miércoles, 13 de enero de 2010

Con las manos en la masa

No parece muy apropiado que justo después de las farturas navideñas, cuando todos estamos ahítos y lo que el cuerpo y la báscula nos piden son verduras y ensaladas –y alguna crema para combatir este frío peludo- decida hablar de libros de cocina. Pero es que este tema está en mi lista de “escribibles” desde el comienzo del blog y un día por otro la cosa se iba aplazando.

¿Y qué contar sobre ellos? Por ejemplo, que mi ahijado, que este verano decidió aprender a cocinar, se quejaba de que “los libros de cocina están hechos para gente que sabe cocinar”. ¿Será verdad? Lo cierto es que en mi casa (entiéndase en sentido lato- mi familia) hay EL LIBRO DE COCINA, conocido también como "el libro de Maria Luisa”

¿Quién es Maria Luisa? Una señora, mierense, cocinera, o guisandera, que escribió un libro de cocina ( en una época en que no había demasiado) que se convirtió en imprescindible en las cocinas –al menos las asturianas. Por aquello del beneficio editorial, el libro primitivo fue desglosado en tres: el básico, de color rojo (para aprender a hacer lentejas, carne guisada y lo de todos los días); el segundo tomo (el azul) incluye platos más elaborados o de fiesta –digamos que es “cocina para avanzados” y por último, un tercer tomo dedicado a la repostería (aunque también hay recetas de ese tipo en los dos libros anteriores)

Además de este, y posiblemente más conocido en el resto de España es el de Simone Ortega. 1080 recetas de cocina. Otro libro imprescindible para aquellos a quienes les gusta cocinar o simplemente quieren aprender. Desde posibles menús a información sobre los alimentos de temporada o una variedad de recetas que van desde las más sencillas a las más elaboradas, que todos buscamos cuando queremos hacer una comida especial.

Cualquier persona que cocine un poco tendrá, además de sus manuales básicos, la libreta. En la que están apuntadas las recetas de la abuela, la madre, la tía , la que nos dio menganita después de probar aquel plato tan rico en su casa o simplemente la que recortamos de la revista (en mi caso, es una carpeta; mera formalidad).

En casa, además del de Maria Luisa, tenemos otro(s) imprescindible(s): los libros de la Thermo. La tratamos con esa familiaridad porque hemos convivido con todos los modelos de este aparato que hubo en España; y a la última, además, la bautizamos: se llama Patxo.

Y después de los básicos, vienen los complementarios, Una vez que le has perdido el miedo a la cocina y ya sabes que un chorrín de aceite es eso, “un chorrín”. O que no sucede nada si en lugar de 70 gr. De tomate, pones 85. Se trata de libros en los que vas buscando nuevas ideas o recetas para ampliar tus menús diarios o para esos días en que te apetece hacer algo especial (sin necesidad de que haya un motivo específico). Pueden ser libros que vienen como una promoción, bien de una revista o de alguna marca de alimentos (tengo varios de esos y tienen recetas muy aprovechables) o de los de “librería”.

No estoy segura de si fue la visita a blogs culinarios en donde además de recetas nos hablan de libros de cocina (tanto recetarios, como historia de los alimentos o técnicas) lo que me los hizo más visibles o que se ha puesto de moda la publicación de libros de cocina. Puede que haya un poco de todo y que tanto programa y canal de televisión culinario y tanto “arte en la cocina “ haya propiciado que las editoriales publiquen más libros sobre esta materia.
Los hay de muchos tipos y con mayor o menor grado de dificultad. Suelen tener recetas asequibles (en cuanto a los productos y el grado de dificultad o el menaje necesario –algo que hay que tener en cuenta) y unas fotos también espectaculares (porque la comida también entra por los ojos)

Tras hablar de los libros básicos y los complementarios y para no enrollarme demasiado voy a mencionar brevementer una tercera categoría: los superfluos. ¿Cuales considero como tal? Los tipo "La cocina de la Pantoja” “La cocina de Ana Rosa” (si no tiene un libro de cocina, debe ser lo único que le falta) y todos los que salen publicados al calor de famosillos de medio pelo, personajes televisivos, y programas de televisión.

