jueves, 2 de julio de 2009

¿Misión Imposible? (Adjunto)

Llevo algún tiempo sin rescatar adjuntos. Se que este no es el que le había prometido a Maribel recuperar, pero lo elijo por dos motivos: la primera es que de todos ellos, es el adjunto que menos me gusta y no quería publicarlo el último. Además, la segunda parte tiene que ver con nuestro sistema de aprovisionamiento de libros.
Como es habitual, lo publico en dos partes. En este caso, el propio adjunto estaba así dividido. Muchos de vosotros teneis un apartado en vuestro blog: Recomendadme un libro, en el que jamás he escrito nada. Cuando alguien me dice eso, me quedo en blanco; en los demás casos, ya veis que menciono títulos con la misma facilidad que si estuviera repartiendo folletos.

Esta divagación la empecé a escribir antes que Todos los Caminos conducen a Roma; después la abandoné porque se solapaba con algunas de las cosas que allí decía. Un par de correos que recibí me hicieron retomarlo para abandonarlo de nuevo pero el último post de Regina me decidió a recuperarlo, aunque con ligeras modificaciones.
Inicialmente el tema era este: Recomendar libros ¿es tarea fácil o, tal como sugiere el título, “misión imposible”? Hace unos meses escribí un correo a algunos de vosotros en que proponía un juego relacionado con las recomendaciones.
El otro día Regina Ex-Libris hablaba de las recomendaciones de libros; daba su receta y preguntaba las nuestras. Eso me hizo pensar en el verano pasado cuando mi prima me pidió que le dejara libros para leer durante el invierno. Terminé por hacer un "variadito", sin estar segura de si le iban a gustar o no […]
Lo cierto es que recomendar libros es bastante difícil -a mí me lo parece-; además de pensar en la persona a la que se lo recomiendas, para mí y para muchos reginadictos, es imprescindible que el libro en cuestión nos haya gustado. Resumiendo, la pregunta es ¿qué criterio utilizáis para recomendar libros? Y, ya puestos, os propongo un juego, llamémosle así: recomendemos cada una un libro a cada una de las otras
.
Mi propuesta no solo no tuvo éxito sino que tuve que enviar otro correo aclaratorio:
Vuelta a explicarme. Me llamó la atención el post de Regina Ex-Libris precisamente por lo difícil que me resultó elegir los libros para prestarle a mi prima. No tenía ni idea de lo que podría gustarle y a día de hoy no sé si le volvieron loca, no le gustó ninguno o alguno sí y los otros no.
Normalmente solo me atrevo con gente que conozco mucho; regalar un libro me parece una de las cosas más difíciles que hay. ¡De esos lodos vinieron estos polvos!
Como os digo, no hubo contestación. Sin embargo, Ismael me dice en un correo que está leyendo un libro que cree que me puede gustar; y Mariví por su parte, me recomienda El hombre que no amaba a las mujeres (que por cierto, ya había leído) M. de vez en cuando hace conmigo lo que yo con mi prima: me deja libros que no he elegido yo. ¿Os dais cuenta? Nos parece algo muy difícil pero sin embargo, lo hacemos.
Supongo que al recomendar un libro todos partimos de:
a) Que nos haya gustado. b) Conocemos los gustos de la persona a quién nos dirigimos.
Y a la inversa, aceptamos la recomendación cuando confiamos en los gustos de la persona que nos la hace o creemos que conoce los nuestros. A partir de ahí, todo es cuestión de suerte porque los libros también tienen su momento
El rincón NO musical de hoy se lo pido prestado a Thomás. Un ejemplo de buena publicidad

23 comentarios:

lammermoor dijo...

NOTA: las ilustraciones de la entrada de hoy no tienen nada que ver con el tema. Son mi forma de agradecer a Ale y a Elwen los premios que me han concedido.
Elwen me considera merecedora del galardón a un premio entretenido y Ale ha tenido la gentileza de considerar que mi blog es glamourosa y yo un encanto (al principio leí la dueña de este blog es una fofa -de blandurria).
No puedo negar que cada vez que me elegís me entra un ataque de ego, pero el mayor premio es que comenteis, disfruteis de la tertulia y que sigais queriendo venir por aquí.
Los actores y presentadores suelen decir al recibir un premio, que sin su equipo no son nada. Algo así, nos pasa al blog y a mí.

estodevivir dijo...

