jueves, 9 de diciembre de 2010

¿Al autor se llega por su obra?

En una de las sesiones del taller de lectura de la biblioteca del Fontán, alguien dijo, mientras comentábamos las posibles referencias biográficas en el libro que habíamos leído, que al autor se llega por su obra. Algo similar se planteó también en una charla con Fulgencio Argüelles que organizó la biblioteca municipal de Pumarín, en Oviedo y en la que “me colé”, (de ella hablaré otro día)

Recuerdo un libro –aunque no el título- en que varios escritores hablaban precisamente sobre ello. Almudena Grandes decía que tras escribir Las edades de Lulú, mucha gente pensaba que ella había tenido esa juventud; por el contrario, lo había escrito para compensar una adolescencia bastante más “tranquila”.

Vero comentaba en la entrada anterior. Yo no soy de leer biografías pero quiero leerme alguna que otra de mis autores favoritos. Eso sí, lo haré cuando conozca mejor sus obras completas Le doy la razón aunque no siempre lo haya hecho en ese orden.

Es cierto que al autor se llega por su obra y también que conocida su obra, su biografía nos puede ayudar a entenderla mejor. La lectura de la biografía que Elisabeth Gaskell escribió sobre Charlotte Bronte –aunque ya la recomendé, vuelvo a hacerlo; es muy buena- nos permite entender muchísimo mejor la obra no solo de Charlotte sino de las otras hermanas Bronte.

Comprendemos el por qué de esos paisajes áridos que aparecen en sus libros; así eran los de la zona en que vivían. En sus personajes femeninos, mujeres que tienen que valerse por si mismas, hay mucho de la propia Charlotte. Al mismo tiempo, leyendo la biografía no puedes evitar preguntarte como podían adorar y desvivirse por un hermano que no les llegaba a la suela de los zapatos.

Leí las antimemorias de Bryce Echenique un poco por accidente. Había leído Un mundo para Julius y aunque buscaba El hombre que hablaba de Octavia de Cadiz encontré antes su biografía. Después cuando leí La vida exagerada de Martín Romaña y El hombre que hablaba… me di cuenta que había mucho del propio autor en esos libros.

Hubo algún caso en que lo primero y hasta ahora único que leí de un escritor fue su biografía. El motivo puede considerarse un tanto frívolo; necesitaba un autor cuyo apellido comenzara por la O(para el reto 2009) . Me sugirieron Amos Oz, del que solo tenían en la biblioteca en cuestión Una historia de amor y oscuridad, su autobiografía. Me gustó mucho lo que tiene de crónica sobre la fundación del estado de Israel y los problemas de desarraigo con los que se encontraron muchos judíos que llegaron allí desde Rusia.

Tras leer un artículo en el periódico en el que la citaban, busqué la autobiografía de Arthur Miller. El libro comienza con un punto de vista muy original ( y lo digo en más de un sentido). Leyéndolo sabremos más sobre algunas de sus obras de teatro más importantes, también conoceremos un poco a Marilyn Monroe e incluso nos acercaremos a su evolución ideológica o al pensamiento político americano.

Hay también otros libros que no podríamos calificar exactamente de biografías ya que no se refieren a Toda la vida pero si a una etapa importante de ella. Estoy pensando en Homenaje a Cataluña, de George Orwell. Leer ese libro, que podría encuadrarse también en historia o periodismo, es comprender mucho mejor el por qué de su odio al comunismo.

Pero hay quien como aquella participante del taller, prefiere conocer al autor tan solo por su obra.


La reina no tardó en llegar a la conclusión de que
probablemente lo mejor era conocer a los escritores en las páginas de sus
novelas,y más bien como productos de la imaginación del lector, al igual que los
personajes de sus libros. (…)
(Bennett, Alan: Una lectora nada común)



En el rincón musical, Anastacia con One day in your life

16 comentarios:

Carmina dijo...

No soy de leer biografias, y hasta la fecha creo que no he leido ninguna, al menos por placer no, no recuerdo si por obligación lo he hecho. Aunque reconozco que mucho del escritor queda en sus obras y posiblement leyendo su biografia se puedan entender aspectos de su literatura, aun me queda mucho por leer e intentaré poner alguna biografia

Deborah dijo...

Interesante entrada, gracias.

Amando Carabias María dijo...

La verdad, la verdad es que no existen los escritores. Son tan de ficción como los personajes. Sólo existen los libros.
La reina tenía razón. Y Benet muy buen ingeniero. :)

loquemeahorro dijo...

Creo que también me voy a apuntar al bando de la reina de Inglaterra, me interesa mucho más un autor por su obra que por cualquier otra cosa, especialmente por sus declaraciones, que gran parte de las entrevistas que veo/leo, me decepcionan horriblemente.

Aún así, reconozco que a veces sí he leído datos sobre sus vidas e incluso un par de biografías de algún autor en concreto que me interesaba muchísimo, pero de la mayoría, casi prefiero no saber mucho.

Y sobre todo, no leer declaraciones suyas. Eso es fundamental.

pd. Amando, me ha gustado mucho lo de que son ficción.

Alice Silver dijo...

