martes, 15 de septiembre de 2009

Todos los caminos llevan a Roma (adjunto)

Estos últimos días he estado bastante liada y aunque tengo varias ideas bullendo en la cabeza no he tenido tiempo ni ganas (lo confieso) de intentar pasmarlas. Pero como aún me quedan un par de adjuntos que rescatar, aquí va éste sobre el que había hablado hace tiempo.

Hoy voy a divagar sobre mi particular GPS de lecturas. Son muchos y muy variados los caminos que nos acercan a un libro. Ya he mencionado algunas de mis rutas: releí a Jane Austen o Truman Capote tras ver películas relacionadas con ellos o sus obras. Leí Retorno a Brideshead porque me había gustado la serie; por no hablar de Rebeca o Las Cuatro Plumas .
¿Quién no ha leído un libro porque le habían hablado muy bien de él? Además de Regina ExLibris tengo otra librera de cabecera: la dueña de la librería Polledo. Soy bastante anárquica en la compra de libros –desde las macro librerías tipo FNAC o la Casa del Libro al Carrefour pasando por Cervantes, Polledo o el Corte Inglés. Cualquier sitio es bueno si el libro me interesa- pero me gusta ir a esa librería porque la dueña es LIBRERA y lo pongo con mayúsculas porque no es lo mismo ser librera que vender libros
Por su recomendación, en realidad se la hizo a otra clienta, compré La Sombra del Viento, antes de que se convirtiera en un éxito editorial. Otras recomendaciones suyas -esta vez a mí -fueron ¿Qué me quieres, amor? De Manuel Rivas; El año de la muerte de Ricardo Reis; Helena o el mar de Verano, de Julián Ayesta; La Elegancia del Erizo
.Ya os conté que en
una de mis últimas visitas, me dejé guiar por ella y compré Una lectora nada común, de Alan Bennet; Adios, Shangai, de Angel Wagenstein y un libro de Fred Vargas.
Siempre que quiero hacer un regalo voy a esa librería. Allí compré El príncipe feliz y otros cuentos, de Oscar Wilde para mi sobrina o una edición ilustrada de La Isla del Tesoro para mi ahijado (sendos regalos de reyes). Por su consejo -tras volverla loca cuando le decía que quería un clásico pero rechazaba cada libro que me sacaba.Terminó preguntándome que entendía por tal-regalé Momentos estelares de la Humanidad, de Zweig. También de allí salieron un par de libros que -ya que aún no he podido hacerlo - cruzaron el oceano en mi lugar.
Hay otro motivo por el que me gusta ir a esa librería. En más de una ocasión he tenido una conversación con ella sobre literatura -la última vez y al amparo de que uno de los libros que quería era suyo, precisamente estuvimos hablando sobre Menéndez Salmón.
(.../...)

Hoy tengo problemas de "sintonización" así que debereis ser vosotros quienes propongais el rincón musical.

A propuesta de Loquemeahorro, aquí os dejo Crazy ( dejo la de Maribel para la segunda parte del adjunto y la de Homo Libris me viene al pelo para una entrada que tengo pensada)

19 comentarios:

Homo libris dijo...

Coincido contigo en que no hay nada más hermoso que poder conversar sobre libros con un verdadero profesional (y apasionado) de la materia como un verdadero librero. La palabra va más allá de su significado como "vendedor de libros". El que es librero de verdad es un bibliófilo y lector empedernido, y gusta de conversar, recomendar y ser recomendado por sus clientes (que llegan a alcanzar la categoría de amigos en muchos casos).

Sin duda, una librería más que anotar, a tener en cuenta para un hipotético viaje :)

Saludos.

maribel dijo...

Hola Lamermoor
me gusta el título!.
En una viñeta de Liniers (por cierto aparece en las bolsas de la Fnac) dice: "a veces tú coges un libro, otras veces el libro te coge a tí"

Como lectores adictos visitamos varias librerías, nos encanta una especializada en viajes,Tintas, que junto a los mapas y guías, incluye novela, ensayo... con cada ciudad, país. . Como te imaginas, lo que nos gusta es hablar con ellos de viajes, de libros,, y de paso me llevo El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl

Hay otra dónde encontrar publicaciones especializadas, Cámara, a la que vamos a por algún capricho, foto, arte, y salimos con lo último de McEwan

La Casa del Libro o la Fnac, (que tiene una irresistible sección de Acantilado con los libros de Zweig), por su fondo son lugares obligados, de los que salimos con reediciones de bolsillo, o con uno de Hugo Pratt

Recuerdo el libro de cuentos de Oscar Wilde, ya que fui a buscarlo a mi estantería por los comentarios de Teresa y Ale.