De acuerdo en que recomendar un libro, de veras, no a la ligera, requiere conocer bien los gustos literarios de la otra persona y aún así se falla a menudo, a mí por ejemplo, me gusta mucho la ciencia ficción y la fantasía, pero no toda y según sea el estilo,son importantes el sentido del humor,(en los libros para mí es muy importante, aunque no indispensable), el ritmo y digo más, incluso nuestro estado de ánimo, la edad que tengamos, en fin, todo lo que hace que un libro sea un libro y un ser humano un ser humano. Hay infinitas variaciones por las cuales un libro nos puede gustar o no. Yo, generalmente no me atrevo a recomendar, de veras, lo más que puedo decir es que a mí me gustó mucho o poco.
Vaya que me extendí, esto parece un periódico, sorry.Un abrazo

Isi dijo...

Pues a mí me resulta difícil recomendar a no ser que haya leído recientemente algo que me ha entusiasmado, sino me quedo pensando como... "hhumm pues ahora no sé..." y la gente dice "¿pero tú no leías mucho?" En fin, que me quedo en blanco.

Pero para los regalos me pasa al contrario, cuando salgo de casa ya se cuál le voy a comprar a cada cual y, generalmente, me guío por alguno que sé que entra dentro de sus gustos, y que yo haya leído y me haya gustado también.

Me ha hecho mucha gracia eso de que no recomiendas en los blogs, pero luego en los comentarios vas por ahí recomendando a diestro y siniestro! jijijiji.

Homo libris dijo...

A mí me ocurre algo similar, aunque es cierto que a la hora de regalar libros, opto por el término medio. Conociendo los gustos del homenajeado, intento buscar un libro que sepa (bueno, al menos que intuya) que le va a gustar, y que yo haya leído y me haya gustado. En ocasiones puedo arriesgar más, y regalar un libro que me encantó y que no sé qué sensaciones despertará en la otra persona... es una apuesta menos segura, pero si sale bien, el regalado nos lo agradecerá eternamente. Lo malo es que si no le gusta nada, terminaremos cayendo en los lodos del escarnio, jejeje. También puede ocurrir justo lo contrario, que regale un libro que sepa que esperan, que les gustó el autor, y que no se lo compraría ni a mi peor enemigo... pero los amigos son los amigos, y ellos mandan :)

¡Saludos!

Carmina dijo...

Pues no se me da bien recomendar libros y de eso me niego a no ser que conozca muy bien los gustos de las personas... a mi hermana por ejemplo si le recomiendo y practicamos el asalto a las estanterias pero es que tenemos gustos muy parecidos... Sin embargo cuando regalo un libro, que suelo hacerlo con mi madre y mis hermanas se muy bien lo que busco y suelo acertar... en cuanto al prestamo de libros asi tal como suena dejame algo para leer, me da pavor... porque es dificil acertar si no conoces gustos literarios sin embargo suelo hacerlo aunque luego me quede sin saber si les ha gustado... Una buena entrada...

lammermoor dijo...

¡Qué madrugadores!

Estoy de acuerdo contigo Estodevivir, en que para poder recomendar es necesario conocer los gustos del otro y aún así nos podemos equivocar. Quizás más correcto que de recomendaciones, sería hablar de sugerencias.

Isi, HomoLibris, os estais adelantando. Sobre regalar libros hablo en la segunda parte del adjunto, que publicaré el lunes.

Pues si, Isi, es cierto que ando repartiendo títulos a diestro y siniestro pero en cuanto me hacen la pregunta fatídica me quedo en blanco.

Homo Libris, como bien dices cuando recomendamos (o sugerimos) un libro nos guiamos por nuestra intuición y casi siempre son libros que además leímos y nos gustaron.

Carmina, te digo lo mismo que a Homo Libris e Isi, OS ESTAIS ANTICIPANDO. De los regalos de libros ¿también misión imposible? trata la segunda parte del adjunto.
Lo de dejar, así en frío, es complicado. Mi amiga M. me deja generalmente novela histórica o policiaca. Casi siempre acierta aunque alguno hubo que no me gustó.
Con mi prima, el año pasado la llevé a casa y le dije que eligiera. Este año tengo claro que le voy a prestar El Señor Pip, un libro precioso (Le dediqué una entrada, por si quieres buscarla)

R. dijo...

Entre mis conocidos, mi entusiasmo por ciertos títulos y escritores es tomado como una recomendación. Así que tengo que bajarle el tono hasta que parezca una sugerencia o simplemente subrayar que mi gusto personal se vio beneficiado con tal o cual libro o autor; que no tiene por qué ser compartido.

