domingo, 11 de enero de 2009

¿Pero que son los adjuntos?

Es posible que alguna persona de las que leyeron este incipiente blog se haya preguntado ¿Pero qué son los adjuntos? He tardado en darme cuenta de que los menciono frecuentemente, dando por supuesto que todo el mundo me entendería. Craso error que intentaré corregir.
Hace cuatro o cinco meses comencé a escribir artículos o reflexiones a los que llamé divagaciones, porque al fin y al cabo no eran más que eso, relacionados con los libros y la lectura. En realidad iban a ser una particular "biografía laboral" pero se interpuso en el camino un meme literario que me inventé ...y el asunto derivó hacia libros y lecturas. Estas divagaciones las enviaba mediante un correo electrónico, en el que adjuntaba el fichero con el documento. Precisamente fue el sistema de envío el "causante" de que terminaramos refiriéndonos a ellos como los adjuntos.
Al principio fue un "bombardeo indiscriminado" pero tras un proceso de selección natural (ahora que estamos en el año de Darwin) el grupo de receptores se redujo a unas ocho personas que formamos una especie de tertulia. El inconveniente es que el sistema resultaba algo tortuoso: enviaba el correo con el fichero; ellos contestaban haciendo sus comentarios, lo que daba pie a otros comentarios por mi parte y/o aclaraciones por parte de otros. A veces tenía que reenviar estas contestaciones para que pudieran recibirlos todos.
¡Como veis, un lío!, pero divertido. Incluso les propuse un juego: que cada uno de nosotros recomendara un libro a cada uno de los restantes. La cosa era complicada porque la mayoría no se conocían entre sí aunque intenté darles algunas pista que les sirvieran de orientación. No solo aceptaron mi reto, sino que por lo que me han ido comentando, lo superaron con éxito. (Y además todos tenemos una larga lista de nuevas lecturas, porque tomamos nota de TODAS las recomendaciones)
Ahora ya sabeis que son los adjuntos. Tengo que confesar que los echo de menos. Me divertía escribiéndolos y me sentía menos cohibida. Además ayer descubri un riesgo que "no estaba calculado" y sobre el que os hablaré otro día. Mientras tanto recordad que mis lecturas, mis gustos, mis opiniones son las mías, ni mejores ni peores que las de los demás y con las que podeis coincidir o no. Además, como decía un moderador de un taller de lectura: ¡siempre es más interesante cuando no os gusta el libro!. La diferencia de puntos de vista siempre es enriquecedora -eso lo digo yo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo también hecho de menos los adjuntos. Así que ya sabes, los esperamos
LESCAUT