Como consecuencia de una conversación surgida en el blog de Alice Silver, ésta estuvo buscando infructuosamente la entrada sobre lecturas infantiles a la que yo me refería. No pudo localizarlo porque se trataba de un adjunto que aún no había visto la luz. Así que aprovecho el momento y lo rescato. Tal como hago siempre en estos casos, lo publico en dos partes:
Debe ser el otoño, el reajuste tras el viaje o simplemente que soy así, pero llevo una temporada algo PLOF. Quizá por ello me ha entrado la vena melancólica y hoy voy a hacer un viaje al pasado, al que estáis
todos invitados. Me he puesto a pensar en el porqué de mi afición a la lectura y en los libros que leía de pequeña.
No se sí en la vuestra, pero en mi infancia tuvo un papel estelar Enid Blyton: Torres de Malory, Santa Clara, Los Siete Secretos, Los Cinco. Debí leerme todos o casi todos los títulos de estas colecciones. ¡Qué envidia me daban aquellas cenas a media noche! Y qué decir de los bollos de jengibre, las empanadas de carne o los púdines y budines. Luego, cuando estuve en Inglaterra, descubrí que la comida no era tan apetecible como me resultaba cuando leía aquello
s libros.
Ese mismo autor tenía otra colección protagonizada por Fatty, un chico gordito que quería ser detective, y sus amigos. También aparecía el policía del pueblo –no recuerdo el nombre- que no los podía ver ya que siempre le dejaban en evidencia. Me quedé con las ganas de hacer tinta invisible o practicar el truco para conseguir salir de una habitación cerrada con llave (siempre que la hubieran dejado puesta por fuera). ¿Vendrá de ahí mi afición a las novelas policiacas?
Otro personaje que me encantaba y del que me leí bastantes libros era Guillermo Brown. Tenía un grupo de amigos que se hacían llamar los proscritos. ¿Leísteis alguno de sus libros? Me acuerdo
perfectamente de ellos, con sus portadas con fondo de color rojo y tapa dura. Tenía dos hermanos, mayores que él: Roberto y… no recuerdo el nombre de la hermana pero estaba continuamente quejándose a su madre de sus trastadas
También estaban Los tres investigadores (estoy comprobando que efectivamente la afición al “género policiaco” tiene profundas raíces) o Los Hollister que, salvando las distancias, tendrían bastante semejanza con alguna serie actual tipo Los Problemas crecen o alguna otra protagonizada por una familia numerosa de clase media americana.
(.../...)
Comprendereis que con este título, el morador del rincón musical no podía ser otro que Joaquín Sabina.
Debe ser el otoño, el reajuste tras el viaje o simplemente que soy así, pero llevo una temporada algo PLOF. Quizá por ello me ha entrado la vena melancólica y hoy voy a hacer un viaje al pasado, al que estáis

No se sí en la vuestra, pero en mi infancia tuvo un papel estelar Enid Blyton: Torres de Malory, Santa Clara, Los Siete Secretos, Los Cinco. Debí leerme todos o casi todos los títulos de estas colecciones. ¡Qué envidia me daban aquellas cenas a media noche! Y qué decir de los bollos de jengibre, las empanadas de carne o los púdines y budines. Luego, cuando estuve en Inglaterra, descubrí que la comida no era tan apetecible como me resultaba cuando leía aquello

Ese mismo autor tenía otra colección protagonizada por Fatty, un chico gordito que quería ser detective, y sus amigos. También aparecía el policía del pueblo –no recuerdo el nombre- que no los podía ver ya que siempre le dejaban en evidencia. Me quedé con las ganas de hacer tinta invisible o practicar el truco para conseguir salir de una habitación cerrada con llave (siempre que la hubieran dejado puesta por fuera). ¿Vendrá de ahí mi afición a las novelas policiacas?
Otro personaje que me encantaba y del que me leí bastantes libros era Guillermo Brown. Tenía un grupo de amigos que se hacían llamar los proscritos. ¿Leísteis alguno de sus libros? Me acuerdo