La verdad es que yo no era muy de ahondar en la vida de los autores hasta que me puse a escribir el blog.
A lo largo del último año y medio he descubierto de todo, desde autores con vidas fascinantes o episodios increibles que ayudaban a entender el porque de una trama o un personaje (estoy pensando en Ken Bruen, Highsmith o en la esposa aragonesa de Villar :)).
Otros, por el contrario parecen casi por completo desconectados de sus creaciones (Simenon y Maigret).

lammermoor dijo...

Carmina no eres la única que no lee biografías. La de Charlotte Bronte es muy buena y muy facil de leer.

Gracias a tí, Deborah

Hola, Amando, el libro de Bennet es genial. Y tienes razón, al final lo que existen son los libros.
Tendemos a confundir al escritor con la persona y son distintos. ¡Oye, aquí tenemos un buen debate! ;)

Loque a mi lo que me pueda interesar del autor es lo que tiene que ver con su obra. Y normalmente cuando se trata de autores que me gustan mucho; por ejemplo, me alegro de haber asistido a las charlas de M.S. o M. M., también a la de Fulgencio Argüelles.

Hola, Alice estoy contigo. A veces conocer datos del autor sirve para entender mejor su obra. En ocasiones, como algunos autores de los que hablaste, su vida es más fascinante que muchas novelas.

Vero dijo...

Yo por ejemplo quiero leerme la biografía de Mary Shelley, si no me equivoco es de Muriel Sparks y dicen que es buenísima.
Me apunto la que dices de las Brönte.

Besos

Valeria dijo...

La verdad que mas allá de pensar si alator se o conoce por su obra o no, siemre me resltan aburridas las biografías, incluso las de autores que tengo en el podio. Así que he desistido de leerlas...seréde las que los conocen por su obra, entonces, pero mas que por algo filosófico, por puro gusto. En general los que escriben biografías sueles ser periodistas o personas que no escriben muy bien. (Salvo por algunos que mencionás vos en tu entrada, lógico), quizás de ahí la falta de entusiasmo.

lammermoor dijo...

Vero tomo nota de la de Mary Shelley. Es cierto que habías dicho que Frankenstein es uno de tus libros preferidos. A mí me parece fabuloso a la par que un gran desconocido.

Valeriahe leído pocas biografías o autobiografías de autores y todas -incluso un par que tengo apuntadas- han sido escritas por escritores (valga la redundancia)
Está claro, o a mí me lo parece que no es necesario conocer la biografía del autor. Al fin y al cabo lo que nos interesa de él es su obra.

Carol dijo...

No conocía la biografía de Ch. Brönte de Gaskell, y son dos autoras me encantan, así que lo apunto a ver si hay suerte y puedo encontrarlo en la biblioteca. Un beso

Natalia D. dijo...

Tu entrada me ha encantado Lammermoour, por interesante y porque me gustan mucho las biografías y autobiografías y es cierto que muchas de las que más me han gustado son de escritores por los que siento tanta admiración que he tenido necesidad de saber más sobre ellos; así me ha pasado con Jane Austen, a la que biografió estupendamente Claire Tomalin, con Truman Capote, (Gerald Clarke), Virginia Wolf (Quentin Bell hizo una obra maestra con la vida de su tía) o la magnifica obra de Jonathan Gathorne-Hardy sobre Gerald Brenan (cuyas propias memorias me parece que están entre lo mejor del género), que a su vez me llevaron a leer la biografía de Michael HOLROYD sobre Carringon y Strachey etc. etc. Otras veces ha sido la casualidad la que me ha llevado a conocer al personaje: como el caso de Dora Russell, cuya autobiografía (“El árbol de tamarindo”) me dio a conocer a una persona interesantísima por si misma al margen de haber estado casada con Bertrand Russell, cuyas memorias, aunque interesantes, son muy inferiores a las de Dora. Y por supuesto, me apuntó la obra de Amos Oz que mencionas Lammermoor.

lammermoor dijo...

Carol entonces seguro que te gustará. :)

Natalia D tomo nota de la biografía de Jane Austen que citas; buscaba alguna. Gracias.

Maya dijo...

Más que biografías, a mi me gusta leer autobiografías, dentro de poco me pondré con Habla memoria de Nabokov, por ejemplo. El libro que mencionas de Amos Oz es uno de los que más tengo ganas, y también está la trilogía de Coetzee sobre su juventud... ¡Saludos y gracias por las recomendaciones!

lammermoor dijo...

Hola, Maya, la trilogía de Coetzee la ha mencionado R en la entrada anterior.
Ayer leyendo un artículo de Muñoz Molina en que también hablaba de una biografía que está leyendo sobre Louis Amstrong, mencionaba la autobiografía de este y la verdad es que resultaba muy apetecible.

bibliobulimica dijo...

yo he leído la biografía de algún escritor cuando sus libros me han encantado, o me han dejado un mensaje especial. Siempre me parece interesante lo que alcanza a reflejarse de ellos en su obra.

Pero no es algo que busque. Me llevo muchos títulos anotados.

¡Muy interesante entrada! ¡gracias!

lammermoor dijo...

Ale de nuevo coincidimos. Me apetece mucho leer la de Jane Austen que me ha recomendado Natalia D.
Sobre todo me gustan por lo que nos ayuda a entender la obra del autor.