisa) para que no se te atrofie el nervio facial ;)
Qué fastidio lo del señor con la tele a toda pastilla, no?
En fin, espero que te recuperes pronto!!

Jose Ignacio Escribano dijo...

Lammermoor celebro verte por aquí de nuevo. Echaba a faltar tus entradas y veo que este descanso, aunque obligado, te ha venido bien. Me encanta tu sentido del humor.

Elena Rius dijo...

Bienvenida de regreso al mundo de los blogs. Muy acertada la invención del H.H.H. Cuando uno pasa por trances de estos, lo mejor es mantener el sentido del humor. Hace un par de años me tocó pasar una noche en un box de Urgencias (cosas de la saturación hospitalaria), de la cual prefiero sólo recordar la anécdota de un anciano señor en un box vecino, que para llamar al enfermero no hacía más que gritar "¡Camarero, camarero!". Claro, como van de blanco, el pobre se hacía un lío...

Filias dijo...

Bienvenida!
Me alegro de tu vuelta, y de que todo haya salido bien.
Un beso

Teresa dijo...

Qué bien Lammermoor, ya te extrañaba, veo que el humor sigue intacto, o sea que la operación salió bien.
Ya estas de nuevo en el mundo real, ya ves la que se ha montado mientras tu estabas en el hospital.
Un abrazo
Teresa

Alice Silver dijo...

Pues yo creo que eres una santa, al médico que te preguntó si era del oído derecho del que te tenían que operar le hubiera roto todos los piños con el tubo o lo que tuviera más a mano... me parece una barbaridad que en esos momentos te pregunten eso, es para alarmar a cualquiera.
¡Me alegra mucho que estés de vuelta!

Carmina dijo...

El humor chiquilla no te ha cambiado, la sonrisa se practica, a mi tambien me cuesta sonreir, y muchas veces cuando lo consigo no es una sonrisa si no una carcajada. En cuanto a lo de activar el radar cuando se habla de libros, creo que lo hacemos casi todos...
besotes y a seguir recuperandose, y los arreglitos esteticos seguro que no te hacen ninguna falta

Último Íbero dijo...

¡Bienvenida de nuevo! Yo he estado también de quirófanos pero en modo "acompañante" por un quiste que hubo que extirpar a mi esposa. Cosa de un día.

En fin, a ver con qué nos sorprendes.

Un abrazo!

Natalia D. dijo...

Cuando he visitado el blog, como he venido haciendo todos estos días de atrás para no perderme la reapertura, y he visto tu entrada me he llevado una alegría. Estupendo que ya te sientas con energías para escribir toda una entrada tan divertida y estupendo que tengas tan buen humor para afrontar las vicisitudes hospitalarias (deberíamos juntarnos los que hemos hecho “pases” de quirófanos y escribir un libro de anécdotas).

Valeria dijo...

Me alegro que todo haya salido bien, y a buscar buena música para estrenar ese oído!!!! Creo que los lectores tenemos una mirada especial. No solo se lee en los libros: también en la gente, en los lugares, en los olores y en las horas muertas. Saludos.

loquemeahorro dijo...

¡Bienvenida de nuevo!

Yo me hubiera tocado el oído, exactamente igual que tú, bueno no, probablemente hubiera sido el otro.

Mujer, ponme un enlace que no me conozcen todos tus fans y no van a saber de qué hablas :-=

¡Qué bueno lo del H.H.H.!

xGaztelu dijo...

Pues eso, que nos alegra que ya estés casi como nueva ...

xG

lammermoor dijo...

Gracias, Elwen. Practicaré, practicaré :)

Hola, Lady Boheme, gracias a tí también. Veo que has cambiado de avatar

La hierba roja; tienes razón. Creo que cuando alguien habla de libros o lee a nuestro alrededor, se dispara automáticamente.

M no te creas, tuve mis momentos de bajón pero... mejor tomarse con humor las cosas.

Isi el señor era insufrible; de ahí que me incline por la teoría de la amenaza mortal.
En cuanto al H.H.H. cualquiera que haya estado ingresado sabe que es cierto ;)

Jose Ignacio muchas gracias. También yo os echaba de menos

Elena muchísimas gracias. Además, con tu anécdota, he podido ejercitar mi nervio facial:D

Filias leyéndoos, no es que apetezca volver a operarse pero se hace mucho más agradable el trance.
Un beso.

lammermoor dijo...

Hola, Teresa sí, a pesar de todo -fue más larga y delicada de lo que pensábamos- salió bien que es lo importante.
Veo, veo (porque lo de oir...no ha quedado muy allá). La verdad es que da un poco de miedo ver con que facilidad se nos pone el mundo patas arriba.

Alice ¡me alegro de que te alegres!
A lo mejor es para que no le peguemos a los cirujanos por lo que te sujetan.