Cuando un novel lector me pide que le sugiera algún libro de un autor reconocido, digamos García Márquez, no puedo negar que Cien años de soledad y El amor en los tiempos del cólera son sus libros más queridos por mí; pero como conozco muchas personas que no han podido con estos libros, y cabe la posibilidad de que esto le suceda al consultante, no puedo obviar estas salvedades para luego pasar a enumerar sus magníficas novelas cortas y estupendos libros de cuentos. Un poco más, y al final termino recitándole toda la bibliografía...

En mi caso, gracias a los blogs literarios que visito como el tuyo (recomendaciones implícitas), ya leí El viento de la Luna, de Muñoz Molina (leído por ti y Maribel) y ya tienen turno separado de lectura En busca del unicornio y Corazón de Ulises.

Saludos,
R.

Elwen dijo...

Recomendar un libro es como regalar un perfume, tarea harto dificil pero que la gente hace a diestro y siniestro. Yo no regalo perfumes y recomiendo muy pocos libros. Aunque conozca mucho a esa persona le doy muchísimas vueltas. Generalmente trato de enterarme qué libros le ha gustado e intento recomendar siguiendo esa línea. Evito en lo posible recomendar algo que a mí me ha parecido lo más maravilloso del mundo mundial.

Alice Silver dijo...

Yo sólo tengo éxito recomendando libros a personas con gustos muy afines a los míos, cuando nos une un historial previo de amores y odios bibliófilos. En caso de que no se cumplan estas condiciones, prefiero preguntar o regalar a Larsson, que increiblemente gusta a todo el mundo :)

Bookworm dijo...

Hola!

Creo que es la primera vez que dejo en tu blog un comentario aunque hace tiempo que lo sigo, así que como me gusta mucho he decidido además de añadirme como seguidora compartir contigo un premio que me han otorgado a mi también.
Espero que te guste.
Un saludo desde Pontevedra.
Mertxe

Bookworm dijo...

Me he olvidado de decirte que lo tienes en mi Bitácora (aunque supongo que es evidente).
Mertxe

maribel dijo...

Gracias por acordarte de mi al recuperar tus adjuntos!
Lo cierto es que planteas un tema espinoso, ¿recomendamos libros para que gusten?¿Para presumir de lo que nos gusta?¿para poder hablar de libros con la otra persona?.
Para mi es curioso comprobar las miradas tan diferentes que ofrece un mismo texto, siempre recuerdo los comentarios de mi hermano sobre uno de mis libros favoritos, señalando detalles que yo no había percibido.
Eso sucede cuando leo vuestros blogs y comentarios, descubro y disfruto aún más de lo que he leído, voy a leer o quiero leer.
¿Qué si recomiendo? a todas horas...
"El Orgullo y el Extasis", cuando ayer alguien se declaraba admiradora de la escultura de Miguel Angel, "El Castillo en el bosque" de Norman Mailer, a una interesada el la vida de Hitler, "La Tregua", para Isi que no se atrevía con la poesía de Benedetti, Kostolany y otros autores húngaros, en el blog de Teresa, Philip Claudel en el blog de Homo Libris., "Otros Colores" en el blog de R,...

Asumo que es una presunción, que el estado de ánimo de quien lee es determinante, como dice Esto de vivir, no sólo para que te guste, sino para que un libro te impacte y perdure en tu memoria, destaque entre el resto que lees..., y aún así no puedo evitar hablar de libros...

Un abrazo ;-)

Homo libris dijo...

Vamos a iniciar la andadura de un club de lectura aún sin bautizar, pero que ya tiene su ubicación en Internet. Lo primero será decidir las lecturas a acometer (un autor, del que podremos leer uno o más libros, y un libro en concreto, de cualquier otro autor). Os invito formalmente a conocerlo en su sitio web de Grupos de Google, Bibliolandia, y a debatir sobre dudas que puedan surgir sobre su uso o inscripción en mi propio blog, hasta que nos terminemos de organizar.

Os esperamos.

lammermoor dijo...

Ante todo, perdonad mi tardanza en contestaros. Estuve desconectada todo el fin de semana y hoy vine a trabajar directamente desde O.