Y ya que hablamos de libros de cocina y blogs culinarios os invito a que visitéis y participéis en Fiesta en la cocina


El Rincón Musical también se mete en la cocina

30 comentarios:

lammermoor dijo...

La viandas que figuran en la fotografía fueron hechas con las mismas manitas que acaba de escribir esta entrada.
Un bizcocho de naranja y brownies.

loquemeahorro dijo...

Yo añadiría "el de la Sección Femenina" cuya portada habré visto un millón de veces y cuyo título ignoro por completo.
Yo tengo el de Simone Ortega, pero solo como guía, o sea "¿cuánto tiempo más o menos necesita tal cosa?", le echo un ojo, y después hago lo que Dios me da a entender.

Y es que tienes razón, una vez aprendes, son más una ayudita que otra cosa, eso sí.

Como la monotonía tiende a instalarse en la comida muchas veces, hay que aprender alguna receta nueva, sobre todo si te la recomienda algún amigo (hasta ahora solo amigas) y así puedes tener una auténtica fiesta en la cocina.

Hilario dijo...

Lo del "chorrín" a mi me sacó de quicio cuando aprendí a cocinar. Porque mi madre me enseñaba y yo apuntaba las recetas de forma pormenorizada. Pero claro, yo soy ingeniero. Y si echaba algo, yo quería saber cuantos gramos exactamente, o cuanto centímetros cúbicos. Pero mi madre hacía todo con mucha libertad. Y usaba mucho expresiones como: "un puñao", "un chorretón"... Gracias a Dios, acabé aprendiendo, y acabé volviendome más flexible en la cocina (si eso es posible en mi). Incluso he acabado pasándomelo bien.
¡Dios mio! ¡Qué comentario más largo me ha salido!
Un saludo.

lammermoor dijo...

Caray, muchachos; si la entrada estaba recién sacada del horno (¡perdonad el chiste fácil!)

Loque el de la sección femenina creo que lo vi en algún blog; pero aquí (me refiero a librerías asturianas) los que te encuentras siempre y en primer lugar son ese de Maria Luisa (no me sé el título y además si lo pides así, te entienden en todas las librerías -incluso en la Del Corte Inglés) y el de Simone Ortega.
También hago lo mismo, leo la receta y luego hago lo que me parece.

Hilario es que lo de las medidas suele generar mucha confusión. Tengo una amiga que era igual de "cuadriculada" (dicho con cariño) que tú. Tenías que darle las medidas exactas y si no tenía la cantidad y TODOS los ingredientes que decía la receta no había manera. ¡Qué discusiones!
No había forma de convencerla de que las medidas no tienen que ser exactas y que si no tienes un ingrediente lo cambias por otro o simplemente prescindes de él.
A mí me gusta mucho cocinar y probar recetas nuevas (La verdad es que también me gusta mucho comer)

Isi dijo...

guayyyyy la entrada.
Lo primero, es que venía a comentar en un fragmento de un libro que hablaba de darse de leches unos a otros según, más o menos según tu sexo, edad y especie, pero bueno aqui estamos con la cocina ya que lo demás desapareció. :D

Yo confieso que mi única fuente de recetas es internet: me gusta pregutntar dudas en los comentarios y ver las fotos y saber que una persona "normal" ha hecho la receta, porque lo de los libros a veces es de otra galaxia (culinaria).

lammermoor dijo...

Isi, no desapareció -la volví a pasar al borrador. En unos días la saco; pero me pareció un poco fuerte pasar del espíritu navideño al "te muelo a palos".
Además, tenía ganas de hablar de "nuestro" blog culinario para que la gente lo conozca. (Me voy a pasar el fin de semana haciendo fotos a comida para practicar)

Los foros de internet por supuesto que son de consulta obligada. La mermelada de tomate (buenísima) la saqué de un blog que se llama Cuchara de Palo. (lo que me lleva a pensar que quizás estaría bien poner enlaces a otros blogs de cocina)
Y cuando me trajeron el sumak, estuve buscando por la red, posibles usos.

Isi dijo...