Carmina que gusto verte por aquí; más sabiendo que últimamente estás entre liada y un poco pocha, tu también. ¡Un beso!

¡Ay, Último Íbero que sería de nosotros, los pacientes, sin vosotros los acompañantes.
Espero que tu mujer esté bien.

Natalia D a sobrellevar el antes me ayudó Stephanie Plum, que me hizo reir a carcajadas. Los primeros días tras la operación, no me sentía de muy buen humor; al contrario, me dió un bajón pero ir recuperando físicamente ayuda a recuperarse también anímicamente.

Valeria gracias. Y tienes razón, no solo se lee en los libros; aprenderé a leer en mis horas muertas, que ahora son muchas :)

Loque tienes razón. Ahora mismo te lo pongo.
Me alegro de que os haya gustado lo del H.H.H., lo incluiré en el blogcionario. ;)

Hola, xGaztelu no sé si podré decir eso de "es para oiros mejor" pero aquí estoy de vuelta.

Sendos besos para todos y muchas gracias por el recibimiento.

maribel dijo...

Bienvenida Lammermoor, lo primero decirte que nos hemos acordado mucho de ti, y lo segundo que me has hecho reir con ganas, por la viñeta, por la anécdota..., jajaja!, y por estar ahí convaleciente y con la antena puesta acerca de los libros...
Me tenías en ascuas con el H.H.H, al final vas a tener que hacer un diccionario...
Qué bien que has vuelto!!

Amando Carabias María dijo...

Me alegro de que todo haya ido bien y que estés de vuelta entre nosotros.Desde ayer estoy pendiente de entrar a comentar, pero por unas cusas u otras. Anchoe no me quedó más remedio que sonreir muchos por lo bien que has contado tu hospitalización. Ojalá que todos convervemos y aprendamos de tu sentido del humor

Ricardo dijo...

Creo entender que la Timpanoplastia ha tenido éxito, que se ha logrado liberar el n.facial y que algo de audición si conservas en ese oído. ¿Es así? Confío en que si y que ya estés de alta.
¿ “Sonrisa difícil” ? . No me lo creo. Quien si sonreía poco era Bogart y cuando lo hacía ladeaba la cara, supongo que para escuchar por el oído bueno, y le salía un rictus así como de parálisis facial. ¿ A ver si resultará que Bogart tenía un colestatoma y no llegaron a tiempo de salvarle el n. facial ? Seguro que Loque sabe algo.
En otro orden de cosas, celebro que te gustara “El olvido que seremos” y decirte que el pasado mes acudí a una conferencia-coloquio de Héctor Abad en La Casa de América de Barcelona y que resultó ser un tipo brillante, culto, divertido; vamos, un señor encantador. Según parece viene a menudo a Barcelona, pues tiene una hija que estudia aquí.
En cuanto a literatura, la verdad es que últimamente he leído poquito (por desgracia) pero bueno (casi todo) y aunque te imagino como una convalesciente rodeada de libros te comentaré brevemente algunos por si no los conoces
Siguiendo con Héctor Abad: “El amanecer de un marido” , un libro de relatos cortos que me ha parecido tan estupendo como “El olvido que seremos”, aunque no se parezca en nada.
“Algo va mal” y “ El refugio de la memoria”, de Tony Judt. Todo un placer. Dos libros lúcidos, brillantes. Una gran pérdida la de este hombre.
“La llum” de Pere Gimferrer: un coñazo ininteligible. Alguien me lo regaló hace muchos años y en un par de ocasiones hice el esfuerzo de intentar leerlo. No insistiré.
“Un momento de descanso”, de Antonio Orejudo : tan entretenido, agudo, divertido e inclasificable como “Ventajas de viajar en tren” o “Reconstrucción”, e incluso mejor.
“Muertos de amor” de Carlos Cañeque. Lo leí hace unos años y lo he releído por puro placer. Divertidísimo y cargado de mala leche. No entiendo como este hombre no es más conocido.
“Gris de campaña” de Phillip Kerr: el último de Bernie Gunther . En la linea de los seis anteriores (a mi me encantan).
Recupérate pronto. Un abrazo

Ismael Díaz dijo...

Feliz recuperación, y de abandonar el blog, nada de nada, que acabo de conocerlo, porfa.
Besos ismael

lammermoor dijo...

Maribel me alegro de haberos hecho reir. Añadiré el H.H.H. al blogcionario, que cada día crece más.
Quería una imagen relacionada con hospitales pero con un toque de humor y me pareció que esta cumplía con creces ;)

Amando demasiadas miserias y tristezas hay en el mundo. Nos viene bien poner un poco de humor y ejercitar nuestro nervio facial
Es un gustazo reencontrarme con vosotros.

lammermoor dijo...

