lunes, 21 de mayo de 2012

(leyendo) A trompicones

Aunque resulte poco creíble han sido dos meses, especialmente abril, de desgana lectora.  No os engaño; acudo a los policíacos en momentos de “crisis” y los libros de Calvino y Shillitoe los había empezado hacía tiempo -menos mal que eran relatos independientes.

Lectura, de Julio Romero de Torres
El departamento Q. La mujer que arañaba las paredes, de Jusi Adler-Olsen. Tras un largo periodo de descanso, vuelvo a reencontrarme con los detectives nórdicos.  La historia me ha parecido un pelín rebuscada pero aún así me ha enganchado y sobre todo me han gustado los protagonistas –el subcomisario Morky su peculiar ayudante Asser, o sea. 

Arrugas, de Paco Roca. Si queréis saber mi opinión sobre este cómic pinchad aquí.  

(*) La soledad del corredor de fondo, de Allan Shillitoe. Lo vi citado en algún artículo y me llamó la atención porque creía haber visto la película (la estaba confundiendo con otra). Uno de esos libros que cuando los terminas no puedes decir si te gustaron o no, tan solo que no te dejaron indiferentes. 

  (*) Todos los casos de  Sam Spade, de Raymond Chandler.  A mí me gusta más el agente de la continental  que Spade, pero aún así no pude resistirme cuando lo vi en una visita a mi librería. Además de El halcón maltés, incluye tres cuentos protagonizados por el detective y que no conocía.

(**) Por que leer a los clásicos, de Italo Calvino. Una lectura desigual; suscribo plenamente lo que dice en el primer artículo sobre por que leer los clásicos. En cuanto al resto, aquellos en que hablaba de clásicos (ha ido desde Homero a la actualidad) que  yo  conocía y/o había leído me han gustado; cuando se refería a otros desconocidos para mí, se me ha hecho más cuesta arriba. 

El reino dividido, de Miklós Bánffy, con el que termino la trilogía transilvana. Me resultó algo más pesado que los anteriores; probablemente porque la situación política pesaba demasiado en el libro. Aún así, recomiendo esta trilogía como una forma de conocer la historia húngara, de la que en realidad apenas sabemos nada.

La ciencia de Sherlock Holmes, de E. J. Wagner. Basándose en los casos de nuestro detective-consultor esta forense nos explica como han ido evolucionando la ciencia forense desde su origen a  la actualidad –las autopsias, el análisis de la sangre, las huellas dactilares, como se creó la Surétè…  Disfruté un montón con él,

 (**) Tiempo para crear, tiempo para matar, de Lawrence Block. Sí, Matt Scudder es alcohólico; si, tiene un pasado que le ha marcado pero ni por asomo resulta tan atormentado y deprimido como los detectives nórdicas (y que conste que Wallander y  Erlendur Sveinsson tienen lugar preferente en mi corazoncito). Además, es un alivio encontrarte con “vulgares” asesinatos por dinero o venganza pero sin psicópatas por medio, ni cadáveres eviscerados nadando en charcos de sangre.

  Arquitectura milagrosa, de Llatzer Moix. M me decía un día que a veces leemos para reafirmarnos en una idea; puede que este sea una de ellas.

P de peligro, de Sue Grafton. Para preparar Detectives con Medias de Seda decidí reencontrarme con Kinsey Millhone, la protagonista del abecedario del crimen. Tuve cierto sentimiento de reiteración al leer el libro pero aún así me cae bien el personaje y, sobre todo, Henry, su casero (al que imagino a lo Paul Newman) 

(*)Novelas escogidas, de Margary Allingham. Autora de novela policíaca, el libro incluye tres novelas; dos de ellas están protagonizadas  por Albert Campion, detective ¿aficionado? -en realidad trabaja para el gobierno.  Al estilo de Lord Peter Winsley aunque no tan snob como él y con más sentido del humor.

Tiempos difíciles, de Charles Dickens. Mi primer libro para el reto que nos propuso Carmen; cumpliendo las condiciones, escribiré una entrada sobre él.

  Ha habido algunos abandonos. Quo Vadis iba a ser mi lectura semanasantera pero lo dejé ,aún no sé si definitivamente, a las dos páginas.  Probablemente sea un problema de traducción pero  encuentro el lenguaje un pelín ampuloso para mi gusto.
  En una de mis bibliotecas me recomendaron Tonto, muerto, bastardo e invisible, de Juan José Millas cuando dije que buscaba un libro divertido. Reconozco que no me esforcé demasiado en buscarle la gracia y lo abandoné a las pocas páginas.