R, a mí me sucede lo mismo. Cuando hablo de un autor o un libro que me gusta, me emociono. Después, me doy cuenta e intentando suavizar mi arrebato,termino con un ¡a mí me gusta!
Contestando aquí a la pregunta que me lanzabas en fenixcidio, te diré que hasta ahora, los gatos y yo nos habíamos tratado con cortes y mutua indiferencia. Este fin de semana, en O.(casi todas las casas tienen gato) me di cuenta de que empezaba a verlos con ojos más benevolentes.

Elwen, coincido contigo. Creo que los dos regalos más dificiles, por personales, son los perfumes y los libros. Sin embargo, son los que se suelen regalar cuando no se sabe que elegir. Sobre las recomendaciones, "se me caen" aunque no quiera.

Mertxe, gracias. Es todo un placer (o una suma de ellos) que me leas, te guste el blog, te hayas hecho seguidora y encima me des un premio. ¿Qué más se le puede pedir a un lunes?

Alice, ¿qué tal los preparativos para el viaje? Fruto de esta divagación fue una propuesta que lancé a mis adjuntados y que aceptaron. Cada uno debía recomendar un libro a los demás; arriesgado ya que muchos no se conocían entre sí. ¡Por lo que me comentaron, hubo bastantes aciertos! Estoy pensando en recuperar sus propuestas.

Maribel, interesante cuestión ¿Recomendamos libros para impresionar con nuestras lecturas? ¿para que les gusten? Nunca me había parado a pensarlo; supongo que lo que queremos es compartir después el placer de hablar sobre el libro y poder redescubrirlo a través de otros ojos.

Coincido también con vuestra apreciación. Cada libro tiene su momento para ser leído y además, tu lectura dependerá del momento en que lo leas.

lammermoor dijo...

Homo Libris (has cambiado de "avatar") ya me pasé por allí. Por la tarde lo estudio con más calma.

Carmina dijo...

Cuando he leido el comentario de Maribel me he acordado de mi amiga que siempre me dice, cuando leo tus reseñas, me planteo si hemos leido el mismo libro, porque hay cosas que tu apuntas y que yo no las veo, y aunque relea el libro sigo sin verlas, recuerdo que siempre le digo que cuando un lector lee, hace un poco el libro suyo e interpreta a su manera las palabras del autor, por eso mi vision no es mas valida que la suya, si no una mas... y ahi es donde creo que nos enriquecemos en la lectura de las opiniones de los demas acerca de una obra que hemos leido

lammermoor dijo...

Carmina, has sacado a colación un tema tremendamente interesante. Cuando leemos, ponemos algo nuestro en el libro y eso hace que cada lector haga su propia lectura pero además, si volvemos a releerlo (tema del que habla Homo Libris) vuelve a ser un libro distinto. Como decía Heráclito "no podemos bañarnos dos veces en el mismo río".
¡En fín, no me lanzo porque entonces lo que va a parecer un río, va a ser mi comentario!

bibliobulimica dijo...

Lammermoor:

Yo disfruto muchísimo viniendo a tu blog, y con la tertulia que se hace con los temas que comentas. Son mucho muy disfrutables (con sidra, o sin ella jajaja), así que me da gusto que el premio te de un ataque de ego ¡disfrútalo!

Creo que recomendar en si no es difícil…la cosa es que como nos gusta leer, supongo que deseamos que el otro disfrute de su lectura y por eso pensamos ¿y si no le gusta el libro??? ¿será que dejará de leer? (¡y no soportaríamos que eso sucediera!).

Hay otra cosa que debo añadir. Como lectora de libros no soy muy exigente. Y esto tiene que ver con mi práctica de la yoga. En ella vas aprendiendo a fluir con la vida, a no estar creándote expectativas de cómo debe ser ni tú, ni el otro, ni lo que sucede. Por ello, no me creo expectativas del libro y trato de disfrutar lo que es. Y no juzgar lo que a mi me gustaría que fuera ¿por qué el autor debía hacerlo diferente??? Seguramente que para él, su libro es perfecto como está…y trato de ver en él eso: lo que el autor deseaba que viera.

R. me pasa como a ti y a Lammermoor que me emociono en demasía y luego tengo que desapasionarme con un “bueno, a mi me encantó” ;-)

Isi, a mi también me pasa que me quedo en blanco y me dicen ¿Qué no leías mucho tú???