¿Había dicho ya que cada día odio más a bloggeer? Lo siento Ricardo pero el megacomentario que te había escrito se lo ha tragado la nave nodriza.

Decía que la timpanoplastiahabía salido todo lo bien que era posible dadas las circunstancias. Al menos algo puedo oir, aunque no sea demasiado (en el hospital me vino a la mente una poesía de Jose Hierro: Beethoven ante el televisor)
En cuanto al porqué de la sonrisa de medio lado de Humprey, es muy buena la teoría del colesteatoma; tendrá que confirmarlo nuestra especialista en cine.

Efectivamente soy una convaleciente rodeada de libros pero que tiene problemas de concentración -cuando termine de leer a Damasio será como si lo hubiera hecho tres veces, por la cantidad de ocasiones en que tuve que ir hacia atras y releer las últimas páginas porqu no me estaba enterando de lo que leía.
Así que, aunque tomo nota de todas tus recomendaciones, comenzaré por las divertidas.

¡Ah! También decía que me daba mucha envidia tu encuentro con Hector Abad y que debería decidirme a visitar de nuevo Barcelona. Llevo tiempo hablando de ello pero no acabo de decidirme.

Ricardo dijo...

L: Sospecho que eres más de Donizetti que de Beethoven y creo que sólo estás "medio sorda"; al menos eso espero, y que tu oído no colestatomatoso esté perfectamente. Si el colesteatoma no te produce vértigo, seguro que lo llevarás muy dignamente y si no seguro que también, pero con la necesidad de añadir una dosis algo elevada de paciencia.
Tampoco dudo de que sonríes más que Beethoven, sorda o no.
El poema de Hierro es muy bueno y el de Cernuda de hace unos días ("Donde habite el olvido") maravilloso.
Ponte pronto en forma. Un abrazo y paciencia.

Ricardo dijo...

Barcelona siempre está abierta, de día y de noche. Aquí seguiremos para cuando quieras.

Anónimo dijo...

Me alegro que ya este bien, me encanto la entrada y mas saber que ya esta de nuevo por aca ( esto sono egoista :( :) . Saludos. Kary

lammermoor dijo...

¡Huy, por fin blogger tiene a bien dejarme comentar!!

Ismael bienvenido. No cerrar no entra en mis planes; aunque ayer lo que si me apetecía era mudarme a Wordpress.

Ricardo sospechas bien. En cuanto al poema, me gusta mucho -y no tiene nada que ver que comparta sordera (parcial) con él.
Iré, iré a Barcelona.

Kary muchas gracias; a mí me alegra que te guste la entrada -quería haceros sonreir (hay que hacer trabajar a ese nervio facial)
Y no, no me suena egoista; al contrario, porque significa que te gusta mi blog.
Un beso.

Susana Hernández dijo...

Que digo yo que en una planta del hospital donde están los malitos de los oídos, pues que es normal que la tele esté alta, no? Jejejej

lammermoor dijo...

Susana eso debió pensar él. ¡Total, están todos sordos! :D

Gww dijo...

¡Feliz regreso! Cuídate y lee mucho, la recuperación es lenta pero segura.

Un besazo.

lammermoor dijo...

Gww gracias. La verdad es que hasta ahora no he tenido grandes problemas y en las revisiones me han dicho que todo va bien.
En cuanto a la lectura, conseguí terminar (me costaba concentrarme) un libro que creo que te gustaría: Y el cerebro creó al hombre de Antonio Damasio.Ahora estoy con otro de Chirbes que pienso que también :)

Gww dijo...

¡como me conoces! El libro de Damasio lo he tenido en mis manos varias veces y, al final, lo he aparcado porque es un poco grande y desde que nació el pequeño busco libros más cortos. Pero lo cierto es que no tengo ninguna duda de que acabaré leyéndolo.

Mientras tanto, esperaré tu comentario.

Un abrazo.

lammermoor dijo...

No te preocupes, quiero dedicarle una entrada a ese libro. También suyo y más breve es En busca de Spinoza; que seguro que también te gusta.

Gww dijo...

También le tengo la vista encima. En fin..... De momento esperaré con ansia tu reseña.
Un abrazo.

marcela dijo...

Sos genial! Cómo me hiciste reír!!!
Esta entrada fue de risa-terapia.
Beso
Marcela

bibliobulimica dijo...

Lammermoor:
Me alegra saber que ya vas recuperándote ¡que risa con la viñeta de Maitena!
Espero que ya estés mucho mejor.
Un beso,
Ale.

lammermoor dijo...

Marcela bienvenida y muchas gracias. Me alegro de que te haya divertido la entrada; quería contar en clave de humor mi peripecia hospitalaria.

Ale pues sí que estoy mucho mejor. En cuanto a Maitena ¡es genial!