(El cuadro que ilustra la entrada está expuesto en el  Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía)

No puedo evitarlo; el cuadro me hace tararear la famosa copla sobre Julio Romero de Torres

(*) lecturas pendientes correspondientes al 2011
(**) lecturas pendientes YA en el 2011.

17 comentarios:

Icíar dijo...

No está mal el balance, cuánto libro. Me hab dicho que la saga de Santiago Posteguillo, son súper entretenidos y muy bien anbientados (te lo digo por el qbandono de Quo Vadis)

Isi dijo...

Jolines, pues sí que has leído novelas negras, sí :)
A ver si un día de estos me animo con el alfabeto del crimen, que me llama muuuucho. Y los del Departamento Q también.
Veo que vas muuuucho mejor que yo en el reto de Dickens, ¡¡que yo todavía no he empezado!! Qué desastre!! jajaja (lo digo, pero en realidad no me preocupa demasiado).

lammermoor dijo...

Iciar tenía la sensación de que había leído muy poco -varios días seguidos sin leer una página; libros que se eternizaban- así que me sorprendí. Lo que sucede es que los policíacos se leen muy rápido incluso cuando te cuesta concentrarte.

Tomo nota de los de Posteguillo. Aunque mi próximo minireto es "leer sin salir de casa"(solo libros que tengo en ella)

IsiLos del alfabeto del crimen están bien; a Kinsey le coges cariño y a su casero también.
Pues sí, ya leí mi primer Dickens. Ahora a ver si consigo escribir la reseña. :)

detectives salvajes dijo...

No recordaba este cuadro de Julio Romero de Torres. Parece ser que se conserva en el Reina Sofía... Ese rojo es precioso.

InesM dijo...

Hace muchos años lo intenté con Quo Vadis. Fue un chasco, no aguante mas que un capitulo.
Besitos.

Homo libris dijo...

Anda, anda, que si a eso lo llamas crisis lectora no te quiero yo ver con los escasos títulos que leo yo últimamente. :)

Jejeje, algo que sí he encontrado en común en esas crisis es la vuelta a la novela policíaca en momentos así. Yo también estoy retomándola, y tengo más ganas de "misterios" en situaciones como esta, así que posiblemente reseñe alguna de esas lecturas. :)

Tomo nota de algunas de las que nos traes, eso sí, para cuando tenga el motor de lectura "engrasado".

Un abrazo.

Susana Hernández dijo...

No está mal, es bueno sentarse a hacer balance cuando tenemos la sensación de que atravesamos una crisis... Casi siempre nos sorprendemos gratamente.

Un abrazo!

maribel dijo...

Lammermoor, lo tuyo no es crisis lectora, es huelga japonesa de sobreproducción, jejeje.

Siempre me da envidia leer estas entradas, ya que en mi caso sería la única forma de dar salida al torrente de lecturas, que se atropellan en "pendientes de reseñar".

Lo cierto es que entiendo que el final de la Trilogía Húngara pese. Aunque sabes de mi pasión por autores magiares, tengo que espaciar sus obras, como alguna de Zilahy, del cual tengo libros de esos de viejo...y pendiente Las Cárceles del Alma...

Coincidimos en parte en el mix, buena negra para huir... y desde luego, es mi caso: leo el ensayo de Vargas Llosa es para reafirmar una idea, y descansar de Krugman.

¿por qué sera que he estado releyendo Tiempos difíciles? Pensé que podía colarse perfectamente como un ensayo actual...y muchos no lo notarían, ¿verdad?

Lo que te ocurre con Millas me pasa a mi con Eduardo Mendoza, al que admiro en su faceta "seria" pero se me resiste en la "graciosa", aún así probaré con el último... Creo que soy yo, que soy seria...
Y lo de Quo Vadis me pasa a mi con Ivanhoe...para dormir!!

Sigo pensando en cómo los libros que leo "hablan" entre sí, y de cómo la crisis se asoma también a la literatura..

Me gusta tu crisis, veo esqueleto, hilo conductor, consolidación de proyectos, inquietud, mucho esfuerzo, y unas gotas de clásicos!!

Un abrazo ;-)
El Guisante Verde Project

Anónimo dijo...