Sí, ya había pensado lo de los enlaces. Yo miro muchos blogs de cocina que quiero enlazar, y por supuesto los que me digáis.
A ver si lo miro, es que ando tan vaga...pero sí.
Venga, practica con esas fotos, que la que pusiste no está nada mal ;)

Sol dijo...

Yo tengo el de la sección femenina, y por lo menos no tiene ingredientes extraños como sal en escamas o similares. Pero es que, al final, sirven para lo justo y acabas haciendo siempre las mismas cosas...

Bookworm dijo...

Qué poco puedo aportar por aquí!
Como siempre digo yo no cocino, simplemente sobrevivo, eso sí, con las recetas de ¡LA LIBRETA! Lo he intentando alguna vez con el de Simone Ortega, y algún otro (internet incluído) y siempre vuelvo a La Libreta. Donde están apuntadas todas las recetas de mi madre, que aparte de ser las más sencillas son las más sabrosas, menos mal que tengo de todos los tipos para ir variando.

En cualquier caso el principal problema de una servidora es que no me gusta cocinar, no me interesa y soy incapaz de gastar un porcentanje mínimo de mi cerebro reteniendo nada que tenga que ver con cocinar.

A veces me da verguenza decir que soy hija de mi madre (Gran cocinera donde las haya. ¡Gracias por intentarlo mamá!)

Besos

maribel dijo...

Que hambre!!!, tiene una pinta buenisima.
Nosotros tenemos cienes y cienes de libros de cocina, incluido el de Simone Ortega y algunos donde hay que traducir hasta las medidas, onzas..., no te digo nada el que trajimos de Tailandia...

Lo cierto es que me ha encantado el código de color que mencionas, ya que mi cocina es visual y quito o añado ingredientes a mi aire.

Mi madre(gran cocinera) da indicaciones imposibles: "el tiempo que necesite" y la madre de Roberto (increíble cocinera) es capaz de no repetir un plato en meses, tira de Internet o de un programa que ha visto, y siempre es un juego adivinar los ingredientes...

Como curiosidad una navidad una familiar nos regaló un libro de recetas "faciles" seleccionadas por ella, es lo más parecido a una "libreta", pero ahora que lo decis estaría bien tomar nota de las recetas de nuestras madres, aún reacias a ceder los derechos, jejeeje.

Buen provecho ;-)

lammermoor dijo...

Isi no fueron las mismas manos las que hicieron el bizcocho y los brownies y la foto. Las hizo una amiga cuando organicé un brunch en casa.
Si no progreso adecuadamente, tendré que invitarla a comer.

Sol buscaré ese de la sección femenina. En casa de mi madre hay el de Savarin.

¡Ay, la libreta! Las recetas de nuestra madres son la base de nuestra cocina. Porque al final ¿quién nos enseña a cocinar?
A mí no solo me gusta cocinar sino que también me encanta leer y ojear libros de cocina, conocer ingredientes y hacer experimentos en la cocina.

Maribel es que hay unos libros de cocina Alucinantes. Me gusta verlos y leer las recetas y así voy sacando ideas -casi nunca sigo las recetas al pie de la letra.
Y tienes razón, la cocina es visual (la vista también cuenta) y además intuitiva. E improvisada (a veces organizo los menús o hago las ensaladas en función de lo que tengo en la nevera)
Y lo de las medidas y tiempo es cierto que es complicado. Es como cuando te dicen (al comenzar a conducir) eso de que "el coche te lo pide" cambiar de marchas.Piensas que están locos, pero resulta que ... efectivamente, te lo pide.

charogf dijo...

Creo que yo me comí parte de ese bizcocho tan rico que aparece en la foto y puedo dar fe de que estaba buenísimo.
No tengo ni idea de cocinar, pero cuando digo ni idea es literalmente ni idea. Me parece poco menos que magia. PEro eso si, los libros de cocina que descubrí hace dos o tres años simplemente me fascinan, especialmente los dedicados a postres y dulces. Y aunque en muy contadas ocasiones he intentado ( que no logrado) hacer algo, me he hecho con una pequeña pero creciente coleccion de libros de cocina maravillosamente editados y con unas fotos increibles. En mi opinión además los libros de cocina sin fotos no son nada. Por cierto las fotos de cocina son realmente difíciles de hacer,lo digo con cierto conocimiento de causa, porque de cocinar ni idea, pero la fotografía es una de mis grandes aficiones, y he practicado bastante. Asi que Lammermoor tiene todo mi apoyo para lanzarse de una vez a la fotografía gastronómica.