A mi propio plan lector, se le cuelan muchos de vuestros libros como La Ofensa (como sé que hay pendiente un comentario sobre él y mi favorito de Delibes, que también ha cruzado el océano, esperaré para añadir los comentarios ;-) ),
que es un maginifico complemento de mi lectura de Anatomia del miedo de Jose Antonio Marina...

Y yo era la primera, pero como he tardado tanto, se me ha adelantado Homolibris ;-)
(por cierto, ¿ya has visto Up?)

Elwen dijo...

Debo ser un poco rara porque no me gusta que nadie venga a venderme la moto. Hasta ahora el único trato cercano que he tenido con un librero es la librería de segunda mano a la que voy todas las semanas y en mi opinión el hombre intenta venderme lo que sea, mi duda es si lo hace por desconocimiento absoluto de mis gustos lectores o si es un fin absolutamente comercial. Siempre le digo que soy bastante rara en lo que leo pero él dice que todos lo somos. Aún así sigue sin encontrarme el punto y yo sigo prefiriendo que me dejen explorar las estanterías sin ser observada.

Gww dijo...

Toda opinión es siempre bienvenida, sobre todo si viene de alguien cuyos gustos respetas o que conoce los tuyos. pero en mi caso, creo que la mayoría de libros que compro vienen por otros libros.

Tal vez leo a un autor que me gusta y, de pronto, siento la necesidad de leer otro libro de algún autor parecido, de la misma época o autor 8a veces pasa lo contrario, te apetece un cambio radical), y poco a poco vas tejiendo una complicada red que apenas puedes desenmadejar, con una infinita lista de linros para leer "cuando tenga tiempo".

Un saludo

lammermoor dijo...

Homo Libris, comparto tu opinión- un librero suele ser lector empedernido y disfruta hablando de conversar con sus clientes (espero que sea así y no piense ¡Aquí llega esta pesada! cuando me vea entrar)
Por si os animais a venir a Asturias, yo sigo enseñándoos cachitos de mi tierra.

Efectivamente, Maribel; hay veces en que escoges tú el libro pero otras es él quien te escoge a ti.
Acantilado es una editorial que merece un monumento; por su catálogo y por el cuidado de sus ediciones.
Aún no vi UP y creo que esta semana tampoco podré. ¿La habéis visto?

Elwen, tampoco a mí me gusta sentirme acosada. Digamos que a veces, como consecuencia de la charla, surgen recomendaciones que puedo aceptar en función de mis gustos. Por ejemplo, cuando me propuso Zweig, ya había leído 24 horas en la vida de una mujer y tenía claro que quería seguir leyéndolo. Por otro lado, de momento tan solo una vez "falló" y fue con el libro de Saramago.

¡Hoy estoy torpe y "suicido" mis propios comentarios! Te decía Gww que por supuesto que un libro te lleva a otros libros pero que de esas otros caminos hablo en la segunda parte del adjunto (Intentando ser "breve"-no os riais- lo publico en dos veces).

¡Pero bueno! ¿Nadie quiere hacer una propuesta para llenar el Rincón Musical de hoy?

Homo libris dijo...

Que conste que yo también estaba el primero, y que perdí un comentario por el camino XD

Ganas de ir a Asturias (al norte, en general) te aseguro que no nos faltan: a ver si para unas próximas y más productivas vacaciones puede ser :)

En cuanto a los libreros, siempre que no se acerquen con el ánimo comercial de los de Elwen (en ese caso los llamaría tenderos de libros, y no libreros) serán bienvenidos por mi parte. Creo que es el único artículo en el que dejaría que me aconsejaran, pero no alegremente, sino con conocimiento de causa. Por lo demás, con otros artículos me gusta también que me dejen comprar en paz :)

Buenas noches.

Homo libris dijo...

¡Ay! Antes iba a proponer una canción relacionada con La isla del tesoro, pero ya que surgió la visita a Asturias, por mi parte propongo una canción que siempre me ha parecido cargada de magia: el Cuélebre, de Víctor Manuel.

bibliobulimica dijo...

Me es imposible venir a tu blog y salir sin anotaciones en mi libreta del plan infinito, y luego con los comentarios de Maribel, bueno, ¡que crece más!