También estaban Los tres investigadores (estoy comprobando que efectivamente la afición al “género policiaco” tiene profundas raíces) o Los Hollister que, salvando las distancias, tendrían bastante semejanza con alguna serie actual tipo Los Problemas crecen o alguna otra protagonizada por una familia numerosa de clase media americana.
(.../...)
Comprendereis que con este título, el morador del rincón musical no podía ser otro que Joaquín Sabina.
Comentarios
Espero la segunda parte con impaciencia...
YA TENGO ARREGLADO EL PORTATIL, espero que esta sea la definitiva¡¡¡¡ estoy a punto de acabar Gomorra, que me tiene fascinada¡¡¡ Angeles
Ángeles, cuanto me alegro de que por fin tengas ya ordenador. Echaba de menos tus comentarios. Yo le dediqué una entrada a Gomorra en marzo, no se si la leíste; puedes darnos tu opinión cuando lo hayas terminado.
Estuve haciendo cambios en la plantilla del blog y me parece que lo "esgoncié". Por cierto, adjuntados míos (los que comentais y los que no) ¿Habeis observado que tengo un nuevo buho en la colección?
Ademas de los que citas yo tambien leia a
puck que era sueca o danesa, y tenia un punto mas moderno que los 5: el cole era mixto. de todas formas se comia mejor en los 5, y creo que Enyd Blyton fue una gran escritora para niños y jovenes. Mis sobrinos han leido nuestros viejos libros y les han encantado.Charo
a.
Como buena "detective" habrás observado que te hice caso y añadí el buho a mi perfil de seguidora. (Colecciono buhos, de ahí la referencia)
Charo, también yo leí algún libro de Puck pero no tengo un recuerdo demasiado nítido. Sí me acuerdo de uno que era de mi hermana: Muchachas en Jet, de tapas duras y con papel satinado.
Ya he visto al buho por ahí :)
LESCAUT
Los libros de la infancia son los que guardamos con mayor aprecio en nuestro corazón. ¡La de tardes que habré pasado junto a Los Tres Investigadores resolviendo misterios, corriendo junto a Los cinco o Guillermo Brown! También lanzando piedras al otro bando en nuestra particular Guerra de los Botones, investigando junto a Víctor en La casa de los cocodrilos, adentrándome en las entrañas de La isla de Tökland y compartiendo las cavilaciones de Holmes y Arsenio Dupin.
Me encanta esta entrada.
Saludos.
Lo de la guerra de los botones me hace pensar en películas de aquella etapa y se me vuelve a activar el resorte divagatorio.
Respecto a eso, sí que es cierto que La guerra de los botones tuvo su adaptación cinematográfica, como otros títulos inolvidables: El señor de las moscas (protagonizado por niños, pero no precisamente una lectura infantil), Tom Sawyer, y tantos otros.
¿Qué tal una Calle Melancolía de cine? :)
Saludos.
Decia Mithdraug, que no me tientes. ¡Qué conste que ya había pensado en esa posibilidad!
Y a tí Maribel, que si vas a "jugar" casi mejor te dabas un paseo por las entradas antes. Si alguien más se anima, también yo tendré que repasarlas
No te desanimes con los juegos, yo también lo intento en algunos post del Guisante y a veces no va, sin más..., hay rachas, comentas más, buscas más..., ¿cómo dices tú?¿coleyas..?me encantan las palabras y aprender nuevas.
No se cuanto me va a durar esta racha, habitualmente no saco tiempo, pero aprovecho para decir que cada vez me encuentro más cómoda con tus divagaciones, adjuntos( ahora sí), memes...
No te comento en más post porque te voy a llenar el panel.
Un saludo.
tribus de los mares del sur al oeste de la frontera,
labios de papel de fumar, sabios que no saben nada,
náufragos en la catedral, telarañas amotinadas...
Lágrimas de plástico azul con sabor a despedida.
¿Cuándo cruzará el autobús este callejón sin salida?
Labios de papel de fumar, sabios que no saben nada,
pétalos de flor de hospital, telarañas amotinadas...Ya que Sabina acompaña musicalmente a la entrada... ¿quién no ha viajado a los mares del sur en su infancia, naufragando con Robinson mientras buscaba una isla misteriosa, con tesoro o no, para ser recogido por el Nautilus, o soñó con ser liliputiense?
Saludos.