Hija que envidia, yo leo mucho más despacio y novela negra muy poco, cosa que tengo pendiente para no se cuando.
Leí el otro día un libro que me hizo reír y en tiempos de crisis viene muy bien. "Vive como puedas" búscalo creo que pasarás un rato divertido
Un abrazo
Teresa

lammermoor dijo...

Detectives salvajes no sabía de ese cuadro y cuando lo ví me sorprendí bastante (y también pensé que lo usaría para la siguiente Últimas lecturas y aquí está.

Ines M me dejas más tránquila :)

Homo libris me sorprendí mucho cuando hice la lista; pero piensa que casi todos eran de lectura sencilla.
Te recomiendo el de la ciencia forense y Tiempos difíciles (que es muy, pero muy actual)

Pues sí, Susana si que nos llevamos sorpresas. A veces es bueno hacer recuento, y no solo de lecturas.
Otro abrazo para tí.

Maribel al ensayo de Vargas LLosa ya le tengo echado el ojo; a ver cuando encuentro un hueco.
Un libro que seguro que te encantaría es "Pensar la arquitectura" de Peter Zumthor; le dedicó una entrada xGAztelu.
En cuanto a Bilbao, me encantaría hacer una visita con vosotros como heroes locales; seguro que lo disfrutaría un montón. Y por lo que hace a Asturias estoy preparando un par de entradas dedicadas a ella. A ver si os animáis a hacerme una visita.

Teresa la verdad es que debo leer muy deprisa. De todas formas desde finales de marzo a principios de mayo estuvo lloviendo sin parar en Asturias; puede que el mal tiempo hiciera que mi índice de lectura fuera superior a lo que pensaba.
Me apunto el título que me dices, Lo buscaré.
Un abrazo.

Natalia D. dijo...

Pues menos mal que estabas desganada...
Compruebo que te pasa como a mí, y como a otros muchos, que en momentos de crisis encontramos refugio en la novela negra.
De los que no he leído, tomo nota especialmente de la “Arquitectura milagrosa” y “La ciencia de S. H.”.

Homo libris dijo...

Buenas, Lammermoor.

Aunque sean lecturas cortas o "facilitas" como dices, eso no quita que vengan en cantidad, jajaja. Precisamente a La ciencia de Sherlock Holmes le tenía ganas desde hacía mucho y durante las pasadas navidades vi que lo habían lanzado en edición de bolsillo junto a una revista de historia y me hice con él. Lo disfruté mucho pero como últimamente he escrito poco en el blog son muchas las lecturas que se me han quedado en el tintero de las entradas sin escribir. Por Twitter estuve hablando algo sobre él con Alienor, precisamente. :)

En cuanto a Dickens, tengo ganas de releer algunas de sus obras y acercarme a otras que no leí en su día. Tiempos difíciles es (como muchos de sus libros) tristemente actual.

Un abrazo.

lammermoor dijo...

Pues sí, Natalia incluso a mí me cuesta creer lo de la desgana pero es cierto. Y sí, en periodos como ese me refugio en la novela negra :)

Homo Libris ten en cuenta que los incluyo en la lista cuando los he terminado y algunos de ellos tardé dos o tres meses en leerlos. Además, suelo leer varios a la vez; supongo que eso hace incrementar el número.

Uy, lo que me perdí por no tener twitter. Seguro que vuestra conversación fue la mar de interesante. No sé si Alienor te comentó que Libros del Silencio ha publicado la biografía de Vidocq, el creador de la Surete (y antes ladrón)

Mi próximo Dickens será Tiempos difíciles (además es un libro que me prestaron hace mucho y tengo que devolver)

Besos desde la bella (y empinadísima Lisboa)

Homo libris dijo...

¡Hola!

No, no me comentó nada y tampoco lo sabía. ¡Gracias!

Bueno, te animo a "venirte" a Twitter. Por allí andamos algunos de los "habituales". ;-)

Besos.

lammermoor dijo...

No te creas, que lo de Twitter me lo estoy pensanado aunque lo de los 140 caracteres me intimida :)

Besos

Homo libris dijo...

Bah, si no te cabe en un tuit siempre puedes escribir dos. O usar Twitlonger. ;)

Besos.

bibliobulimica dijo...

lo bueno es que andabas desganada como lectora sino ¡imagínate la cantidad de libros que nos habrías traído en esta ocasión!

mucho me llevo para leer.

Un beso,
Ale.