Yo comencé leyendo libros porque en la primaria me ponían un libro de "extractos" de otras obras, y yo me quedaba con la curiosidad de ¿y qué más pasó aquí??? o un libro me llevaba a otro.

Últimamente, por todo lo que leo en sus blogs, recomendaciones de libros que les apasionan y me contagian su entusiasmo.

Aquí no he encontrado yo un librero-bibliófilo apasionado...(que si a esas vamos, no es del todo malo porque compraría más de lo que ya compro)

besitos,
Ale.

loquemeahorro dijo...

Yo solo he encontrado a una librera así, y la librería cerró (qué raro), en los demás casos que he pedido consejo en la librería, me he arrepentido enormemente.

Muchas veces he cogido libros por las razones variadas que tú has comentado y otrs, había visto la peli, había leído una crítica buena, recomendación de amigos... ahora tengo la lista infinita hecha con vuestras recomendaciones, y también tengo en cuenta las anti-recomendaciones.

Generalmente más voy a la biblioteca que compro, pero el último libro que compré fue en La Casa del Libro, y fue Vida de Pi, que me recomendó Teresa y que a su vez recomiendo yo. Un libro muy especial, de los que no se olvidan fácilmente.

Yo, por el día que llevo hoy, pondría como canción "Crazy"

Isi dijo...

Hola!
Yo soy un poco como Elwen. En una librería como Fnac (he ido sólo una vez en Asturias, porque en mi pueblo no hay, por supuesto) o la del corte inglés estoy bien porque nadie me habla; pero si entro en una librería "normal", me quedo tiesa en el mostrador y pregunto por el libro que venía a comprar. No puedo ni mirar ni preguntar nada más porque me muero de vergüenza. No sé por qué.
La verdad es que en ninguna tienda voy sólo a mirar, siempre llevo la idea de lo que voy a comprar en la cabeza, de lo contrario no entro :((
Así que nunca he tenido recomendaciones de libreros!

maribel dijo...

Lammermoor
Si hemos visto UP, con mi sobri de 5 años, el se lo pasó bomba, y su madre y yo soltamos alguna lagrimita...Sólo por ver el corte del principio con unas nubes como protagonistas, merece la pena ;-)

Mira si te gusta como rincón musical la última que hemos puesto en El Guisante, al menos el título Evening Falls, y de paso nos da a todos un poco de calma, yo como Loque la necesito, tengo por delante un trimestre....

Por cierto, gracias Ale ;-)

Teresa dijo...

Ya llevo apuntados tropecientos libros de vuestros comentarios, no sé que va ser de mí.
Yo entro enu na librería y me encanta quedarme viendo los libros despacio a ver si alguno me llama, eso es lo que más me gusta, al tiempo si no encuentro nada saco mi libretilla y le pido alguno de los tropecientos que tengo apuntados.
En fin un placer leeros
Teresa

Anónimo dijo...

Ya llevo apuntados tropecientos libros de vuestros comentarios, no sé que va ser de mí.
Yo entro enu na librería y me encanta quedarme viendo los libros despacio a ver si alguno me llama, eso es lo que más me gusta, al tiempo si no encuentro nada saco mi libretilla y le pido alguno de los tropecientos que tengo apuntados.
En fin un placer leeros
Teresa

R. dijo...

L:

Es horrible cuando ni bien ingresas a una librería, un vendedor agazapado entre las sombras te aborda preguntándote qué libro buscas. Así sucedía con ciertos mercachifles de una estrenada (hace ya tiempo) cadena de librerías limeña. Felizmente se amaestraron, o los amaestraron, y ahora permanecen mudos hasta que uno les requiera. Una amiga, en venganza, solía preguntarles los más disparatados títulos, de autores completamente inventados, con el fin de que se hagan un lío frente a su ordenadores, que por qué ellos no tenían ese libro y la otra librería sí...

El día lunes fui a comprarme la última novela de Jaime Bayly (y de paso otra más). Aproveché para encargar Córdoba de los Omeyas, de Muñoz Molina. Hace un rato me llamó la librera para confirmar si estaba bien lo que le había hecho escribir: O-M-E-Y-A-S Ahora sólo me resta esperar su llamada para recoger el libro.

Saludos,
R.

milibreria dijo...