Contestando a Maribel, debo decir que yo recomiendo y recibo muchas recomendaciones de mis amigas lectoras…es decir, creo que recomendamos para hablar de libros (que es lo que finalmente hacemos en nuestros blogs) y porque nos han gustado y deseamos que otros los descubran. ¿Para presumir de lo que me gusta? Mmm..creo que no. Y creo que das en el clavo con respecto a por qué es tan rico pertenecer a un club de lectura (¡por eso hay que inscribirnos con Homo Libris! –comercial-…no se hacer enlaces desde el comentario ¡chihuahua!): porque cada quien aporta lo que, desde su experiencia personal y riqueza de vida, puede apreciar en las páginas que lee. Lo que vemos es un reflejo de lo que somos como personas y por ello cada quien ve un libro diferente, aunque sea el mismo título.

¿Conocen www.lalibreríadejavier.com? El está preguntando los cinco libros que más te hayan gustado, y con eso en mente, recomienda cinco libros para que leas…realmente interesante. Y por lo que he leído, las personas han disfrutado mucho con las recomendaciones que ha hecho. Ahí verán si se quieren animar a que les haga unas recomendaciones.

Alice, y R. he visitado su blog, y mis comentarios están en el cementerio de los comentarios olvidados. Estoy comenzando a creer que hay vida en otros planetas, y esta se alimenta de esos comentarios que son robados a nuestra www.

Alice Silver dijo...

Lammermoor, pues el viaje y los libros noruegos... todavía no me he puesto con ellos. Sigo apurando los últimos días con algunas novelas policiacas a ver si me da tiempo a escribir algun artículo más antes de colgar el cartel de cerrado por vacaciones. He encontrado un cyber en el pueblo que está muy bien.
Bibliobulímica, por favor vuelve a casa y deja algun comentario que el blog está de secano últimamente. Yo siempre antes de publicar me hago un ctrl+C del texto y así lo resucito del famoso cementerio cuando falla.

lammermoor dijo...

Ale, te echaba de menos. La verdad es que sin darnos cuenta recomendamos libros continuamente y es cierto que saber que libros le han gustado a una persona te dan claves para suponer que otros títulos pueden gustarle.
El cementerio de los comentarios perdidos creo que está en proceso de ampliación. Estos dos días se me perdieron todos los comentarios que escribí. ¡Inspiro profundamente!

Ya estuve en un taller de lectura en la biblioteca pública de Oviedo y era realmente enriquecedor. Cada uno tenía una visión y hacía que vieras cosas que de otra forma pasaba desapercibido -un poco como hacemos aquí.

Alice, a mí me gustaría comentar pero la verdad es que hay un montón de detectives que no conozco. Si te animas con Indridason podré meter baza. Si no, tendré que pedir que me dejen algún título de Jaritos.
¡Vacaciones! ¡Qué palabra tan maravillosa!

bibliobulimica dijo...

Alice:

Por supuesto que regresaré y comentaré...estoy revisando tu blog con calma, no es mucho lo que puedo comentar porque no he leído ese género, pero te visito, eso tenlo por seguro.

victoria dijo...

Yo soy muy pesada, si me gusta un libro no es que lo recomiende fervientemente, es que prácticamente obligo a mi familia a leerlo (a mis amigas también lo intento, pero algunas no se dejan mangonear fácilmente... je, je) ¿Verdad, Lammermoor?
En cambio, si me piden una recomendación así en frío, me quedo en blanco y no se me ocurre nada.
También soy muy testaruda, y si me han recomendado demasiado un libro, ya no me apetece leerlo. ¡Espíritu de contradicción!
Estoy completamente de acuerdo con que además cada libro tiene su momento y cada lector una mirada muy personal sobre su lectura. Por eso me gustan las tertulias literarias y darme cuenta de detalles en los que yo no había reparado, otros puntos de vista... Y es mejor que andar persiguiendo a las amigas con tus comentarios entusiastas sobre tus últimas lecturas.

lammermoor dijo...

Victoria, no es exactamente que no nos dejemos. Nos dejamos llevar de tus entusiastas palabras pero luego enfrentadas a algunas de esas recomendaciones... nos damos cuenta de que esa vez no coincidimos. Estoy pensando en el libro de ese autor africano; no recuerdo el nombre.