jueves, 24 de febrero de 2011

Febrero: Luis Cernuda

Una de mis primeras lecturas de este año, El olvido que seremos, guarda relación con este precioso poema de Luis Cernuda

Donde habite el olvido
Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea Memoria de una piedra sepultada entre ortigas

Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.

Hace un par de semanas leía una entrada de Amando Carabias en que trataba de la poesía Me pareció que resultaba muy adecuado para Ocnos, una especie de biografía poética en prosa, también de Cernuda y que había estado ojeando unos días antes.

Biblioteca
Cuántos libros. Hileras de libros, galerías de libros, perspectivas de libros en este vasto cementerio del pensamiento, donde ya todo es igual, y que el pensamiento muera no importa. Porque también mueren los libros, aunque nadie parezca apercibirse del olor (quizá abunda por aquí literatura francesa, con sus modas que sólo contienen muerte) exhalado por tantos volúmenes corrompiéndose lentamente en sus nichos. ¿Era esto lo que ellos, sus autores, esperaban'
Ahí está la inmortalidad para después, en la cual se han resuelto horas amargas que fueron vida, y la soledad de entonces es idéntica a la de ahora: nada y nadie. Más un libro debe ser cosa viva, y su lectura revelación maravillada tras de la cual quien leyó ya no es el mismo, o lo es más de como antes lo era. De no ser así el libro, para poco sirve su conocimiento, pues el saber ocupa lugar, tanto que puede desplazar a la inteligencia, como esta biblioteca al campo que antes aquí había.
Que la lectura no sea contigo, como sí lo es con tantos frecuentadores de libros, leer para morir. Sacude de tus manos ese polvo bárbaramente intelectual, y deja esta biblioteca, donde acaso tu pensamiento podrá modificado alojarse un día. Aún estás a tiempo y la tarde es buena para marchar al río, por aguas nadan cuerpos juveniles más instructivos que muchos libros, incluido entre ellos algún libro tuyo posible. Ah, redimir sobre la tierra, suficiente y completo como ún arbol, las horas excesivas de lectura.

11 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Últimamente cada vez que asomo por aquí, me encuentro algún regalo que suele dejarme sin habla. Será para que no me extienda mucho.
Has dado de pleneno con Cernuda. Cualquiera que lea mi perfil, descubrirá en el apartado libros favoritos el título OCNOS, para mí fue una aparición.
El poema primero, por supuesto, fascinante y el poema en poros y prosa de OCNOS para que tomemos cierta perspectiva. Hay tiempo para todo, démosle tiempo también al cuerpo... A otros hablar que decirles cómo funciona el libro, a nosotro a lo menor cómo funciona la vida.

Jose Ignacio Escribano dijo...

Gracias por redordarnos tan hermoso poema de Cernuda.

bibliobulimica dijo...

¡precioso poema!

Nienor dijo...

Muy hermoso el poema, Lamemmour.
Saludos de la hija de Etel.

julio e. dijo...

no puedo evitar que un poeta me lleve a otro y a otro asi hasta formar una constelacion efimera. en este caso con las palabras de cernuda que elegiste vino a mi recuerdo idea vilariño, austerisima, y con una necesidad de olvido y abandono similar a las de este texto.
un abrazo

lammermoor dijo...

Amando acabo de revisar tu perfil porque no me había dado cuenta de que lo incluías.

Es un libro precioso, del que me costó elegir un poema concreto. Lo traeré a casa para poder ir leyendolos salpicados entre otras lecturas.

Jose Ignacio es un poema precioso. No sé por qué, últimamente mis lecturas están asociadas a poemas concretos.

Ale es un poema precioso y el libro en cuestión también.

Hola,Nienor me alegro doblemente; por verte por aquí y porque te guste el poema.

Julio e. un libro lleva a otro libro; un poema lleva a otro, .. Buscaré este que citas.

maribel dijo...

Precioso Lammermoor, he leído primero el poema y me ha venido a la cabeza el título del libro con el que lo relacionas...
Y en cuanto a la segunda parte, redimir las horas excesivas de lectura...viniendo a ver a los amigos, jejeje!
un fuerte abrazo ;-)

Marcela dijo...

Me fascina esa poesía de Cernuda! Es de esas poesías que a uno le siguen dando vueltas y vueltas en la cabeza después de haberlas leído.
Beso
Marcela

Carol dijo...

Ah mi queridísimo Cernuda, mi poeta favorito sin duda, cada vez que leo sus palabras me entra un "algo" especial, no por nada tengo un verso suyo abriendo el blog, aunque me temo que por otro lado, yo debo de ser de las que "desperdician" mucho tiempo entre libros :) Un abrazo

Eva MMM dijo...

Puff, mira que no soy seguidora de la poesia pero el poema que has elegido me ha dejado sin palabras... GRACIAS.

lammermoor dijo...

Maribel tanto el poema como el libro son preciosos.
En cuanto a las horas excesivas de lectura, ...

Marcela hola y bienvenida. El poema es de esos que lees y relees y te envuelven.
Otro beso para tí.

Carol me parece que todos "desperdiciamos horas de lectura".
Voy a leer Ocnos, hay poemas realmente precisos. Aunque elegí este precisamente porque de alguna forma podíamos identificarnos con él:)

Eva uno de los motivos por los que decidí crear esta sección es porque apenas leo poesía. Creo que más que leer un libro concreto, lo bueno es dejarse enganchar por los poemas que como este nos envuelven y nos llegan al corazón.
Un beso.