Elwen dijo...

Pues yo estoy con Hilario, soy de ciencias y las medidas en la cocina me matan por eso me encanta la repostería, ahí las medidas son más exactas y la posibilidad de error inferior.

No me gusta cocinar por pura vaguitis pero cuando lo hago siempre es con todo mi cariño, ese ingrediente mágico que deja el plato mejor que quien te lo enseñó.

En casa hay infinitos libros de cocina, es un arte en el que mi madre (como todas) sobresale. Hace poco hicimos "limpieza" y me quedé (porque me traje su biblioteca) con los básicos. Los que llamamos "los libros rojos" que tienen más años que yo, el de Simoné y algunos más. También están los que hemos aportado yo y mi novio, es decir, los de Julius y Jamie Olivier (este último es un poco cochinito cocinando). En casa de mi madre han quedado los de la Thermo porque yo no tengo :(

Alice Silver dijo...

El “chorrin” de Hilario y “el tiempo que necesite” de Maribel me recuerdan el “lo que te vaya pidiendo” de muchas madres…
Nuestro básico es el Simona Ortega (y la libreta). Además me gustan los libros de comidas internacionales: tengo 3 ó 4 de woks, de cocina griega, tailandesa, marroquí, siciliana… A mi pareja le gustan los monotemáticos: el libro de las sopas, ¡el libro de las masas!
Sólo utilizo internet cuando no se que hacer y tengo tres cosas en la nevera, entonces pongo en Google “cosa 1” “cosa 2” “cosa 3” “recetas” y si no aterrizo en el blog de Loque puedo acabar encontrando algún plato interesante.
Me ha encantado el blog culinario, siempre me quedaba pendiente pediros la dirección.

Último Íbero dijo...

Madre mía, y a nosotros que si nos sacas de La Cocinera (esa otra máquina competencia de la Thermomix) o de tres cosas más, se nos llevan los demonios y lo quemamos todo. Nos mata la fakta de tiempo, pero tenemos intención de, "algún día" (¿sinónimo encubierto de "nunca"?), empezar a desarrollar un mínimo conocimiento culinario.

Tomo nota de los libros básicos.

Isi dijo...

Yo también tengo el de 1080 recetas y no lo miro porque no tiene fotos. Es la realidad: quiero ver lo que voy a hacer.
Oye: te juro que tengo la palabra de verificación "comer". De verdad.

Ismael S. dijo...

Pues a mí me encanta cocinar, aunque tengo pocos libros, y sí una buena libreta. Me gusta sobre todo la comida vegetariana.
Eso sí, como Hilario y Elwen, soy del club "científico", las medidas son esenciales, al menos inicialmente; luego aprendes cómo ir variando y dando tus toques personales. Por ejemplo, me gusta echar diferentes especias e ir experimentando.

Por cierto, quiero esa receta del bizcocho... te la cambio por una de "moscovitas"... :-)

Victoria dijo...

A mí me encantan los libros de recetas, tengo un montón de ellos, más recortes de revistas, de las fundas de las latas de leche evaporada, de las cubiertas de los chocolates.... ¡Y por supuesto, los preciadísimos, y difíciles de conseguir, libros de la thermomix! Sin embargo, a pesar de que soy incapaz de tirar una receta, generalmente no las sigo. A lo mejor la primera vez, pero nunca más, ya las siguientes veces la adapto a mi manera y me suele gustar bastante más. Además, desde que he descubierto que en Internet puedo encontrar lo que me dé la gana, he dejado de lado los libros (el otro día hice una tarta de calabaza que saqué de uno de vuestros blogs, en el que entré buscando la lasaña de calabaza, que estaba deliciosa).
Y sí, por supuesto, deben venir con fotos, que es cierto que son realmente buenas y difíciles de hacer (hay que barnizar la comida, a veces, o echar cera a las frutas...)
Pero mis favoritas son las recetas de repostería, me da un placer inmenso solo con leerlas, así que no hablemos ya de prepararlas... los olores, las texturas de las masas, de los rellenos...mmmm.
¿Y qué me decís no de los libros de recetas, sino de las novelas con recetas incluidas ("Como agua para chocolate", "Recetas para un matrimonio perfecto", "Chocolat"...)
Por cierto... ¿qué es polvo de hornear? Lo vi en el enlace que pusiste.