Me sentí identificada con estos comentarios tuyos...¡porque soy librera!... y lo peor es que me encanta recomendar lecturas.
Hay que ser muy sutil y eso es difícil, olvidar el apasionamiento por sus preferencias y pensar como la persona que tienes delante, recordar sus gustos, su nivel intelectual, su hábito lector...luego esperar a que él se acerque en busca de opinión, o quizás un momento propicio para abordarlo. Nunca me ha interesado vender por encima de proponer una buena lectura, creo que gano más si convenzo, si enamoro al visitante con una buena propuesta y lo hago regresar. Nunca siento más satisfacción que cuando regresa y me dice que el libro que llevó, sugerido por mí, le gustó mucho.
En fin, es difícil, pero muy gratificante. Es cierto que hay muchos libreros que se pierden esa parte de su trabajo. Lástima de ellos, se quedarán en vendedores de libros, como puede ser de cervezas.
Pero yo vivo con ese pedacito, y no me importa que me digan ahora mismo autosuficiente: me gusta seducir al que llega con la palabra y que salga satisfecho... sé que regresará.
Un saludito por aquí.
AD.

lammermoor dijo...

Homo Libris, sería un gustazo teneros por el Norte de España. En cuanto a tu canción, con tu permiso voy a utilizarla en una entrada en la que creo que encaja perfectamente.

Ale, sobre esas aportaciones al plan infinito que surgen de vuestros comentarios y la lecutra de los blogs, habla también el adjunto.
Si te vas a la FIL con carrito de ruedas, mejor que no tengas cerca uno de esos LIBREROS. ¡Menudo peligro ibas a tener!

Loquemeahorro, por suerte en Oviedo hay buenos libreros y abundantes librerías (un comentario de Isi me hizo pensar en una entrada sobre ellos). En general, no he tenido que arrepentirme de los consejos que me dieron. ¡Ah! Lo de las ANTIrrecomendaciones es muy importante.

Isi, pues precisamente ayer pasé por la librería del Corte Inglés y me hubiera venido muy bien alguien a quién preguntarle por unos cuantos libros. Aún así, después de muchas vueltas (y por tu recomendación) compré DESGRACIA.
¡No se si tenía el día amorfo o es la librería, pero que desmotivación para comprar!

¡Ah, Maribel! ¡la excusa del niño propio o "prestado" para ir a ver una película de dibujos animados!

Teresa, nos parecemos. También a mí me gusta pasearme por la librería (lo mismo que por la biblioteca) esperando que alguno de esos libros me llame. Pero al mismo tiempo, tengo mi lista de la compra que, como la otra, nunca llevo y tengo que darle pistas al librero para que sepa de que libro hablo.

R, una cosa es el VENDEDOR ACOSADOR que también detesto y otra el librero que te asesora, te aconseja o con el que simplemente hablas de libros. ¡No confundamos! En cuanto a tu amiga,¡Qué mala!; me ha recordado a una de las mías, que también sería capaz de algo similar. (Reconozco que también soy un poco mala porque me ha hecho gracia)

AD un placer tenerte por aquí. Y una pena no poder ir a verte a tu librería en persona, personalmente. ¡Estoy segura de que tus clientes estarán encantados con tus consejos y recomendaciones! Yo estaría. Y tienes razón, volverán.
Espero que también tu vuelvas por aquí.

Hilario dijo...

Pues yo elijo mis libros de una forma mucho más anárquica. Generalmente acudo a la biblioteca sin ninguna idea preconcebida. Empiezo a mirar libros hasta que encuentro uno que me llama. A veces es la portada, otras la contraportada, o que me lo han aconsejado, o quizás porque lleva un tiempo en mi plan infinito, ¿quien sabe?

estodevivir dijo...

Pues aca yo, desde el otro lado del Atlantico, retomo mi conexión a internet y felicito a tus libreras preferidas, que me recuerdan tanto a mi prima Ade, que es también, sin dudas, un verdadera librera, con mayúsculas...me fascinó el post y eso que es un adjunto... jaja

lammermoor dijo...

Hilario, coincido contigo en lo de pasear entre los estantes de la biblioteca (o la librería) dejando que sea el libro quien me llame.
Mediante ese método, que llamo "del tropezón", he encontrado libros estupendos.

Estodevivir, que gusto volver a verte por aquí -te echábamos de menos. No dudo en absoluto de que AD es una auténtica LIBRERA; nos lo ha demostrado en multitud de ocasiones.
Un abrazo para ambas.