lunes, 27 de abril de 2009

Continuamos en la Calle Melancolía

Tras el paréntesis del Día del Libro, retomo el adjunto sobre lecturas infantiles.
" (...) También hubo autores nacionales: Elena Fortún, con la colección de Celia; suyos son también otros personajes como Cuchifritín, Matonkikí, Patita y Mila . Esos libros aún los tiene mi hermana (tras recibir el adjunto, dejó claro que eran suyos). Teníamos además una colección de editorial Bruguera, con clásicos juveniles. Los libros combinaban el texto y la historia en formato de comic -aún hay alguno en casa de mi madre-. Allí leí Ivanhoe, Sissi Emperatriz, Mujercitas, la Pequeña Dorrit, Viaje a la luna y bastantes otros.
Al ponerme a pensar en estos títulos, los más significativos de esa época, me han venido a la mente algunos otros libros que también había en casa y que por supuesto leí. El maravilloso viaje de Nils Holgersson -no había vuelto a acordarme de él hasta hace dos o tres meses, en que lo citaban en internet-;
Oscar, astronauta. También me vienen a la mente otros dos, de mi hermana. El primero era Zapatos de Fuego, Sandalias de Viento: la historia de un padre, zapatero de profesión, y su hijo que se van de viaje para celebrar el cumpleaños del niño. El otro libro eran Leyendas de la Alhambra de Washington Irving. Una edición en que únicamente venían las leyendas y que incluía ilustraciones.
En esa etapa también hubo comics: Tintín, -a Astérix lo descubrí más tarde. El capitán Trueno y El Jabato (por aquello de tener hermanos. También jugaba con los Madelman) Pero cada semana me compraba el Lily, una especie de tebeo para chicas, en que aparecía Esther y su mundo –me sentía identificadísima con ella. Por supuesto que los personajes de Walt Disney o Hanna–Barbera tampoco faltaban: Los golfos apandadores, el Tío Gilito con el Almacén del Dinero, los Supersónicos. También los tebeos españoles con Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón o la Rue 13 del Percebe.
Termino aquí el paseo por mis lecturas infantiles. Espero que entre Cornelia Funke , con su Corazón de Tinta, Gerónimo Stilton,y la saga de Harry Potter aún haya sitio para Guillermo el Travieso o las aventuras de los cinco."

Para sacudirnos la posible nostalgia que esta evocación de nuestras primeras lecturas haya podido provocar, me parece que la canción del deshollinador , de la película Mary Poppins puede ser la elección adecuada. ¿Estais de acuerdo?

8 comentarios:

Alice Silver dijo...

Madre mía!!! Oscar! lo había olvidado completamente! Oscar, Kina y el Laser!!!
También me leí todo Tintin...
Esther siempre me pareció una cursi y Juanito un tontaina, hace poco encontré en un mercadillo un libro contaba la historia de Esther y presentaba el primer capítulo de una Esther mayor con una hija de la edad que tenía ella cuando leíamos sus aventuras.

Anónimo dijo...

¡Caray! Menudo repertorio. Yo leí tanto, tanto "Hombrecitos", la continuación de "Mujercitas", que al libro le faltaban hojas, pero a mí me daba lo mismo, seguía releyéndolo. Y también "La cabaña del Tío Tom". Lloraba como una magdalena. "Esther y su mundo" ya me pillaron un poco mayor. "Hazañas bélicas", creo que era, lo leía de uno de mis primos mayores; me quedaba conmocionada con las escenas de guerra, las tragedias que aparecían,ellos siempre mutilados pero a su lado siempre había una chica muy guapa,muy buena que les quería mucho.
LESCAUT

lammermoor dijo...

Alice, me sorprenden las coincidencias lectoras. Lo de Enid Blyton es lógico pero "Muchachas en jet" u "Oscar"....
Lescaut, también yo leí Hombrecitos(ya debía tirarme entonces lo de la cocina porque lo de las flores de sartén que hacían en una especie de juego se me quedó grabado.Obviamente, que diría mi sobrina, coincidimos en lecturas.

Alice Silver dijo...

Lammermoor, es lo que tiene ser ratón de biblioteca desde pequeñita, se acaban comiendo los mismos libros :)

charogf dijo...

Oscar , Mujercitas, el Lily , que compraba por Esther, los recuerdo con cariño, tambien unos comics de mi tio: "Roberto Alcazar y Pedrín", que eran una especie de agentes al servicio del bien. Por cierto que hace poco lei que en realidad Roberto Alcazar y PEdrín eran pareja, aunque lo disimulaban, y ademas fascistas al servicio de Franco!!!! y yo tan feliz de pequeña sin enterarme de nada.
En fin esos los recuerdo con cariño, pero recuerdo otros que tuve que leer por exigencias escolares, que me espantaron, ahi van: "Sadako quiere vivir", "Shora y las cigueñas", "La Cabaña del Tio Tom"y algun otro que andara por las estanterias. Estos no solo los lei, sino que tuve que hacer un trabajo sobre ellos. Esta muy bien fomentar la lectura, pero de eso a que te obligen......

lammermoor dijo...

Charo, tampoco yo me enteré de que Epi y Blas eran en realidad pareja hasta hace pocos años. ¡En fin! Respecto al fomento de la lectura, sigo en mis trece: la mejor forma es hacerles ver lo mucho que se puede disfrutra.

Victoria dijo...

¿Y Antoñita la Fantástica? A mí me encantaba, tengo todos los libros y el otro día bajé el primero de casa de mi madre y se lo dí a mi hija para que lo leyera. ¡Qué ilusión me hacia! Pues a ella no le gustaron nada, claro, los debió de encontrar más pasados de moda...
A mi hermana tampoco le gustaban, ella era más de Celia. Y a mí también me gustaron toda la saga Mujercitas, Aquellas Mujercitas, Hombrecitos y Los muchachos de Jo. ¡Y Guillermo el travieso, que teníamos los libros de cuando mi padre era pequeño!

lammermoor dijo...

Nunca leí nada de Antoñita la Fantástica; sobre Guillermo el Travieso y los proscritos, hablé en la primera parte del adjunto: Calle Melancolía.
Y me parece que se te olivda que tu hija es ya una adolescente