M. dijo...

La cocina es una de mis asignaturas pendientes a pesar de ser yo la que se ocupa de la alimentación en mi casa. Aunque tengo que reconocer que son los tupper de mi madre los que cubren la gran mayoría del tiempo.
El libro de Simona Ortega lo descubrí y me lo pedí hará año y pico, pero la verdad, no he logrado hacer nada porque al final la pereza hace que vuelva a las mismas recetas de siempre.
También tengo la famosa libreta, mi madre antes de casarme me escribió en una todas las recetas tradicionales, desde cómo poner unas lentejas hasta cómo hacer carne mechada.
Y una vez casada me metí en el circuito de recetas que mis compañeras de trabajo tenían creado. Recibo recetas de todo tipo por e-mail, incluso hay un libro pululando por ahí hecho de recetas de todas nosotras (digo nosotras no porque yo haya contribuido sino para mostrar que no es profesional).
En fin, la cocina daría tanto de sí!!
Gracias por el post porque al final entraré en los enlaces que has destacado.

Besos.

PD: totalmente identificada con eso del "chorreoncito de aceite", ¿y lo de la "pizca" de sal?.

lammermoor dijo...

Veo que quien más quien menos, hace sus pinitos en la cocina. Y que casi todos empezamos por la repostería.Quizás sea porque, como dice Elwen al tener que controlar más las cantidades (aunque aquí también cabe la flexibilidad) resulta más fácil.

Charo si que te comiste parte de ese bizcocho, y también alguna otra cosa, como la coca de verduras-que también estaba muy buena.
Ya veremos que tal se me da lo de la fotograría. Tengo que enseñarte las fotos de los libros y la nevada (¡Un churro!)

Elwen no tengo los libros de Julius y Jamie Olivier aunque de vez en cuando veo sus programas (tengo Canal Cocina) y saco ideas de allí. Julius es una clara muestra de que puedes hacer platos ricos en "22 minutos".

Alice a mí me gustan todos los libros. El de la pasta, las masas (tengo de esos), las mermeladas o los de Comidas internacionales (me encanta la italiana). Ahora ando en busca de uno sobre especias.
Y esas medidas "lo que te vaya pidiendo", "un chorrín", "lo que tengas" también yo las doy, me temo.

Ultimo Ibero para mí la Thermo no tiene competencia. Soy una convencida usuaria "de toda la vida".
Pero bueno, a veces es más la falta de ganas que la de tiempo la que hace que no cocinemos.
Y no te creas, que alguna vez se me quemó algo ¡Recuerdo el "incidente" de las lentejas!

Isi pues de él saqué bastantes ideas. Aunque no tenga fotos (hay una edición ilustrada) puedo visualizar los platos en mi mente.
Por cierto, tengo unas blondas reutilizables guapísimas que compré en Ikea. A ver cuando las estreno.

Ismaeltengo un libro de cocina vegetariana. Si quieres te lo presto. Sin serlo, me encantan "lo verde" y hago un montón de platos y recetas.
Ya colgaré la receta del bizcocho en el blog (de cocina). La de las moscovitas la tiene mi madre y también una de bombones que están buenísimos.

Victoria los libros de la thermo repiten recetas entre sí y hay algunas que están mal redactadas (que le faltan tiempos o pasos). Y ya que hablamos de ello, en la thermo SE PUEDE HACER CUALQUIER RECETA no solo las que vienen en el libro. Pero sobre eso, si me dejan las "jefas" (Isi e Inma) hablaré un día en el otro blog -con foto de Patxo y algún plato, por supuesto.
El polvo de hornear es el Royal (o similar).
Y cuento contigo para hablar de La cocina en los libros

M a pesar de que cocino también yo tiro del "tupper" de mamá; sobre todo con el pote de berzas y las croquetas. Y el cocido de garbanzos, siempre en su casa.
Lo de compartir y enviar recetas por e-mail también nosotras lo hacemos. Una amiga me envió una de salmón con hojaldre, muy sencilla y la mar de aparente.

loquemeahorro dijo...

Elwen, tienes razón, Jamie Oliver es bastante guarrete cocinando, y Julius me temo que no le va demasiado lejos.

Al principio de cocinar yo también seguía las recetas al dedillo, y ahora ya he llegado a la fase de "cuando esté", "lo que vaya pidiendo".

Pero me siguen encantando los libros/blogs de recetas, aunque no haga casi ninguna, y menos tal y como aparece.

bibliobulimica dijo...

¡cómo me has hecho reir con el rincón musical! ¡mira que eres ingeniosa porque yo no habría sabido que poner y sinembargo, está muy bien lo que has elegido!

ahhh, es que aprender a cocinar y perderle el miedo al fogón no es fácil...tu ahijado tiene razón. Y los libros no explican "paso a paso" o explican los "por qué" se debe hacer tal cosa primero...salvo que sean muy buenos, muy para principiantes.

Yo tengo una amiga que la primera vez que cocinó un arroz leyó en la receta "freir el arroz y luego ponerlo a cocer con x tazas de agua" y ella pensó "pero qué tontería...como freir y luego cocer, yo creo que es al revés" ;-) ya te imaginarás con lo que terminó...(a mi el arroz jamás me sale bien...)

bibliobulimica dijo...

y me leo los comentarios y ¿has visto el de Hilario? ¿su extensión? vamos, que esta entrada le ha llegado jiijiji...a mi también eso de que "una pizca", "un puñado" me parecían mentadas de madre cuando comenzaba a aprender. Yo decía "pero ¿qué no quieres pasarme bien la receta? ¡cuánto, cuánto es eso!!???"

Con tanta cosa ni he entrado al blog de cocina, cosa que pienso remediar este fin de semana ¡prometido! haré cochinita pibil para un festejo el sábado y tomaré fotos para la receta...

Jamás he visto una thermomix en vivo y directo...por estos lares es así como una leyenda jajaja

lammermoor dijo...

Coincido con vosotras en que Jamie Olivier es un poco "gochín" y Julius, sobre todo barullón.
Me encanta leer y ojear los libros de cocina y las recetas. NO suelo seguirlas al pie de la letra pero siempre saco ideas -por ejemplo usar el té para las mermeladas- o como hacer un aceite aromático. También para presentar los platos.
Y encima, me voy aficionando a la cacharrería; llevo tiempo detrás de un soplete (de los de cocina).

Ale me acordaba de esta canción porque fue la sintonía del primer programa de cocina -hace "millones de años"- que hubo en la tele. Me costó dar con él pero me parecía que le venía al pelo.
No te creas, que a veces pienso en abandonar el Rincón Musical porque hay ocasiones (muchas) en que no se me ocurre que música puede encajar en la entrada. De momento, voy trampeando.
A mi ahijado le regalé un libro que se llama"Cocina para hijos emancipados", para los que no tienen ni idea.

No te creas, que estamos consiguiendo que Hilario poco a poco comience a extenderse en sus comentarios. Lo de divagar es contagioso.

Espero por la receta de la cochinilla pimbil. Yo, hasta que no llegue al suficiente en la parte fotográfica, no podré subir recetas.:-(

Anónimo dijo...

Veo que es un tema importante y que todos y todas nos gusta leer y hacer nuestros pinitos.
A mi me gusta cocinar y como tengo muchos años, la experiencia es un grado.
Yo cocino sin medidas y sin probar, imaginaros.
Pero me sale bien.
Cuando tengo que dar una receta me cuesta un montón transformarlas en gramos jejeje
Los libros de cocina son una maravilla, y leer recetas me fascina.
Un saludito
Teresa
Podéis mirar el blog de cocina.

maribel dijo...

Genial el rincón musical, no lo había escuchado ayer...y da en el clavo, a veces buscamos comida exótica ( a nosotros nos encanta) y la magia está en cocinar lo de todos los días.
Yo también quiero tu receta, ayer cuando dije lo del hambre, lo decía en serio, yo como con los ojos, y tu foto no es de suficiente, jejeje
Ah!, ¿cómo sabías tú que mi camisón pesaba como el plomo?, ¿así que era eso?, y yo sufriendo...
Un saludo ;-)

bibliobulimica dijo...

a mi además me parece que el camisón no solo pesa, sino que engorda. A mi me queda mi ropa más apretada despúes de usarlo ahora en inverno...
si no fuera por el frío, lo echaba por la ventana...jajaja

lammermoor dijo...

Teresa de tus habilidades culinarias ya nos has dado alguna prueba en el blog de cocina.
Lo del sushi es de sobresaliente.

De tu afición a los libros de cocina, ya sabía porque reseñaste alguno en tu blog.

Maribel la canción tiene su puntito de ironía. A veces, con tanto plato de diseño, comida de vanguardia, internacional, etc. se nos olvida lo ricos que están unos simples huevos con patatas fritas o una tortilla.
Me alegro de que os hayais fijado tanto tu como Ale en el chiste de Maitena. Últimamente a todas nos pesa el camisón.

Carmina dijo...

lei tu entrada el otro dia, pero imposible comentar, no habia tiempo, lo milimetro para poder estudiar, y con el tremendo trancazo, pues eso me viene incluso cuesta arriba que le vamos a hacer, comienzoa divisar el fracaso a la vuelta de la esquina, pero es que con este resfriado tengo la cabeza rellena de corcho y no se lo que se esta quedando en ella. Cocinar es una de mis pasiones, pero soy mas de salado y guisos que de repostreria, sera porque como soy bastante anarquica para todo en mi vida, me gusta cambiar la receta y el los dulces como que eso es imposible si quieres que te salga algo decente. Sorry por no haberme pasado por el blog de cocina, y por no haberme registrado ni nada por el estilo, habra que esperar a que el tiempo aumente un poquito. Yo libros de cocina no tengo por casa, pero si tengo un monton de revistas y ahora tiro mano de internet, y adapto las recetas a mi gusto y al de mi familia, la ultima ha sido unas carrilladas al vino que desde el primer dia tuvieron un exito total y es que yo voy al mercado siempre sin idea de que comprar, si algo me llama la atencion lo compro y luego ya investigo recetas y como no me suelen convencer hago adapataciones, menos mal que de vez en cuando acierto con ellas y se convierte en plato casi obligado aunque sea una vez al mes.
En fin yo tambien me he reido con Hilario,y Elwen con esa necesidad de las proporciones justas, y con Maribel que tampoco comprende eso de lo que te vaya pidendo o el tiempo que necesite, suele pasar hijos de grandes cocineros desastres seguros en la cocina, yo mi madre guisa bien, y mi suegra de maravilla, pero malacostumbro a mi marido y es de buen comer, asi que me acostumbre a mantener el liston algo, pero es que los fogones me gustan, a mi hermana sin embargo le va mas la repostreria, asi que yo hago los platos fuertes y ella los postres, a que no esta mal pensado?

lammermoor dijo...

Carmina ni se te ocurra pensar en el fracaso. Las oposiciones son duras y provocan momentos de desánimo. A veces tienes la sensación de que no sabes nada pero no es así.
Si te encuentras muy mal quizás te venga bien tomarte el fin de semana de descanso así te relajas y de paso te curas el resfriado. El lunes, fresca como una lechuga, vuelves al tajo.
Sobre lo de cocinar: a mí me gusta cocinar (y comer) todo, dulce y salado. Así que hago de todo pero está bien esa especialización que tenéis tu hermana y tu.
Y en cuanto a la cocina y la compra, hago como tu. Según lo que tengan en el mercado,compro y luego miro a ver que platos puedo preparar. Otras veces, abro la nevera y en función de lo que haya dentro pues improviso o invento un plato.
Un beso y arriba ese ánimo. (Y no te sientas obligada a comentar. Sé que me lees)

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